Publicado en Vídeos Inspiradores

¿Por qué fracasarás en tu empeño de cimentar una gran carrera?


En lugar de elaborar una lista de propósitos para el 2015 (o como complemento)  hazte un favor a ti mismo/a y dedica unos minutos a escuchar las ideas del economista Larry Smith sobre por qué si buscas una gran carrera fracasarás. Te aclarará algunas ideas importantes. No vamos  a tener éxito si ignoramos el motor de nuestra existencia, la pasión oculta entre bambalinas. Tenemos las prioridades equivocadas y aún no hemos dado con la pregunta que cambiará nuestra vida de principio a fin. La cuestión es si estamos dispuestos a formularla y a asumir lo que venga detrás como respuesta.

Publicado en La caja de herramientas

La técnica del 10/10/10


Microcambios

Imagina un conflicto cualquiera que te esté robando la energía y te haya convertido en una veleta zarandeada por el viento ante una decisión importante. Por más vueltas que le des a este asunto peliagudo no logras ver el final del camino. Emocionalmente estás colapsado/a.  Encima cambias de opinión  a cada momento. Es absolutamente normal: sufres un bloqueo emocional en el aquí y el ahora.

¿Qué puedes hacer para salir del atolladero? 

La periodista Suzy Welch ha inventado una ingeniosa herramienta para acabar con este bloqueo que te empuja a la inacción. Se llama la técnica del 10/10/10 y los hermanos Heath lo describen en estos términos en su libro Decídete: «Para usar la técnica del 10/10/10 pensamos en nuestras decisiones en tres marcos temporales distintos: ¿cómo veremos esto dentro de diez minutos? ¿y dentro de diez meses? ¿y dentro de diez años?

Los tres marcos ofrecen una forma elegante de forzarnos a tomar cierta distancia en nuestras decisiones».

Así que afronta tu problema y haz tu propia indagación. Para facilitarte el camino  supón que alguien muy próximo a ti te sugiere: ponte en el caso de que ahora decides que vas a (incluye tu variable sobre lo que te perturba: cambiar de casa, resolver un asunto familiar, mejorar tus ingresos con un nuevo negocio, afrontar una relación incipiente, aclarar la situación con un amigo, elegir una carrera o una profesión… ) ¿cómo verías esta decisión dentro de diez minutos ? ¿y dentro de diez meses? ¿y dentro de diez años?

El 10/10/10, según los autores de Decídete «ayuda  a equilibrar el campo de juego emocional. Lo que ahora sentimos es intenso y agudo, mientras que el futuro parece más borroso. Esa discrepancia  da demasiado poder al presente, porque nuestras emociones actuales están siempre en el foco. El 10/10/1o nos obliga a desplazar nuestros focos, pidiéndonos que visualicemos un momento dentro de diez meses con la misma nitidez que lo percibimos en el presente. No es que tengamos que ignorarlas; a menudo nos dicen algo útil de lo que queremos en una situación. Pero no deberíamos dejar que nos dirijan.

Para que quede bien claro, la emoción a corto plazo no es siempre el enemigo.  (Ante una injusticia quizás sea apropiada para actuar en caliente). Hacer un análisis del 10/10/10 no presupone que la perspectiva a largo plazo sea la adecuada. Simplemente grarantiza que la emoción a corto plazo no sea la única voz en la mesa».  

Como no pierdes nada probando, juega con este recurso y aplícalo a varios problemas actuales. La distancia es sobre todo útil porque podemos ver con más claridad las dimensiones importantes del problema con el que nos enfrentamos.También ocurre esto mismo cuando damos un consejo a algún amigo porque nos centramos en lo importante, mientras que cuando se trata de nosotros mismos divagamos entre numerosas variables. «Cuando la gente no prioriza el factor más importante de la decisión, su decisión se vuelve confusa.. Esa clase de espiral mental es peligrosa, porque significa que cuando nos veamos obligados a tomar una decisión final, nuestra elección podría estar determinada por el lugar que ocupamos en la noria».

Resumiendo: Intenta que los árboles no te impidan ver el bosque.

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Y si la Navidad fuera…


microcambios

-Un momento en que se descarten reproches a tutiplén

-Un momento para pensar en que no hay nada perfecto

-Un momento para buscar afanosamente el sosiego por encima de la confrontación

-Un momento para valorar lo que hay en lugar de lo que debería haber

-Un momento para hacer un guiño al/ala rebelde que llevamos dentro. No todo tiene que ser «fabuloso»

-Un momento de opciones múltiples. ¿Por qué las decisiones tienen que ser entre esto o lo otro en lugar de esto y tal vez lo otro y tal vez otra tercera o cuarta opción?

