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Condicionamientos


Gran vídeo!!! Si  no nos  paramos a reflexionar alguna vez, entonces nos espera una vida de ignorancia y vapuleos continuos como la soportada por los cinco monos y sus congéneres. Vivamos pues de forma consciente, planteándonos nuestras creencias y actitudes aunque esa forma  exija revisar continuamente el rumbo.  Mucho mejor ¿verdad?

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Se puede…


microcambiosIlustración: Peter Callesen

-Superar el miedo y confiar en ti mismo/a

-Ser amable

-Ayudar a otro

-Escuchar a quien lo necesita

Desprenderte de cosas

Agradecer un gesto sincero

-Aprender de quien crees que no puede enseñarte nada

Aceptar un fracaso y no hacer un mundo de eso

-Prestar atención al momento

No amargarte la vida con minucias

No amargar la vida a los demás con más minucias

No quejarte por todo y de todo

Confiar en el prójimo

-Dar y recibir sin apuntar en la lista del debe y el haber

No querer siempre llevar la razón incluso cuando  piensas que la tienes

-Creer en las oportunidades

-Pasar página y recitar el mantra: esto también pasará

-Ser humilde

-Ponerte en los zapatos del vecino/a

-Pasarlo bien en Navidad aunque todo el mundo diga lo contrario

-Ahorrar y ser generoso/a

Disfrutar de los placeres cotidianos

-Celebrar  tus pequeñas victorias

-Proponerte vivir en un mundo más humano y justo

-Enseñar lo que sabes a quien necesite de tus recursos

-Perdonar sin necesidad de apuntes en el cuaderno de agravios

-Amar

Sí, se puede. Te puedes mudar de sistema y cambiar cualquier cosa de ti mismo o de tu vida desde ya.  Basta con empezar.  Un largo camino comienza con un paso pequeño. 

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¿Por qué me dejo controlar?



Donde viven los monstruos, Maurice Sendak, Microcambios

Ilustración: Maurice Sendak

 

Pagamos un precio elevado por :

-La indiferencia hacia emociones tóxicas propias

-No prestar atención atención a las sensaciones físicas que producen

-Desentendernos de cómo se leen estas en nuestro cuerpo cuando aparece el agobio o la presión

Una manera de acabar con este juego inconsciente de la mente que tanto nos agobia sería: tomar conciencia de las creencias y emociones que sustentan ese nudo en el pecho, esa sensación en la garganta, ese malestar  o esa indefensión asumida. Al tomar conciencia del momento en que se manifiestan y,  cómo se sienten en nuestro cuerpo, parándonos en el aquí y el ahora, observando qué estábamos pensando, qué  hacíamos o con quién estábamos, aparece la epifanía.

Si no hacemos nada con la información que nos ha proporcionado nuestra propia observación,  si no actuamos, seguiremos esclavizados por los mismos  automatismos.

Esta esclavitud degenera en:

-Reacciono en lugar de respondo

-Somatizo en el cuerpo las reacciones emocionales

-Permito que me controlen las circunstancias en lugar de controlar yo mi reacción

No se pierde nada por probar el experimento. Párate un instante. Céntrate en tu respiración. Observa qué aparece en tu  mente y deja circular lo que haya. Presta atención a esas sensaciones físicas perturbadoras. Apacíguate y abre la mente a la compasión, tanto por ti como por aquellos hechos o personas o situación que nos haya provocado ese rechazo. Ahora ya sabes qué pasa y puedes actuar.

 

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¿por qué no puedo cambiar?


Microcambios

Ilustración: Valeria Gallo

En nuestra cultura, la mayoría de la gente se ha visto privada de la conciencia de quiénes son en realidad. Han perdido temporalmente su conexión con lo más elevado de sí, y por lo tanto, han perdido el poder y la responsabilidad respecto a sus propias vidas. En cierta medida, albergan en su interior un sentimiento de indefensión. Se sienten básicamente impotentes para introducir un cambio real en sus vidas o en su entorno. Este sentimiento interiorizado de indefensión provoca una lucha y un forcejeo desproporcionados para conseguir tan sólo un poco de poder o control en su propio mundo.

De ahí que la gente se oriente mucho hacia el logro de objetivos. Se sienten emocionalmente atados a cosas y personas que consideran imprescindibles para ser más felices. Notan que en su interior «falta algo», y se convierten en personas tensas, ansiosas, estresadas, que continuamente tratan de llenar el vacío intentando manipular el mundo exterior para conseguir lo que quieren. Éste es el estado de ánimo a partir del cual la mayoría de las personas se fija objetivos y trata de crear lo que quiere en la vida. Desgraciadamente, partir de este nivel de conciencia no conduce a nada, porque se pone usted tantos obstáculos que no puede superarlos; y si los vence y logra sus objetivos es sólo para acabar descubriendo que no le aportan ninguna felicidad interior.

