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Teoría de la bola de nieve


El mayor obstáculo de «no hacer» se encuentra en la costumbre de enredarnos en excusas: «esto es una pesadez», «me va a llevar un montón de tiempo», «todavía no estoy preparado/a» y como éstas decena más de excusas. La razón última de aplazar se haya en la pereza y la pereza es la mayor encubridora del miedo: miedo a no hacer bien las cosas, miedo a defraudar, miedo a no dar la talla. El miedo proporciona el permiso por adelantado para el fracaso, así que lo más probable es que ni lo intentemos.

Pero hay una imagen perfecta para reflexionar sobre la postergación: la de la insignificante bola de nieve cayendo por una ladera repleta de nieve y haciéndose cada vez más grande y poderosa. Su simple evocación debería resultar disuasoria. A mí me funciona. Cuando aparto algo de mi mente porque no tengo ganas, suelo acordarme de la inocente bola de nieve rodando y engordando hasta  convertirse en un auténtico peligro. Tal vez esta imagen no valga para todo el mundo. De todas formas aquí está: tan gráfica como directa.

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Sobre el poder de lo personal


Cinco reglas sobre tu página web

 

Cuando alguien llega por primera vez  a tu sitio web es probable que se detenga en «sobre» o «bio». ¿Por qué? Porque quieren descubrir a una persona, una historia y asegurarse sobre dónde están.

Aquí tenéis algunas pautas útiles (bueno, en realidad son imperativas):

1. No utilices jerga sin sentido:

… es un reconocido proveedor de soluciones de publicidad basadas en los resultados en línea y móvil. Dedicado a la optimización de la cadena de valor y la maximización del retorno de la inversión para sus clientes, … bla, bla, bla….

2. No utilices la fotografía de alguien que no eres tú (si hay una fotografía tuya, mi felicitación). Mejor tu foto y la de tu equipo.

3. Facilita que se pueda contactar contigo. No des direcciones de contacto o números que no sirven.

4. Sé humano/a.  Escribe como hablas y pon tu nombre. Cuenta una historia verdadera, que resuene.

5. Usa los comentarios de terceros y testimonios para establecer tu credibilidad. Utiliza todos los que puedas.  Asegúrate de que son interesantes y auténticos.

Traducción del artículo de Seth Godin:   Five rules for your About page

http://sethgodin.typepad.com/seths_blog/2010/09/five-rules-for-your-about-page.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed:+typepad/sethsmainblo

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El arte de amargarse la vida


El libro de Paul Watzlawick debería ser regalo obligatorio para todos nuestros amigos/as con tendencia a encontrar culpables debajo de las piedras. Contra lo que pueda parecer no resulta nada fácil ser un amargado/a en condiciones. Para ello se requiere constancia en buscar los agravios, una práctica continua para incrementar el derrotismo, pesimismo y claro está: soliviantarse por cualquier memez. Es imprescindible asimismo mantener la firme creencia de que los otros causan todas nuestras desgracias: el mundo, los bancos, los vecinos, la suegra, el idiota de la oficina, la policía de tráfico…. Con la lectura de esta pequeña joya conseguiremos incrementar el numero de perfeccionistas de la teoría de la conspiración, de los que abundan en todo me sale mal (pero nada más que a mí), de los que consideran que los reveses del pasado nos hacen como somos y encima del futuro no se puede esperar nada bueno. Con un poco de pericia conseguirán reforzar sus obsesiones, minar su autoestima, incrementar su mala leche y sus paranoias. Y finalmente, entonces ya sí, tendremos un amargado/a como Dios manda.

Pero no penséis que Paul Watzlawick es un humorista o un excéntrico escritor de humoradas para bobos. Nos hallamos ante uno de los más prestigiosos psicoterapeutas del mundo. Así que de lo que escribe sabe latín.
Un libro práctico y que permite decir con humor a nuestro amigo/a: «vas por buen camino pero todavía te faltan conocer detalles muy efectivos».
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18 ideas para crear valor en el trabajo y mejorar la remuneración


Marelisa Fabrega vuelve a acertar con un estupendo artículo enfocado a revisar creencias y actitudes de cara a nuestro trabajo y nuestra remuneración.  Podéis encontrar el artículo original en http://abundance-blog.marelisa-online.com/2011/09/20/prosperity-tips/ Ciertamente estamos inmersos en una recesión, pero ¿hay algo que podamos hacer? Marelisa nos da una respuesta en forma de 18 consejos.

