Publicado en Libros recomendados

A propósito de La tempestad


Los libros siempre deparan sorpresas.  Leyendo A merced de la tempestad de mi adorado Robertson Davies, en Libros del Asteroide,  me tropiezo con esta joya de parlamento:

-No estoy de acuerdo -dijo Solly- . A mí me parece el resultado lógico de su educación y de la vida que ha llevado. Es vulgar. No me refiero sólo a los trajes que usa y a la comida repugnante que debe comer, me refiero al espíritu tan insensible que tiene. Cree que, con el estómago lleno y el trabajo seguro, tiene el mundo agarrado. Jamás ha descubierto nada sobre sí mismo, ¿cómo va a saber algo de los demás?  Ser vulgar consiste en no saber que lo bueno y lo malo que le pase a uno tiene que ver con su personalidad; él cree que todo es cosa del destino, sobre todo los reveses de la vida. Las únicas personas un poco lúcidas de este mundo son las que saben que todo lo que les sucede tiene su origen en lo que ellas mismas son.

Robertson  Davies

Traducción de Concha Cardeñoso

Anuncios

Autor:

Vivo en una ciudad del Norte de España, entregada a la pasión por aprender y transformar mi vida y la de los que me rodean en una aventura única. Creo en la gente y en las oportunidades que nos ofrecen las adversidades. He aprendido que el único pecado imperdonable es no arriesgarse.

Un comentario sobre “A propósito de La tempestad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s