Cuando advertimos este dilema es cuando empezamos a abrirnos hacia un camino verdaderamente espiritual. Nos damos cuenta, sencillamente, de que tiene que haber algo más en la vida, y comenzamos a buscarlo.

A lo largo de nuestra búsqueda podemos pasar por fases y experiencias muy diversas, pero acabamos por ir recuperando nuestra propia personalidad. Es decir, volvemos a nuestro verdadero ser, a la naturaleza divina o a la mente universal que existe en todos nosotros. Gracias a esta experiencia acabamos recobrando todo nuestro poder espiritual, y nuestro vacío interior se llena desde dentro.

SHAKTI GAWAIN 

 

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¿Qué es la conciencia?


Los neurocientíficos se jactan de que en los últimos diez años el conocimiento del cerebro humano ha avanzado más que en los diez mil años anteriores. Sin embargo, sigue habiendo una renuencia a considerar “la conciencia” objeto de estudio de la ciencia. ¿Por qué? Muy sencillo porque mientras la estructura cerebral es objetiva (y la ciencia se encarga del estudio de datos objetivos) ningún científico ha probado dónde se halla  la conciencia. De lo que cabe la deducción de que estudiar una subjetividad (conciencia) desde la objetividad (datos empíricos coprobables)  ni es factible ni es científico. Para la religión es más sencillo: mente y cuerpo son naturalezas duales de la persona y la conciencia pertenece al ámbito espiritual, del alma.  El filósofo John Searle sostiene que estos dos supuestos no están tan enfrentados como parece puesto que, en su opinión la conciencia también es biológica.

En su charla en TED, Searle  explica sus argumentos y regala unos minutos de vibrante inteligencia

A Searle, se le debe la autoría de un curioso experimento llamado  ” la habitación china” . Según Searle, si encerramos en una habitación a alguien que no sabe chino con el auxilio de un manual de  respuestas a preguntas o de conversaciones, y desde fuera se le pasan unos signos en chino, la persona puede resolver el problema yendo al  manual, de modo que el que está en el exterior recibe un mensaje que le da a entender que el de dentro “sabe chino pues ha interpretado el mensaje”. Pero lo fundamental  es que NO SABE CHINO. La conclusión es que la conciencia real humana va mucho más allá de la visión de ésta como un gigantesco computador porque posee un contenido adicional a la sintaxis, tiene semántica.

Ideas interesantes sobre la conciencia desde el punto de vista biológico

La conciencia es real e irreductible (uno no puede dudar de la existencia de su propia conciencia)

No te puedes deshacer de tu conciencia considerándola una ilusión (como por ejemplo, el efecto del arcoiris)

Los estados conscientes son por definición subjetivos, solo existen según se experimentan

La conciencia se materializa en campos conscientes unificados. Todo cuanto le ocurre a la persona ocurre como  parte de un gran campo consciente unificado que se extiende hacia delante y hacia atrás. Esta es la clave para entender el gran poder de la conciencia. Esto no se ha logrado en un robot

La conciencia funciona causalmente en nuestro comportamiento

En definitiva, una conferencia para aprender y ampliar conocimientos sobre la conciencia. 

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Claves para expandir la conciencia


conciencia, microcambios
Dale mayor importancia a estar despierto, consciente, alerta
Resístete a la conformidad. No pienses y actúes como todos los demás
Valórate a ti mismo/a. No esperes a obtener la aprobación de los demás para valorarte. En lugar de desear el reconocimiento ajeno, esfuérzate por ayudar a otros
Sírvete del arte, la poesía y la música para exponer tu mente a una visión más elevada. Estudia las escrituras y textos sagrados de todo el mundo
Cuestiónate tus propias creencias
Esfuérzate por disminuir las exigencias del ego. Ve más allá de los límite del yo, mi, mío
Apunta hacia el propósito más elevado que tu vida pueda alcanzar
Ten la certeza de que el desarrollo interior es un proceso interminable
Sigue un sendero espiritual, como quiera que lo definas, con sinceridad y esperanza

Fuente: Supercerebro (Deepak Chopra y Rudolph E. Tanzi)