1. En lugar de estar centrado/a en tratar de ganar dinero, dedica tu tiempo y energía en crear valor para los demás. Recuerda que el dinero es simplemente un medio para el intercambio de valor. Deja de centrarte en el efecto (recibir dinero) y empieza a centrarte en la causa (la creación de valor).

2. Inicia un negocio como un modo de compartir tu pasión, tu talento y tus conocimientos con el resto del mundo. Pregúntate a ti mismo cómo puedes expresar tus talentos de  manera que beneficie a otros.

3. Deja de pensar en lo que puedes «obtener» de otros (la cantidad de dinero que puedes ganar) y concéntrate en lo que puedes dar (cómo aumentar la cantidad de valor que le damos a los demás).

4. Haz tu trabajo con amor. No envenenes tu trabajo con el resentimiento. Si lo haces con cariño agregas más valor a ti mismo y a lo que haces. En la novela de la novelista mexicana, Laura Esquivel, títulada «Como Agua para Chocolate» la protagonista, Tita,  es una mujer a la que le encanta cocinar. Cuando ella cocina, sus emociones se adentran en la comida y afectan a todos aquellos que la comen. Piensa en hacer tu trabajo de la misma manera y asegúrate de que infundes amor.

5. Busca la manera de tener un impacto positivo en la sociedad a través de tu negocio.

6. En tiempos de recesión la gente recorta lo accesorio y se vuelve más sensible a la recepción de un verdadero valor. Esto significa que si vendes algo accesorio lo vas a pasar mal en la recesión. Pero si estás proporcionando un verdadero valor, aunque los expertos vociferen y digan que el cielo está cayendo, no te afectará. .

7. Deja de buscar la felicidad fuera de ti mism0, por ejemplo, dejar de pensar en lo siguiente: «Seré feliz cuando tenga ahorradas  seis mensualidades en el banco y cuando me pueda ir de este apartamento mugroso». En su lugar, aprovecha la felicidad que ya está dentro de ti y deja que fluya a través de tus ocupaciones.

8. Se optimista. Piensa que puede ocurrir algo diferente de lo que en el pasado ha sucedido.

9. Pregúntate: Cuando estoy comprometido con trabajar duro e inmerso/a en el pensamiento de ganar más dinero ¿qué ideas surgen en mi mente y me hacen creer que no voy a tener éxito? Estas son tus creencias limitadoras. Así que tendrás que ocuparte de eliminarlas.

10. Haz una lista de las razones por las que piensas que no estás haciendo tanto dinero como te gustaría. Recuerda: son tus excusas. Dejar de poner excusas.

11. Si sientes que vas a crear valor, pero no estás ganando dinero, es por una de estas  dos razones:

a. Otros no perciben lo que estás ofreciendo como valor. Te están diciendo, «Eso no es lo suficientemente bueno», o «Eso no es lo que queremos.» Hay que volver a la mesa de planificación, volver a retroalimentarse y mejorar la oferta.

b. No estás haciendo un buen trabajo al entregar el valor. Por ejemplo, si tienes un blog y produces un gran contenido, pero hay poco tráfico, no estás haciendo un buen trabajo al entregar el valor.

12. Si la gente no quiere comprar lo que estás vendiendo, o no quiere comprar al precio que estás vendiendo -no tienes que tomarlo como algo personal-. Se trata del mercado respondiendo a lo que estás entregando: la ley de la oferta y la demanda.  Tu oferta está fuera de juego. En consecuencia, modifícala.

13. Con el fin de hacer más dinero es importante sentir que te lo mereces. Si no te das permiso para hacer más dinero, entonces, independientemente de la cantidad de valor que proporciones, buscarás inconscientemente maneras de sabotearte. Después de todo, las personas hacen todo lo posible para mantener la coherencia con su propia imagen.