-Un momento para comportamientos creativos

-Un momento de abrir los ojos y entender las necesidades propias

-Un momento de celebración de la vida

En su origen la Navidad se concibió para la celebración de un nacimiento, el de Jesús. Utilicemos la analogía para celebrar el nacimiento de una nueva forma de entender las relaciones con los demás. ¡Os deseo, microcambieros/as felices fiestas!

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Se puede…


microcambiosIlustración: Peter Callesen

-Superar el miedo y confiar en ti mismo/a

-Ser amable

-Ayudar a otro

-Escuchar a quien lo necesita

Desprenderte de cosas

Agradecer un gesto sincero

-Aprender de quien crees que no puede enseñarte nada

Aceptar un fracaso y no hacer un mundo de eso

-Prestar atención al momento

No amargarte la vida con minucias

No amargar la vida a los demás con más minucias

No quejarte por todo y de todo

Confiar en el prójimo

-Dar y recibir sin apuntar en la lista del debe y el haber

No querer siempre llevar la razón incluso cuando  piensas que la tienes

-Creer en las oportunidades

-Pasar página y recitar el mantra: esto también pasará

-Ser humilde

-Ponerte en los zapatos del vecino/a

-Pasarlo bien en Navidad aunque todo el mundo diga lo contrario

-Ahorrar y ser generoso/a

Disfrutar de los placeres cotidianos

-Celebrar  tus pequeñas victorias

-Proponerte vivir en un mundo más humano y justo

-Enseñar lo que sabes a quien necesite de tus recursos

-Perdonar sin necesidad de apuntes en el cuaderno de agravios

-Amar

Sí, se puede. Te puedes mudar de sistema y cambiar cualquier cosa de ti mismo o de tu vida desde ya.  Basta con empezar.  Un largo camino comienza con un paso pequeño. 

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Cuando ya no estés, cuando ya no esté


Microcambios, Me mudo de sistema,

Ocurrirá algún día. Un día, sí. Ya no estarás. Ya no estaré. Ese día será muy parecido al resto de los días. Saldrá el sol, se pondrá el sol. Todo el mundo respirará como antes, salvo tú, salvo yo. En los periódicos, en las radios, en las televisiones, en internet, habrá noticias. Como cualquier otro día. Como esos días calcados en los que tú estabas, en los que yo estaba. Y qué curioso, nada habrá cambiado y todo habrá cambiado. Solo porque ya no estás, porque ya no estoy. Piénsalo. Cuando el otro abra los ojos y piense que el mundo es diferente, solo porque tú te has ido, porque yo me he ido, la ilusión perdurará en su cerebro como un encantamiento, quizás minutos, tal vez horas, puede ser que días e incluso meses y exagerándolo todo,  años. Sí, pero, moja el pie en el agua y comprobarás que la piel toca el agua y hay poca diferencia en la sensación que experimentabas cuando yo estaba. También yo lo hago. Al final, la muerte no resulta ninguna sorpresa. No es el fin, ni el principio de nada, sino la continuidad de todo, a excepción de ti y de mí. Tú y yo somos meras partículas suspendidas en un polvo lumínico que nos transforma y nos dispersa en un infinito imposible de cuantificar.

Un día habrá silencio, para ti, para mí. Y será como si tú y yo nunca hubiéramos existido.  Como si antes que tú y yo, el mundo fuera tan mundo que no albergara la posibilidad de habernos contenido. Esto no es cierto. No al menos, para ti, ni para mí.

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La gran belleza


Microcambios, Me mudo de sistema

Fotograma de La Gran Belleza con Jep Gambardella y Romano 

Esa necesidad de estar en la «tostada» hace que nos sintamos obligados a ver las películas, leer los libros, ver las series, navegar por los sitios de internet, ojear las revistas o frecuentar  los lugares de los que la gente habla. Esto es condición sine qua non para estar enterado/a y subirse al carro de la conversación de la mayoría. Esta premisa es completamente falsa porque esa mayoría amorfa que no conocemos ni abarcamos no tiene nada que ver con la simpleza de estar en la tostada. Y viene esta reflexión a cuento porque ayer fui a ver “La gran belleza” de Paolo Sorrentino. El motivo de ir a ver la película era Roma. Alguien me había comentado que la ciudad eterna era, sin duda, la protagonista de la película. Y sí, en cierto modo se puede decir que Roma se adueña de la cinta de principio a fin, pero después de una noche de deglución diría que el  protagonista de “La gran belleza” es el inmovilismo.  Pero no en solitario sino combinado, como un gin tonic poco equilibrado, con otro elemento inasible  que Heráclito consideraba junto a nacimiento y   muerte el único factor permanente de la existencia humana: el cambio. Los protagonistas de “La gran belleza” cada día se introducen en  su personaje para salir al mundo a decepcionarse una y otra vez o  cómo reza el dicho popular, a batirse el cobre. Conservan pocas esperanzas, intentan esconder su fragilidad, su poca confianza en sí mismos, su agotamiento vital en costumbres reiterativas. El cardenal, siempre que puede, encasqueta alguna receta culinaria a su interlocutor; Romano carece de voz, no sabe qué hacer con su vida aunque supere los 60 años y se esté dejando utilizar y maltratar por una joven que lo desprecia; Estefanía necesita oír  una verdad que le duele como un disparo directo en el corazón: lo que ha conseguido se lo debe al arribismo y su capacidad de mentirse y manipularse; Jep descubre a los 65 años que no hay tiempo que dedicar a las cosas que no te interesan. Ramona inunda con su fragilidad la tragicomedia que ve desfilar por sus ojos, como una opereta deslumbrante y absurda.