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La doble vida


microcambios, Cecilia Monllor, doble vida

La frecuencia con que las personas que llevan una doble vida utilizan la expresión “mi vida” resulta, curiosamente, elevada. Desde el punto de vista psicológico, el origen de este compromiso consciente con un “desdoblamiento de existencias” no resulta fácil de exponer con brevedad. Y cada casuística requiere su explicación. Pero, a modo general, sí se puede afirmar que responden a los juegos de la mente entre el consciente e el inconsciente.
Aun cuando las personas con doble vida son plenamente conscientes de ambas, y por tanto de las complejidades que conlleva no mezclarlas para no ser descubiertas, siempre hay una fisura: un detalle nimio, un olvido descuidado, un exceso de confianza que da al traste con todo el constructo. Sigue leyendo “La doble vida”

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Diez mitos que impiden la plenitud


Ricardo Cavolo
Ilustración: Ricardo Cavolo

Desde niños nos enseñan que la vida plena es un ideal inalcanzable. Pasamos la mayor parte de nuestra existencia repitiendo esquemas aprendidos de otros sin molestarnos en comprobar cuán de cierto hay en ellos. ¿Para qué gastar tiempo en una búsqueda que requiere esfuerzo y que, de partida estamos advertidos, nos lanzará al desengaño? El error está en la premisa de partida: la plenitud no es un ideal sino la consecuencia de un proceso de desaprendizaje. Al igual que nos desvestimos para entrar en la ducha, necesitamos deshacernos de los estorbos que nos asfixian en nuestras pequeñas vidas. El hecho de reconocer la existencia de un cerco formado por mitos muy asentados en el subconsciente colectivo, es un primer impulso, sí, pero sin la parte personal de búsqueda y conciencia, este reconocimiento es papel mojado.

Lo que ocurre cuando el momento Eureka alumbra nuestra mente y descubrimos que la plenitud está sustentada en unas sencillas verdades que, por otra parte, la Humanidad está harta de repetir desde sus inicios, resulta desconcertante: en lugar de apresurarnos a cambiar agradecidos por el descubrimiento, nos frustramos. ¡Ah eso es demasiado tonto y simplón! ¡No puede ser en modo alguno tan sencillo, ni hablar! Los tontos y simplones somos nosotros que confiamos en la existencia de un elixir mágico. Preferimos derrochar ingentes cantidades de dinero en la búsqueda de ese elixir antes que pasar por tontos cambiando de creencias y de actitud. Y somos tan bobos como para creer que el Paraíso (o lo que interpretamos por vida plena) está exenta de fracaso, muerte, dolor, carencias, pruebas de resistencia y privaciones.En este sentido seguimos poco evolucionados como nuestro primer antepasado cuyo cerebro tenía muy limitadas sus capacidades.
Pero hoy puede ser distinto ¿por qué no dar un primer paso hacia el cambio leyendo con calma la lista de mitos y pensando en qué sencilla verdad esconden sus contrarios?

1. Las cosas son como son
2. Hay que ser realistas y conformarse con lo que hay
3. El talento viene de serie
4. Nadie hace nada por otro sin pedir algo a cambio
5. La libertad personal es un término abstracto poco concretable
7.La sabiduría es inalcanzable
8. La pasión es una engañifa
9.El perdón no arregla nada
10. La perseverancia solo trae más de lo mismo


Cecilia Monlllor

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Un manifiesto para la libertad, de Marelisa Fabrega


Icaro
Imagen: http://semanalicaro.wordpress.com/

daringtolivefully.com, el exitoso sitio de Marelisa Fábrega, es uno de los lugares más útiles de la blogsfera para encontrar recursos y herramientas de crecimiento personal, coaching y psicología. El manifiesto para la libertad puede ser leído en su idioma oringinal, inglés en http://daringtolivefully.com/freedom-manifesto

“La libertad se encuentra en la aplicación de los siguientes principios:

1.La felicidad es una elección que puedo hacer en cualquier momento, sin tener en cuenta las circunstancias. No está fuera de mí. Necesito mirar dentro de mí para encontrarla.

2.Reconozco que cualquier angustia que siento no procede de lo que me pasa, sino de los pensamientos que tengo acerca de lo que ha ocurrido. Al mismo tiempo, tengo el control total de mis pensamientos.

3.Sé que puedo optar por actuar de manera constructiva, independientemente de cómo me sienta. Aunque no pueda liberarme por completo de los sentimientos negativos , sí puedo preguntarme sobre lo que debo hacer a continuación. Puedo seguir adelante y hacerlo.

4. Defino lo que significa el éxito para mí en lugar de perseguir ciegamente la definición de lo que entiende por éxito la sociedad.

5. Sé que lo extraordinario reside en la periferia. Me permito avanzar hacia allí e ir aún más allá.

6.Asumo la responsabilidad de mi vida, y entiendo que puedo crear mi vida.