Date permiso para dejar de verte a ti mismo como «el tipo de persona que gana 20 euros la hora», y empieza a verte como «el tipo de persona» que consigue diez veces más.

14. Entrega de forma consistente. Si la gente cree que 20 euros es un precio justo para un libro electrónico que estás vendiendo, hazlo pero añade un extra. Cobra lo que vale la pena, pero a continuación, da un poco más. De esta manera, añades  valor a todo el mundo con cada transacción.

15. Empieza a pensar en términos de «costo de oportunidad» de dinero. El dinero que gastas en la  compra de unos zapatos nuevos o un bolso maravilloso es dinero que podrías haber utilizado para que trabajara para ti.

16. Si aumentan tus ingresos,  no ajustes tus gastos hacia el alza. En su lugar, invierte  el dinero adicional para el  futuro.

17. Identifica las cosas que más te importan. ¿Qué te apasiona realmente? ¿Qué te hace sentir vivo? ¿Con qué personas te encanta pasar tu tiempo? ¿Qué te proporciona placer y sentido? ¿Cuáles son los imprescindibles de tu vida?  ¿Qué necesitas para prosperar?

18. Elizabeth Warren, profesora de derecho de Harvard y defensora de los consumidores-y su hija Amelia Warren Tyagi escribieron un libro fantástico llamado All Your Worth: The Ultimate Lifetime Money Plan. Las autoras recomiendan un presupuesto 50-30-20. Es decir, hacer lo siguiente:

No gastar más del 50% de los ingresos, con independencia de los compromisos que tengas como:  alquiler, hipoteca, facturas de servicios públicos, seguros de salud, impuestos etc…

  • No gastar más del 50% de los ingresos, con independencia de los compromisos que tengas como:  alquiler, hipoteca, facturas de servicios públicos, seguros de salud, impuestos etc…
  • Puedes dedicar el 30% de sus ingresos  en tus «deseos», tales como: internet, televisión de pago, viajes, ropa nueva, salir a cenar, y así sucesivamente.
  • El restante 20% de tus ingresos deberían ser usados ​​para la construcción de tu futuro financiero.
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Coaching para milagros y De dioses y hombres




Ayer vi la película De dioses y hombres de Xavier Beauvois y pensé en el nuevo libro de Raimon Samsó “Coaching para milagros”. La película narra la historia de un grupo de monjes instalados en un remoto lugar de la cordillera del Atlas que de pronto se ve sacudido por una oleada de violencia terrorista. Los monjes reciben el consejo del Gobierno argelino de que regresen a Francia, pero las opiniones entre los ocho habitantes del convento están divididas.

Casualmente estos días estoy leyendo el último trabajo  de Raimon Samsó.

 Coaching para milagros es un libro destinado a todos los profesionales de la ayuda, ya sea desde la terapia, el coaching, la PNL, la psicología, el mentoring, la educación  o cualquier otra forma de asistencia. La principal premisa de este libro es que todo cuanto nos ocurre existe en la mente de cada persona y no en el mundo exterior, por eso, cuando buscamos la solución a un problema en el exterior, nunca la encontramos, ya que solo desde la mente del que experimenta la dificultad se puede arreglar el problema. Vencer la resistencia al cambio no es tarea fácil y mucho menos si se incide en el «cómo». Raimón asegura que es mucho más útil recurrir al quién ¿quién no tendría ese problema? pues el cómo siempre está orientado al mundo exterior  mientras que el quién está orientado al interior.