Igual que se produce una conversación general  provocada con ciertas películas, libros… también hay una conversación interna,  con un solo sujeto como interlocutor, o sea uno mismo. Inexplicables serendipias y casualidades rigen esta extraña conversación especular. Estaba releyendo el libro de relatos de Murakami «Sauce ciego, mujer dormida» y al llegar al cuento de “La chica del cumpleaños” me tropecé con una frase subrayada en amarillo. El apunte lo había realizado en  el 2008: «Una persona, llegue hasta donde llegue, jamás puede dejar de ser ella misma». 

Si pudiera resumir en una frase el efecto que me ha producido la película de Sorrentino utilizaría el breve apunte de  Murakami para sintetizarla. Al margen de la belleza de Roma, al margen de la banda sonora, al margen de los personajes complejos y trágicos, al margen de la superficialidad y la estulticia que destilan muchas escenas, al margen del lirismo, la brutalidad y la necedad, al margen de su aroma existencial,  al margen del margen…  Como decía Juan Ramón Jiménez en uno de mis versos favoritos: «No corras, ve despacio, que donde tienes que ir es a ti mismo». Y de uno mismo resulta difícil escapar. Pero en mi conversación particular hay un elemento que aporta lucidez a esta reflexión y la combate: Ser uno mismo siempre y en todas las circunstancias es también una falacia. La propia naturaleza se pelea con esta idea puesto que solo somos partículas que se agrupan y transforman según la mirada de quien observa.

Tal vez este post es excesivo. Empecé mi disertación hablando de la tostada y la termino  en una conversación interior sobre el ser: ¿acaso sabemos quiénes somos?

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El cambio a peor o a mejor


 

Me mudo de sistema, Cecilia Monllor, Microcambios

Pintura: Vilhelm Hammershoi

Uno puede querer cambiar para peor o para mejor y las dos posibilidades son factibles. A peor se consigue dejándose llevar por la deriva, reaccionando en lugar de respondiendo y culpando a los demás de todo lo que te ocurre, ¡al diablo con la responsabilidad y la libertad! ¡Me rebelo contra la idea de tener conciencia!

Si uno se ejercita debidamente en el arte de amargarse la vida lo consigue a la perfección. Pero hay que ser insistente y disciplinado. Ver sabios consejos sobre cómo amargarte la vida aquí

El cambio a positivo lleva consigo aumentar la ingesta de honestidad, responsabilidad, generosidad, sabiduría para aprender a aceptar el error, el resbalón y las equivocaciones y ponerse otra vez en camino; y por último vivir con mayor libertad de acción y visión.

Obviamente la única persona que puede elegir el qué y el cómo, eres tú. No existe mayor poder.

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Lanzado al mundo: ¡Me mudo de sistema!


Me mudo de sistema

¡Me mudo de sistema! Cómo pasar de la resignación a la acción

Cecilia Monllor

Editorial Primerapersona 

Hace ya  dos años me embarqué en el  proyecto de  escribir un libro sobre cómo afecta el cambio  a las personas, qué resortes y mecanismos se activan cuando las circunstancias nos obligan al giro (cambio impuesto) o cuando nos hartamos y decidimos salir de la zona de confort para que se obre la transformación (cambio buscado). Me interesaba el proceso en sí, qué elementos comunes podían identificarse, qué transformaciones se obraban cuando abandonábamos creencias, hábitos y mentalidades fijas, cómo entendíamos el fracaso y el éxito y por qué tantas personas se estaban preguntando al mismo tiempo ¿Qué debo hacer con mi vida?  Pues bien, la respuesta a esta investigación personal ya ha salido a la luz, y su versión papel  está  disponible en las librerías on-line y en la red de  librerías independientes españolas, incluidas cadenas como FNAC, Casa del Libro y El Corte Inglés. Comparto con todos los microcambieros está jubilosa experiencia de dejar a un hijo vivir su vida independiente.

