Publicado en Vídeos Inspiradores

¿Dónde se encuentra la felicidad?


Una película que merece la pena ver en ese estilo Bollywood tan original y divertido. La historia de tres amigos unidos por la lealtad y la búsqueda de los sueños. Merece la pena verla. Tiene el punto de ingenuidad de los cuentos de hadas en versión contemporánea. Yo, al menos he pasado un rato delicioso. Gracias a José Daniel Rojas Arias por compartirla y recomendarla.

Tres idiotas

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Personas que lo cambian todo, los imprescindibles


Cada vez que veo esta escena de El club de los poetas muertos pienso en las personas imprescindibles de nuestra vida, aquellas que nos han hablado de tú  a tú como si el resto del mundo no existiera, esas personas que existen para provocar respuestas, cuya misión única es funcionar como revulsivo, esas personas que nos arrancan del miedo cogiéndonos de la mano y enseñando cómo es eso tan horrible que imaginamos,  aquellas que despiertan en nosotros un bendito deseo de rebeldía. Y todo esto lo veo en esta escena.

Publicado en Microhistorias

La voz de la vocación


Hijos de la Medianoche es uno de mis libros favoritos. Pocas obras me han causado el asombro de ésta y eso que entre mis dos lecturas mediaron veintitantos años. En este breve fragmento del Esquire de la sección “Lo que he aprendido”, el novelista nos cuenta cómo solucionó sus problemas con la vocación, esa llamada irrenunciable que se remite al anhelo de ser.

Salí de la universidad en 1968, y mi novela “ Hijos de la medianoche” se publicó doce años después. Entre tanto subsistía. Trabajé en el mundo de la publicidad durante dos o tres días a la semana para que los otros cuatro o cinco los pudiera dedicar a quedarme en casa y escribir. La publicidad fue muy tentadora, ya que constantemente intentaba sobornarme para que me dedicara a tiempo completo. Cuando no has tenido éxito como escritor, los sobornos empiezan a buscarte. Empiezas a pensar:  ¿a quién estoy engañando? Sí, creo que me gustaría ser novelista, pero no estoy llegando a ningún lado, y mientras tanto estas personas me ofrecen una vida cómoda. “No seas idiota!” me decía una voz. Lo que creo que resultó una valentía de mi yo joven fue tomar la decisión de que s,í sería un idiota. Sólo perseveraría.  Se siente una gran valentía cuando uno decide que vas a  estar muy  bien con esa persona que has puesto en el corazón de tu ser.

Salman Rushdie

http://www.esquire.com/features/what-ive-learned/ESQ0106WILRUSHDIE_102