Y ahora viene la conexión entre el libro y la película. Los monjes buscan cada uno en su interior la decisión de si deben optar por quedarse o marcharse.  Tienen miedo, pero al mismo tiempo reconocen que el miedo es una creación personal  y si se dejan dominar por él ya no dispondrán del control de sus vidas. Raimón Samsó incide en que sólo existe un camino para vivir de una forma consciente y plena: elegir el amor y rechazar el miedo. Los monjes toman este camino. No desean ser mártires, no desean morir, no desean que el pueblo a quien sirven y aman (Argelia y su religión el Islam) sean demonizados y culpabilizados si les ocurre algo (como en efecto ocurre).  Sólo quieren vivir desde el amor. Eligen amar a todos sus semejantes, incluidos los terroristas, sus asesinos.  Es difícil comprender De dioses y de hombres.  Pero una posible explicación la he encontrado en las ideas de Coaching para milagros. Sencillamente no se puede entender el mundo desde el propio mundo. Sólo es posible desde la mente del que lo interpreta y desde la óptica del amor. Según Raimon Samsó los milagros son simples correcciones que ocurren todos los días. «El coaching para milagros no está interesado en corregir los comportamientos sino en cambiar las mentalidades que crea el sufrimiento porque su estilo pragmático no se interesa por su efecto sino por sus causas”.

Como es habitual en los ensayos de este autor, el libro contiene una parte  de enorme utilidad si ejerces o tienes curiosidad por saber cómo podrías dedicarte a ayudar a los demás o ayudarte a ti mismo/a y  al mismo tiempo ganarte la vida de este modo. El  sentido práctico de Raimon Samsó y su sana relación con el dinero dicta una serie de valiosos  consejos sobre cómo vivir del trabajo de coach y posicionarse en el grupo de los profesionales  más valorados y buscados por los clientes. Entre los aspectos más interesantes de esta sección, los consejos sobre el mejor marketing para conseguir atraer clientes (que no encontrar, pues es mejor que ellos te encuentren a ti).  Samsó puede pasar de lo humano a lo divino en un abrir y cerrar de ojos.

Merece la pena leer este libro de apenas 80 páginas. Y por supuesto, merece la pena ver De dioses y hombres.

 

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Dieciocho consejos para abandonar el hábito de aplazar


Marelisa está a punto de publicar un nuevo libro sobre el tema del que escribía en mi última entrada https://microcambios.com/2011/09/09/demasiada-preparacion/  las trampas de buscar todo tipo de excusas para no hacer las cosas. Será un libro muy interesante y útil para muchos/as «aplazadores/as» entre los que me cuento. De su post he extraído los 18 consejos para aplazadores.   El post completo, en inglés, lo podéis encontrar en http://abundance-blog.marelisa-online.com/2011/09/09/tips-overcome-procrastination/

Ahora, sin más preámbulos, aquí están los 18 consejos:

1. No saques las tareas fuera de su contexto y proporción: Deja de decirte a ti mismo que tu carrera, el futuro de tu negocio, e incluso tu éxito en la vida depende del resultado de esta acción. Si lo haces metes demasiada presión sobre ti y por tanto cualquier excusa te sirve para no hacerlo.

2.Abandona el pensamiento de todo o nada . No digas eso de: “ si no puedo hacerlo perfectamente, mejor no lo hago”. Cualquier acción imperfecta es mejor que la inacción perfecta.

3. Cambia tu pensamiento de «tener que» a «elegir». Puedes postergar porque te sientes forzado por otra persona para realizar una tarea que no deseas hacer. Por ejemplo, puedes pensar que tu cónyuge te trata de manipular para que arregles la valla rota. Y como no te gusta sentirte manipulado eliges aplazar y en su lugar:

  • Ver la tele
  • Jugar con la vídeoconsola.
  • Pasear al perro.

En lugar de decirte a ti mismo que no tienes por qué  arreglarla escoge el mensaje de que eliges hacerlo para hacer feliz a tu cónyuge, la persona a la que quieres.

4. Divide las tareas en partes más pequeñas. Una de las principales razones por las que postergamos es porque el proyecto, al que tenemos que hacer frente, es tan grande que no sabemos por dónde empezar. Esto nos abruma. Los estudios demuestran que cuando los niños están viendo la televisión y no entienden lo que ven, miran hacia otro lado.

Los adultos hacen lo mismo cuando se siente confundidos: si no sabes cómo empezar un proyecto, «miras hacia otro lado» y empiezas a buscar una distracción o algo más que hacer. Lo útil, sin embargo, es  dividir el proyecto en pequeñas partes  más manejables.

