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Este puede ser tu mejor año


 

microcambios

 

¿A quién no le gustaría que un adivino, al leerle las líneas de la mano o echar las cartas, desplegara el ceño engurruñido y soltara algo parecido a: «Como te llames, este puede ser tu mejor año, presta atención porque está a punto de cambiarte la vida»? Reconozco que a mí me gustaría muchísimo que eso ocurriera, solo que sé que no depende de ningún tarotista, gurú ni adivino. Solo de mí. Fundamentalmente dependerá de mis creencias, mi actitud, mi mentalidad, mi disposición a atender plenamente a lo que denomino la realidad  y la capacidad de acción y pasión que ponga en juego en los próximos meses. También sé que cualquier circunstancia externa, ya sea mala o buena, solo añadirá texturas y contextos a mi decisión porque la vida me ha enseñado que los golpes de derribo y las aclamaciones  también pasan. Como las distorsiones y las interpretaciones.  Llegan y pasan. Como las brisas suaves y los vientos huracanados.

Como fan infatigable de aquellos que enseñan lo valioso que han aprendido, he dado un paso más al frente, convirtiendo sus experiencias y enseñanzas en mi propia materia creativa, así que he diseñado un taller que he titulado: «Este puede ser tu mejor año». Confío en que muy pronto pueda estar online accesible a todos los interesados/as Mientras tanto solo puedo ofrecerlo a quien pueda asistir en  A Coruña (España)  cada lunes, desde el 6 de abril al 8 de junio, de 18.00 a 21.00 horas.  Para consultar las condiciones de inscripción, pinchar aquí en la web de la Universidade de A Coruña.

Subrayo que está dirigido a quienes aman los libros porque este es un taller muy peculiar, cuya materia prima son los libros,  una actividad diseñada para gente inquieta y creativa, deseosa de adquirir estrategias y herramientas de gestión personal, patentadas y experimentadas por exitosos autores, expertos en gestión del tiempo, talento, creatividad, inteligencia emocional y entrenamiento para el cambio, con la finalidad de aprender a establecer objetivos y  convertirlos en logros para la vida personal.

 

 

Virginia Woolf

 

Si te gustan los libros y los tesoros que encierran, esta es tu oportunidad  porque te vas a codear con el gran director de orquesta y motivador, Benjamin Zander, el asesor de empresas curtido en mil batallas, Peter Bergman, La directora de cine y artista, Julia Cameron,  la coach y psicóloga Caroline Adams Miller, el conferenciante más solicitado en todos los foros educativos, sir Ken Robinson, el brillante profesor Srikumar Rao y el experto en desarrollo de talento, Markus Buckingham.

Y esto es todo por ahora. A por el logro del mejor año!!

Recuerda que es posible mudarse de sistema.

 

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Musas


Nan

Imagen: Nancie Atwell

No sueño con recibir un premio de un millón de dólares como Nancie Atwell, ganadora del Nobel de los maestros, pero sí con emularla en su valioso empeño por enseñar el amor a los libros mediante la lectura. Ella es mi musa, una inspiración. Como Nancie a los siete años aprendí, a causa de unas fiebres reumáticas, que leer te da otra vida de regalo.

Aquí os dejo la noticia de la concesión del premio a una educadora que lleva escritos nueve libros sobre lo importante que es aprender a leer y escribir.

«La norteamericana Nancie Atwell ha ganado este domingo la edición de este año del considerado el Nobel de la enseñanza. El premio —el Global Teacher Prize— se ha hecho público en el Global Education & Skills Forum, celebrado en Dubai,

De niña, una fiebre reumática dejó a Atwell un tiempo en la cama y le acercó a los libros. Desde hace 25 años se ocupa de acercarle los libros a otros. Lo hace desde su Centro para la Enseñanza y el Aprendizaje, una escuela privada en Maine (EE UU) en la que imparte cursos de lectoescritura a estudiantes de octavo curso. Su secreto radica en que “la biblioteca del aula está llena de historias interesantes de escritores serios que los alumnos tienen tiempo para leer en el colegio, y también se espera que lean de noche en casa”, resalta. “Mientras la mayoría de los norteamericanos solo leen de seis a ocho libros al año, mis alumnos leen 40 libros”, agrega. En una entrevista en la revista Newsweek presumía de que sus alumnos “van desde niños disléxicos a sofisticados jóvenes críticos literarios”. Un reciente informe de la OCDE advertía de que los chicos leen menos por placer que las chicas (el 50% de ellos frente al 75% de ellas): “Los niños no leen porque no saben que leer”, responde Atwell tajante. “¿Por qué no les ofrecen apasionantes historias de deportistas? Dadles libros que les interesen a ellos también y entonces lo leerán“, concluye».

