Publicado en Pensando en voz alta

Nuestro cuarto


El 3 de marzo de 2011 transcribía en microcambios un breve texto de Edith Wharton (The fulness of Life) sobre la naturaleza de la mujer.

“Pero a veces he pensado que la naturaleza de una mujer es como una gran casa llena de habitaciones: hay un recibidor, por el que todo el mundo pasa entrando y saliendo; el salón, donde se recibe a las visitas formales… y en el cuarto más íntimo, el más sagrado de todos, el alma reposa sola, esperando unas pisadas que nunca llegan”

But I have sometimes thought that a woman’s nature is like a great house full of rooms: there is the hall, through which everyone passes in going in and out; the drawingroom, where one receives formal visits… and in the innermost room, the holy of holies, the soul sits alone and waits for a footstep that never comes.”

Poco más tengo que añadir hoy, 8 de marzo de 2018. Desde mi ámbito, la literatura, deseo que más autoras sean conocidas y leídas, que las reflexiones y la belleza de nuestras escritoras, vivas o muertas, resuenen en las mentes de las viejas y las nuevas generaciones, para que las palabras no se pronuncien en balde, para que los errores no pasen desapercibidos, para que las iniciativas se conozcan y compartan, para amar lo que somos sin renunciar a cambiar lo que sea necesario cambiar.
Y ese reposo en soledad, por derecho y elección, naturalmente, también tiene cabida en un día de celebración.

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Publicado en Vídeos Inspiradores

Replantearse


Hace tiempo que las Navidades quedaron atrás. Todos hicimos nuestros regalos. Pensamos en cosas materiales y no materiales con que agasajar a los nuestros y algunos también regalaron su tiempo. El  experimento, al que se refiere el vídeo, revela un hecho incuestionable: ¡nos pensamos eternos! Creemos que duraremos toda la vida, pero el tiempo es un niño caprichoso con alma de anciano.

«Tenemos en la cabeza que las personas van a estar ahí siempre», dice una chica en el transcurso del reportaje, «y a lo mejor no decimos un te quiero porque lo damos por hecho». ¿Nos tenemos que imaginar el peor de los casos para replantearnos nuestra comunicación, nuestros actos, nuestra forma de dar y recibir o de vivir? Cualquier minuto es bueno para pensar.

Publicado en La caja de herramientas

¡Sal deprisa del ataúd!


Taller LIfe Coaching

La gente preguntó al Mullah  Nasrudín

_¿Dónde debemos ir en una procesión fúnebre, al frente, en la parte trasera, o al lado?

Nasrudin contestó:
_¡No importa donde vayas, mientras no vayas dentro del ataúd!

Créeme: este nuevo taller de lifecoaching no va de ataúdes ni de procesiones, pero sí del lado en que nos situamos, de modo consciente o inconsciente según nuestras elecciones.

Decidir hasta lo más nimio agota nuestra paciencia, fuerza de voluntad y disminuye el placer de la vida. De modo que si consideras que este taller te puede interesa, o lo quieres compartir con alguien a quien aprecias, bienvenidos entonces al equipo del cambio. Disfrutaremos de mucha acción, de ingeniosas herramientas y de algún que otro susto para salir sin comodidad de la zona de confort.

¡Os espero!

 

Publicado en Vídeos Inspiradores

El lujo de opinar libremente


¿Nos permitimos tener nuestras propias opiniones? ¿Nos damos permiso para ir contracorriente, para no aceptar lo inaceptable, para forjar nuestro ideario de valores al margen de modas y corrientes imperantes? No siempre resulta fácil pero intentarlo merece la pena. Como botón de muestra, esta escena de la película El Profesor.

Publicado en Pensando en voz alta

Tus hijos no son tus hijos


Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.

No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.

Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.

Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.

Kahlil Gibran