5. Recompénsate. Prómetete a ti mismo que si te sientas en el escritorio y trabajas en tu declaración de impuestos durante 45 minutos sin interrupciones, te recompensarás con los deliciosos brownies que aguardan en la nevera.

6. Hazte tres preguntas. Antes de empezar a trabajar en cualquier tarea, dispara estas tres preguntas:

  • ¿Estoy dando el mejor uso a mi tiempo en este momento?
  • ¿Soy la persona más adecuada para realizar esta tarea?
  • ¿Estoy usando esta tarea como una excusa para no tener que trabajar en otra cosa que es más importante?

7. Mantén un registro de cómo gastas tu tiempo. Toma un cuaderno y un bolígrafo y durante toda la semana anota todo lo que haces y la cantidad de tiempo que pasas en cada cosa. Te sorprenderá descubrir  la  enorme cantidad de tiempo sin rumbo navegando por la web, leyendo blogs (que en realidad no ayudan a mejorar su calidad de vida), «chateando» en Twitter, y así sucesivamente. Pregúntate cómo mejoraría tu vida si utilizaras ese tiempo de manera productiva.

8. Usa un cronómetro. Cuando empieces a trabajar en una tarea que has estado evitando, establece un temporizador para un período de tiempo específico, por ejemplo, cuarenta minutos. Y no apartes tu foco de la tarea hasta que no suene la alarma. Cuando suene el reloj, toma un breve descanso y luego, ajusta el temporizador para trabajar otros cuarenta minutos. Hazlo de nuevo.

9. Deshazte  de las visitas que se eternizan. Si la visita se alarga,  sigue este proceso para deshacerte de él o ella con cortesía:

  • Hazte con el control de la conversación.
  • En un momento dado interrumpe tu  propia charla
  • Mira tu reloj y di con énfasis: «¡Oh no! Ya son las tres y cuarto»

Este truco funciona siempre, y  no es grosero, porque tú no estás interrumpiendo a tu interlocutor sino a ti mismo. (Este es uno de los consejos recomendados por Mark Woods, autor del libro Attack Your Day! Before It Attacks You: Activities Rule. Not the Clock!).

10. Bloquea. Bloquea un día de la semana, o una hora de cada día, en el que no programes citas, aceptes invitaciones, o permitas interrupciones. Ese día u hora bloqueada es sagrado. Estás trabajando en un proyecto que es importante para ti.

11. Deja de decirte que tienes que esperar hasta que estés «en el estado de ánimo oportuno», para ponerte a hacerlo. A modo de ejemplo, si quieres ser escritor, tienes que fijar una hora a la que vas a escribir, por lo menos cada semana. En dicho tiempo, te sientas y comienzas a escribir. Incluso si no te sientes inspirado, y no tienes ganas de escribir.  De la misma manera, conviene actuar con coherencia en el logro de tus objetivos, te apetezca o no.

12. Ocúpate de preguntarte: «¿Qué debo hacer ahora?»  No tienes  que esperar hasta llegue el  plan perfecto y detallado de cómo vas a lograr tu objetivo. Actúa ya y céntrate en el momento. Puedes preguntarte: «¿Qué tengo delante?» Y «¿Qué puedo hacer ahora mismo para seguir adelante, aunque sea sólo  un poco?» Siempre seguir adelante, incluso si es sólo un centímetro cada vez.

13 . Hacer la tarea más agradable. Si la tarea que debes hacer es aburrida, es muy probable que no quieras empezar. Si este es el caso, encuentra maneras de hacerla más agradable.

14. Deshazte de las distracciones. Una gran parte del tiempo se pierde a causa de las distracciones, incluyendo correo electrónico, redes sociales, móvil, y así sucesivamente. Cuando vayas  a trabajar en algo importante, es necesario desconectarse de todas las distracciones. De esta manera, dedicas toda tu atención a  la tarea en cuestión.