Fuente: El País 15 marzo 2015

Lola García Ajofrín

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El corazón tiene cerebro


Microcambios

Entrevista con Annie Marquier, matemática e investigadora del cerebro

«Tengo 72 años y sigo siendo joven. Nací en Toulouse y vivo en Canadá. Estudié la carrera de Matemáticas y piano. Creo que el ser humano lleva consigo un potencial extraordinario de conciencia, inteligencia, sabiduría y amor; descubrimientos científicos recientes lo constatan».

Ciencia y conciencia: Tras estudiar Matemáticas y la carrera de piano y órgano fue profesora en La Sorbona. Luego se instaló en India y participó en la creación de la comunidad de Auroville con Sri Aurobindo y Krishnamurti. Y poco después fundó en Quebec el Instituto para el Desarrollo de la Persona. Es autora de El poder de elegir, La libertad de ser y El maestro del corazón (Luciérnaga). Lleva muchos años investigando la intersección entre la ciencia y la conciencia y sus planteamientos son siempre rigurosos y están documentados. El próximo sábado expondrá en las jornadas sobre La Evolución de la Conciencia (CosmoCaixa) los descubrimientos sobre el cerebro del corazón y sus implicaciones.

Que el corazón tiene cerebro es una metáfora, ¿no?

No. Se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo.

¿Es inteligente?

Gracias a esos circuitos tan elaborados, parece que el corazón puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro; y que puede aprender, recordar e incluso percibir. Existen cuatro tipos de conexiones que parten del corazón y van hacia el cerebro de la cabeza.

Primera…

La comunicación neurológica mediante la transmisión de impulsos nerviosos. El corazón envía más información al cerebro de la que recibe, es el único órgano del cuerpo con esa propiedad, y puede inhibir o activar determinadas partes del cerebro según las circunstancias.

¿Significa eso que el corazón puede influir en nuestra manera de pensar?
Puede influir en nuestra percepción de la realidad y por tanto en nuestras reacciones.

Segunda conexión…

La información bioquímica mediante hormonas y neurotransmisores. Es el corazón el que produce la hormona ANF, la que asegura el equilibrio general del cuerpo: la homeostasis. Uno de sus efectos es inhibir la producción de la hormona del estrés y producir y liberar oxitocina, la que se conoce como hormona del amor.

Tercera…

La comunicación biofísica mediante ondas de presión. Parece ser que a través del ritmo cardiaco y sus variaciones el corazón envía mensajes al cerebro y al resto del cuerpo.

Cuarta…

La comunicación energética: el campo electromagnético del corazón es el más potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces más intenso que el del cerebro. Y se ha observado que cambia en función del estado emocional. Cuando tenemos miedo, frustración o estrés se vuelve caótico.

¿Y se ordena con las emociones positivas?

Sí. Y sabemos que el campo magnético del corazón se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón.

¿A qué conclusiones nos llevan estos descubrimientos?

El circuito del cerebro del corazón es el primero en tratar la información que después pasa por el cerebro de la cabeza. ¿ No será este nuevo circuito un paso más en la evolución humana?

¿…?

Hay dos clases de variación de la frecuencia cardiaca: una es armoniosa, de ondas amplias y regulares, y toma esa forma cuando la persona tiene emociones y pensamientos positivos, elevados y generosos. La otra es desordenada, con ondas incoherentes.

¿Aparece con las emociones negativas?

Sí, con el miedo, la ira o la desconfianza. Pero hay más: las ondas cerebrales se sincronizan con estas variaciones del ritmo cardiaco; es decir, que el corazón arrastra a la cabeza. La conclusión es que el amor del corazón no es una emoción, es un estado de conciencia inteligente.

Ya ve, el cerebro del corazón activa en el cerebro de la cabeza centros superiores de percepción completamente nuevos que interpretan la realidad sin apoyarse en experiencias pasadas. Este nuevo circuito no pasa por las viejas memorias, su conocimiento es inmediato, instantáneo, y por ello, tiene una percepción exacta de la realidad.

Parece ciencia ficción.

Está demostrado que cuando el ser humano utiliza el cerebro del corazón crea un estado de coherencia biológico, todo se armoniza y funciona correctamente, es una inteligencia superior que se activa a través de las emociones positivas.

Pues parece que nadie lo utilice…

Es un potencial no activado, pero empieza a estar accesible para un gran número de personas.

¿Y cómo puedo activar ese circuito?

Cultivando las cualidades del corazón: la apertura hacia el prójimo, el escuchar, la paciencia, la cooperación, la aceptación de las diferencias, el coraje…

¿Santos las 24 horas?

Es la práctica de pensamientos y emociones positivas. En esencia, liberarse del espíritu de separación y de los tres mecanismos primarios: el miedo, el deseo y el ansia de dominio, mecanismos que están anclados profundamente en el ser humano porque nos han servido para sobrevivir millones de años.