No es fácil poner punto final, pero lo he conseguido.  El destinatario de ¡Me mudo de sistema! es un lector/a curioso, interesado en el crecimiento personal, incoformista y ávido de conocimiento. El libro tiene la particularidad de incluir dos  anexos interesantes, Biblioterapia con valoraciones personales  de otros títulos  sobre temas que aparecen en el libro como: gestión emocional, cambio de hábitos, motivación, fijación de objetivos, creatividad, gestión del talento, procrastinación, gestión del tiempo, comunicación, atención plena, etcétera. Todos estos libros, en sí mismos, constituyen una biblioteca sobre el cambio.  El segundo anexo consiste en una propuesta para desarrollar un club de lectura sobre el propio libro.  Desconozco si existen otras obras con esta oferta, tal vez existan pero no me he tropezado con ninguna aún.  Aquí mi idea era sugerir al lector recursos y herramientas con los que empezar un viaje de once meses de duración, donde el reto del participante consistiera en fijar un objetivo y  comprometerse con su consecución. Para realizar este camino el participante contaría con el apoyo y la interacción de un grupo de personas (amigos, familiares o miembros del grupo con intereses similares).

¡Y esto es todo!

Publicado en Pensando en voz alta

El precio que pagamos


Microcambios, Cecilia Monllor

Pintura: Antonio Murado

El precio que pagamos por renunciar a nuestros sueños es incalculable. Nos arrogamos el derecho a la renuncia como una muestra más de nuestra incompetencia para gestionar nuestras vidas. Pensamos que viviremos siempre, que habrá tiempo para remediar el error o cambiar el rumbo, pero lo cierto es que estamos en este mundo un limitado número de años y que ninguno de nosotros sabe la hora en que  lo dejaremos todo como estaba, la página en el libro marcada, la lista de la compra con todo lo que falta, el papel de Hacienda sin arreglar, el cajón desordenado o el proyecto en curso, inconcluso. Comprender que no vivimos para siempre es la más lúcida certeza con la que llegamos a este mundo y sin embargo la luz siempre nos abandona en el momento justo cuando más lo necesitamos para encarar la tiniebla y distinguir las dificultades que supone tener el arrojo de decir sí o no a lo que llega con el soplo leve de lo desconocido, bajo el disfraz del miedo a no estar a la altura de las circunstancias.

Si uno no se resigna a tener una vidita o una vida pequeña, entonces… Sí,  entonces aparece la rabia del ¡basta ya!,  o el  quiero algo más en mi vida, no me conformo, me rebelo y el mecanismo de la transformación se pone en marcha para reordenar las prioridades, abandonar creencias, adoptar otra mentalidad y otra actitud, enfocarse en el aquí y ahora. Y por decisión propia uno actúa y se apasiona con su cambio. Eso, más o menos, significa Mudarse de sistema

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Tu propia voz


microcambios

Pintura: Joaquín Sorolla

EL VIAJE

Un día supiste por fin
lo que tenías que hacer, y empezaste,
aunque a tu alrededor las voces
seguían gritando
sus malos consejos
aunque toda la casa
empezó a temblar
y sentiste el antiguo tirón
en los tobillos.
“¡Arreglame la vida!”
gritaba cada voz.
Pero no paraste.

Sabías lo que tenías que hacer,
aunque el viento hurgaba
con sus dedos rígidos
en las bases mismas
aunque su melancolía
fuese terrible. Ya era bastante
tarde, y una noche salvaje,
y la calle llena de ramas
caídas y de piedras.

Pero de a poco,
mientras dejabas las voces atrás,
las estrellas empezaron a arder
entre las sábanas de nubes,
y había una voz nueva,
que lentamente
reconociste como tu propia voz,
que te acompañaba
mientras te adentrabas más y más
en el mundo,
decidida a hacer
lo único que podías hacer — decidida a salvar
la única vida que podías salvar.

The Journey

One day you finally knew
what you had to do, and began,
though the voices around you
kept shouting
their bad advice – – –
though the whole house
began to tremble
and you felt the old tug
at your ankles.
‘Mend my life!’
each voice cried.
But you didn’t stop.

You knew what you had to do,
though the wind pried
with its stiff fingers
at the very foundations – – –
though their melancholy
was terrible.It was already late
enough, and a wild night,
and the road full of fallen
branches and stones.

But little by little,
as you left their voices behind,
the stars began to burn
through the sheets of clouds,
and there was a new voice,
which you slowly
recognized as your own,
that kept you company
as you strode deeper and deeper
into the world,
determined to do
the only thing you could do – – – determined to save
the only life you could save.

Fuente: http://el-placard.blogspot.com.es/2011/10/lluvia-y-otros-poemas-mary-oliver.html