15. Establece una penalización. Así como te premias cada vez que terminas una de las tareas que has establecido, debes imponerte una sanción si no completas tu tarea. A modo de ejemplo, por cada día que no te has sentado a trabajar en tu novela en el momento preestablecido,  tienes que poner diez euros en un fondo. Al final del mes,  tienes que donar el dinero a una organización no lucrativa que no te guste, como la Fundación Bush si no te gusta Bush, o la ANR si no les gustan las armas.

16. Pídele a alguien que te controle. Rendir cuentas es uno de los mejores métodos para protegerse de la dilación. Es más probable hacer el trabajo si tienes que rendir cuentas a alguien. Si  tienes problemas para empezar algo, encuentra quien te controle.

17. Asegúrate de dejar espacio en el calendario para el ocio. Puede parecer contradictorio, pero la programación de tiempo para el ocio es una inteligente manera de dejar de aplazar. Todos tenemos que dedicar tiempo a dejarnos ir,  relajarnos y disfrutar. Si sabes  que a las tres que estarás jugando al golf con tu  mejor amigo y el golf es una de tus actividades favoritas, es mucho más probable que te sientes y te pongas a trabajar que si te sientas y ante ti sólo tienes un duro día de trabajo.

18. Establece plazos para cada subtarea. Supongamos que tu jefe te asigna un proyecto para entregar en tres meses. En lugar de centrarte en el plazo de tres meses, rompe el proyecto en subtareas  y fija un plazo para cada una. De esta forma te aseguras de que el trabajo fluya en lugar de dejarlo todo para última hora.

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A propósito de La tempestad


Los libros siempre deparan sorpresas.  Leyendo A merced de la tempestad de mi adorado Robertson Davies, en Libros del Asteroide,  me tropiezo con esta joya de parlamento:

-No estoy de acuerdo -dijo Solly- . A mí me parece el resultado lógico de su educación y de la vida que ha llevado. Es vulgar. No me refiero sólo a los trajes que usa y a la comida repugnante que debe comer, me refiero al espíritu tan insensible que tiene. Cree que, con el estómago lleno y el trabajo seguro, tiene el mundo agarrado. Jamás ha descubierto nada sobre sí mismo, ¿cómo va a saber algo de los demás?  Ser vulgar consiste en no saber que lo bueno y lo malo que le pase a uno tiene que ver con su personalidad; él cree que todo es cosa del destino, sobre todo los reveses de la vida. Las únicas personas un poco lúcidas de este mundo son las que saben que todo lo que les sucede tiene su origen en lo que ellas mismas son.

Robertson  Davies

Traducción de Concha Cardeñoso

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Un buen consejo socrático: la inutilidad de cotillear


En una ocasión un alumno se presentó ante Socrates con intención chismosa.  Adivinando sus intenciones el griego le preguntó: ¿estás seguro de que lo que me vas contar es verdad? Ante las dudas de su interlocutor volvió a preguntar:  ¿le beneficia a esa persona tu comentario? Como el interlocutor reconoció que no, planteó una última cuestión:  ¿ y me servirá a mí de algo tu información? Despejada las dudas al respecto el maestro resolvió que si no era cierto ni bueno ni útil para nadie, entonces ¿para qué saberlo?

La próxima vez que se me presente un o una cotilla o me vengan las ganas de chismorrear tendré en cuenta los consejos de Sócrates.

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El dinero, una consecuencia de elegir


 

No hay ningún pensamiento que viva en tu cabeza sin pagar alquiler: cada pensamiento que tengas será o bien una inversión o un coste.  O bien te llevará hacia la felicidad y la prosperidad o te alejará de ellas. O bien te infundirá poder o te lo quitará.  Por eso, es imprescindible que elijas sabiamente tus pensamientos y tus creencias. Ten presente que tus pensamientos y tus creencias no son quien tú eres y que no se hallan necesariamente adscritos a ti.  Por muy valiosos que creas que son, no tienen mayor importancia y mayor significado que los que tú les das. Nada tiene significado excepto el que se le da. 

Harv Eker

Los secretos de la mente millonaria