¿Y cómo nos libramos de ellos?

Tomando la posición de testigos, observando nuestros pensamientos y emociones sin juzgarlos, y escogiendo las emociones que nos pueden hacer sentir bien. Debemos aprender a confiar en la intuición y reconocer que el verdadero origen de nuestras reacciones emocionales no está en lo que ocurre en el exterior, sino en nuestro interior.

Ya.

Cultive el silencio, contacte con la naturaleza, viva periodos de soledad, medite, contemple, cuide su entorno vibratorio, trabaje en grupo, viva con sencillez. Y pregunte a su corazón cuando no sepa qué hacer.

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Sus libros:

La libertad de ser

El maestro del corazón

El poder de elegir

Fuente: Inma Sanchís La Contra de La Vanguardia

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25 razones para leer


 

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Hoy toca la lectura, mi tema favorito. En junio del 2013 garabateé  en mi blog  Nuncatehagaslibrero  25 razones para leer.  Me gustan tanto los libros que de vez en cuando me detengo  a pensar en la naturaleza de ese amor tan apasionado y fiel. Me pregunto por qué soy tan adicta, qué es lo que me engancha tanto y me enamora de leer… Las razones que esgrimí entonces son igualmente válidas hoy. Me gustaría, microcambieros, conocer vuestras razones lectoras, si es que las tenéis y os apetece compartirlas. De haber podido elegir una patria, os aseguro que la mía sería Nación Lectura porque en ella están todas las razas, las lenguas, las culturas (mayoritarias y minoritarias) todos los tiempos y épocas, todas las geografías… En Nación Lectura me sentiría como pez en el agua, rodeada de millonarios, como yo, cuya mayor posesión en la tierra sería apetito de conocer y tiempo de saborearlo. Y esto es todo.

1.¿Hay que tener una razón?
2. Pasar más tiempo con algo que no te da la tabarra
3. Recibir una lección de historia gratuita
4. Conocer a gente curiosa y peculiar
5. Hallar almas gemelas
6. Ayudar a un autor/a a vivir de su talento
7. Sentir un chute de gratificación
8. Holgazanear un poco sin tener que justificarte
9. Abrir la ventana del alma y dejar entrar aire puro
10. Conocer algo extraño y curioso
11. Aparcar la realidad durante un tiempo o vivir en el limbo a perpetuidad
12. Encontrar preguntas interesantes
13. Hallar respuestas sin proponértelo
14. Coleccionar amigos invisibles
15. Encender la chispa
16. Comentar libros con otros apasionados
17. Ampliar la curiosidad con autores que ni te suenan
18. Medicarte de forma barata para un mal incurable
19. Hacer terapia low cost
20. Disfrutar del auténtico lujo
21. Enamorarte
22. Cultivarte
23. Retirar la atención de los demás
24. Viajar astralmente
25. Tener libros a la vista o encerrados en un pequeño aparato algo siniestro

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La gran belleza


Microcambios, Me mudo de sistema

Fotograma de La Gran Belleza con Jep Gambardella y Romano 

Esa necesidad de estar en la «tostada» hace que nos sintamos obligados a ver las películas, leer los libros, ver las series, navegar por los sitios de internet, ojear las revistas o frecuentar  los lugares de los que la gente habla. Esto es condición sine qua non para estar enterado/a y subirse al carro de la conversación de la mayoría. Esta premisa es completamente falsa porque esa mayoría amorfa que no conocemos ni abarcamos no tiene nada que ver con la simpleza de estar en la tostada. Y viene esta reflexión a cuento porque ayer fui a ver “La gran belleza” de Paolo Sorrentino. El motivo de ir a ver la película era Roma. Alguien me había comentado que la ciudad eterna era, sin duda, la protagonista de la película. Y sí, en cierto modo se puede decir que Roma se adueña de la cinta de principio a fin, pero después de una noche de deglución diría que el  protagonista de “La gran belleza” es el inmovilismo.  Pero no en solitario sino combinado, como un gin tonic poco equilibrado, con otro elemento inasible  que Heráclito consideraba junto a nacimiento y   muerte el único factor permanente de la existencia humana: el cambio. Los protagonistas de “La gran belleza” cada día se introducen en  su personaje para salir al mundo a decepcionarse una y otra vez o  cómo reza el dicho popular, a batirse el cobre. Conservan pocas esperanzas, intentan esconder su fragilidad, su poca confianza en sí mismos, su agotamiento vital en costumbres reiterativas. El cardenal, siempre que puede, encasqueta alguna receta culinaria a su interlocutor; Romano carece de voz, no sabe qué hacer con su vida aunque supere los 60 años y se esté dejando utilizar y maltratar por una joven que lo desprecia; Estefanía necesita oír  una verdad que le duele como un disparo directo en el corazón: lo que ha conseguido se lo debe al arribismo y su capacidad de mentirse y manipularse; Jep descubre a los 65 años que no hay tiempo que dedicar a las cosas que no te interesan. Ramona inunda con su fragilidad la tragicomedia que ve desfilar por sus ojos, como una opereta deslumbrante y absurda.