7. Yo decido lo que quiero crear mediante el establecimiento de metas que me inspiran y me llenan de sentido de propósito.

8. Decido cómo usar mis recursos (tiempo, energía, dinero, etc.) Elijo usar mis recursos para avanzar hacia el logro de mis metas.

9.Sé que no debo esperar a que se presenten las circunstancias adecuadas o esperar a contar con los recursos necesarios, necesito crear las circunstancias adecuadas y usar más el ingenio.

10. No espero un golpe de suerte, en su lugar busco propiciar mi propia suerte.

11. Vivo dentro de mis posibilidades. Mantengo mi liquidez y tengo los pies en el suelo.

12. Soy capaz de crear fuentes pasivas y residuales de ingresos para no tener que cambiar mi tiempo por dinero.

13. Defino qué es “riqueza” para mí, y puedo equilibrar mi bienestar material a la par que equilibrar espiritualidad, condición física y emocional.

14. Libero mi casa de posesiones acumuladas que no utilizo y de cosas materiales que desordenan mi espacio vital.

15.No compro bienes materiales con el fin de impresionar a los demás. Sólo adquiero lo que realmente necesito o lo que me permite disfrutar el bien en sí.

16.No me comparo con los demás.

17. Centro mi atención en lo que puedo controlar, en lugar de enfocarme en cosas que no puedo controlar.

18. Sé elegir donde quiero estar y puedo elegir si quedarme o irme.

19.Sé que no existe la vida perfecta. Sé que la plenitud se refiere a cómo establecer metas que resulten significativas, trabajando por sus logros y disfrutando del viaje en todo el proceso.

20. Me doy la libertad de ser menos que perfecto.

21. Me libero de la necesidad del ego de auto exaltación y de defender mi propia importancia.

22.Simplifico mi vida tanto como puedo en todos los sentidos.

23. Juzgo por mí mismo y llego a mis propias conclusiones. Pongo en duda las reglas y que las cosas necesariamente se tienen que hacer cómo se han hecho siempre. Decido por mí mismo.

24. Trabajo por la satisfacción intrínseca que me proporciona hacer lo que me encanta, no por recompensas externas o reconocimiento.

25. No espero pedir permiso a los demás para ir tras lo que quiero, el único permiso que necesito es el mío.

26.Me permito la libertad de cometer errores. No me paraliza el miedo al fracaso.

27. Me permito ser yo, ser fiel a mí mismo. No estoy interesado en ser una versión de segunda clase de alguien más, estoy interesado en ser una versión de primera clase de mi mismo.

28. No espero a que suceda algo externo como: obtener un título o un ascenso, encontrar un compañero de vida, o ganar un premio, para sentirme bien conmigo mismo. Mi autoestima no depende de la validación externa.

29. Pongo en duda mis creencias para asegurarme de que me estén siendo de utilidad. No soy un esclavo de mi actual marco mental acerca de cómo funciona el mundo.

30. No escucho a los gurús sociales o culturales que tratan de dictarme lo que puedo o no puedo hacer en base a mi identidad de género, raza o edad.

31. Trato a mi cuerpo con respeto, cuidado y amor, y no estoy interesado/a en lograr una versión idealizada de las tiranías de los medios de comunicación.

32. Estoy cómodo/a estableciendo límites, diciendo “no” a los proyectos, tareas y compromisos que no están en consonancia con mis objetivos de vida.

33. No me preocupa lo que otros piensan de mí. Acepto que haya gente que no me gusta.

34. Me libero de las expectativas de los demás sobre mí.

35. No me preocupo por tratar de complacer a todos.

36. Me libero de las heridas del pasado y me deshago de cualquier carga emocional que me produzca agobio o me retenga de actuar. Me niego a aferrarme a rencores, resentimientos o viejas heridas. No permito que el pasado me atrape.

37. Me permito tiempo para el ocio y la relajación. Me permito estar libre de culpa por divertirme.

38. No trato de cambiar el mundo, me centro en cambiarme a mí mismo/a. Sé que la mejor manera de traer al mundo más paz, amor y tolerancia es siendo más pacífico, más amoroso y más tolerante.

39. No lucho por cómo son las cosas. Sé que todo es en cada momento como debe ser y lo único que está en mi mano es dar pequeños pasos hacia la creación de un futuro diferente.

40. Así como me doy libertad de ser quien soy, doy a otros la libertad de ser quienes son”.

¡Bravo Marelisa! Me sumo a tu manifiesto, lleno de cordura e inteligencia. Un valioso regalo de Reyes