Igual que se produce una conversación general  provocada con ciertas películas, libros… también hay una conversación interna,  con un solo sujeto como interlocutor, o sea uno mismo. Inexplicables serendipias y casualidades rigen esta extraña conversación especular. Estaba releyendo el libro de relatos de Murakami «Sauce ciego, mujer dormida» y al llegar al cuento de “La chica del cumpleaños” me tropecé con una frase subrayada en amarillo. El apunte lo había realizado en  el 2008: «Una persona, llegue hasta donde llegue, jamás puede dejar de ser ella misma». 

Si pudiera resumir en una frase el efecto que me ha producido la película de Sorrentino utilizaría el breve apunte de  Murakami para sintetizarla. Al margen de la belleza de Roma, al margen de la banda sonora, al margen de los personajes complejos y trágicos, al margen de la superficialidad y la estulticia que destilan muchas escenas, al margen del lirismo, la brutalidad y la necedad, al margen de su aroma existencial,  al margen del margen…  Como decía Juan Ramón Jiménez en uno de mis versos favoritos: «No corras, ve despacio, que donde tienes que ir es a ti mismo». Y de uno mismo resulta difícil escapar. Pero en mi conversación particular hay un elemento que aporta lucidez a esta reflexión y la combate: Ser uno mismo siempre y en todas las circunstancias es también una falacia. La propia naturaleza se pelea con esta idea puesto que solo somos partículas que se agrupan y transforman según la mirada de quien observa.

Tal vez este post es excesivo. Empecé mi disertación hablando de la tostada y la termino  en una conversación interior sobre el ser: ¿acaso sabemos quiénes somos?

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Confesiones de escritores


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Si uno lee la vasta literatura moderna de confesión y auto análisis, llega a la conclusión de que escribir una obra de genio es una hazaña de dificultad casi prodigiosa. Parece muy improbable que salga entera de la mente del escritor. En general las circunstancias materiales están en contra. Los perros ladran, la gente interrumpe, hay que ganar dinero, se resiente la salud. Además, acentuando todas estas dificultades y haciéndolas más difíciles de soportar, está la notoria indiferencia del mundo. El mundo no le pide a nadie que escriba poemas o novelas o cuentos; no los necesita. Al mundo no le importa si Flaubert encuentra la palabra adecuada o si Carlyle verifica escrupulosamente este hecho o aquél. Naturalmente no va a pagar por lo que no desea. Y así el escritor, Keats, Flaubert,Carlyle, sufre, especialmente en los años creativos de su juventud, todas las formas de la desesperación y el desaliento. De esos libros de análisis y confesión surge un grito de agonía,una maldición. “Poderosos poetas que mueren en medio del sufrimiento”… Ésa es la materia de su canto. Si a pesar de todo esto aparece algo, es un milagro, y probablemente no hay libro que nazca entero y sin daños, tal como fue concebido.
Virginia Woolf
Una habitación propia Sigue leyendo “Confesiones de escritores”

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¡50!


Mafi

Ilustración: Mafalda (Quino)

Mi sueño de niña era ser Miguel de la Quadra Salcedo. Quería su bigote aguerrido, su aspecto de explorador, sus ojos hermosos y su carácter intrépido. Me quedé en periodista. El bigote lo soluciona cada mes la cera, los ojos hermosos los he creado dentro, en mi interior, el aspecto de explorador lo he resuelto gracias a un  un estilo excéntrico y un gusto por disfrazarme de yo y el carácter intrépido se ha quedado en el tintero: le tengo miedo hasta un inocente pollito. En estos primeros 50 años de vida he realizado buena parte mis sueños:

He escrito libros, he tenido tres hijos maravillosos, he dicho sí quiero con un calor de 40º a punto de quedarme soltera por ausencia del novio, he sido librera y editora, he levantado la mano para no quedarme con dudas en cuanto curso he hecho, he cultivado la amistad con empeño y dedicación, he leído cientos de libros, he logrado la casa de mis sueños y he aprendido a valorar a mi familia de origen, una especie de tribu del Amazonas en peligro de extinción.

Sólo pido para el resto de mi vida salud, paciencia, capacidad de perdón, agradecimiento y conservar los ojos soñadores y viajeros de Miguel de la Quadra Salcedo, esos que he creado para mí misma y que son un resumen de mis distintas edades: 5, 10, 15, 20, 25 hasta llegar a estos 50 recién estrenados.

Y que todos vosotros estéis aquí junto a mí para envejecer juntos en espera de lo inevitable.