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Sobre coaching, un cerdito ingenioso y el bote de cookies


El cerdito es ingenioso pero todas sus estrategias fracasan. Cuando alcanza su objetivo, con él llega la frustración. Aparte de provocarme una sonrisa, este corto animado  me ha llevado a reflexionar: ¿Y si hay ciertas cosas que están fuera de nuestro alcance porque carecemos de una estrategia exitosa (llámese conocimiento, oportunidad, formación, experiencia o deseo dirigido) y tampoco nuestra mentalidad y actitud ayudan? Tal vez al protagonista de esta historia le habría ido mejor si hubiera buscado ayuda para alcanzar el techo de la nevera y conseguir el botín.

Eso hace el coaching: ayudarte a encontrar el medio  que te permitirá alcanzar el techo de la nevera y coger el bote de galletas . Antes, naturalmente, el coach te habrá preguntado para qué quieres el bote de cookies, qué pasará cuando lo hayas conseguido, cómo te sentirás, porque, a lo mejor  descubres que no te interesa lo más mínimo el bote de marras en cuestión. En caso contrario, una vez que sepas en qué berenjenal te metes y para qué lo haces, subir será mucho más fácil.

Aprender de los errores del cerdito es sin duda útil, pero mucho más útil es saber para qué queremos algo, qué recompensa obtenemos al alcanzar nuestro preciado objetivo y qué precio pagaremos.

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La tortura de no hallar el talento propio


puzleSe puede gastar una fortuna de tiempo y dinero buscando pasiones ocultas que no somos capaces de descubrir en nosotros mismos. ¿Por qué unos lo tienen tan claro y otros no? ¿Será porque  las fórmulas para todo el mundo son ineficaces?

Empecemos por desenrollar la madeja. Hay personas que disfrutan mucho con su trabajo porque lo consideran una extensión de su pasión vital  y otras que, sin considerar sus trabajos una condena, no disfrutan, sólo pagan facturas mientras vuelcan sus pasiones en otra parte, la práctica de una afición, por ejemplo. También hay los que ni disfrutan con su trabajo ni tampoco de su tiempo de ocio. Sólo se sienten desdichados por no saber quiénes son ni para qué valen. Pero existe una cuarta tipología bastante frecuente: los que sienten una gran inquietud por saber cuál es su sitio pero, pese a su búsqueda, no lo han encontrado.

Para despejar el camino preguntémonos si  encajamos en la tipología:

A. Personas dispersas, con muchos focos de interés

B. Personas centradas en intereses concretos

C. Personas sin intereses claros

Avanzando un paso más allá cuestionémonos si existe un hilo conductor en los desempeños laborales y/o aficiones a las que nos hemos dedicado hasta el momento. Para los teóricos esta tarea resultará muy fácil, pero para los que no lo son, ni se imaginan siquiera cómo acometer una investigación en pos del supuesto hilo,  la tarea en sí les resultará exasperante.  El teórico indagará en su pasado buscando relación entre sus elecciones, vínculos, desempeños, personas… Se hará preguntas y vislumbrará pequeñas lucecitas que le guíen  en su búsqueda. Los del otro extremo necesitan PROBAR, meterse de lleno en la búsqueda de actividades y personas que puedan clarificar su nebulosa.

 Todos somos diferentes, pero al mismo tiempo, todos buscamos un lugar propio. Ese lugar propio, el elemento, del que escribe Ken Robinson, reivindicándolo  como componente singular del individuo para el  disfrute de una vida laboral y personal, no es un objetivo en sí sino un proceso. Es necesario  evitar la desolación y el derrotismo, y probar. En la acción aparece el descarte y el descubrimiento. Así que nada mejor que dejar de lado al peor enemigo (o sea uno mismo) y elegir el camino más  idóneo para cada cual: los teóricos, la reflexión y los otros, el mejor antídoto contra el conformismo: ¡la acción!

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La diferencia entre ganar y tener éxito


Para mí la idea de éxito va inseparablemente unida a disfrute, experimentación y crecimiento.Todos lo asociamos a la recompensa económica pero si no hay valor el dinero no es más que dinero y lo más seguro es que nos mantenga en la categoría de pobres de espíritu o en la de pobre gente con dinero. John Wooden hace una serena y lúcida reflexión sobre estas cuestiones en esta charla de TED. Merece la pena verla, de verdad.

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Diez mitos que impiden la plenitud


Ricardo Cavolo
Ilustración: Ricardo Cavolo

Desde niños nos enseñan que la vida plena es un ideal inalcanzable. Pasamos la mayor parte de nuestra existencia repitiendo esquemas aprendidos de otros sin molestarnos en comprobar cuán de cierto hay en ellos. ¿Para qué gastar tiempo en una búsqueda que requiere esfuerzo y que, de partida estamos advertidos, nos lanzará al desengaño? El error está en la premisa de partida: la plenitud no es un ideal sino la consecuencia de un proceso de desaprendizaje. Al igual que nos desvestimos para entrar en la ducha, necesitamos deshacernos de los estorbos que nos asfixian en nuestras pequeñas vidas. El hecho de reconocer la existencia de un cerco formado por mitos muy asentados en el subconsciente colectivo, es un primer impulso, sí, pero sin la parte personal de búsqueda y conciencia, este reconocimiento es papel mojado.

Lo que ocurre cuando el momento Eureka alumbra nuestra mente y descubrimos que la plenitud está sustentada en unas sencillas verdades que, por otra parte, la Humanidad está harta de repetir desde sus inicios, resulta desconcertante: en lugar de apresurarnos a cambiar agradecidos por el descubrimiento, nos frustramos. ¡Ah eso es demasiado tonto y simplón! ¡No puede ser en modo alguno tan sencillo, ni hablar! Los tontos y simplones somos nosotros que confiamos en la existencia de un elixir mágico. Preferimos derrochar ingentes cantidades de dinero en la búsqueda de ese elixir antes que pasar por tontos cambiando de creencias y de actitud. Y somos tan bobos como para creer que el Paraíso (o lo que interpretamos por vida plena) está exenta de fracaso, muerte, dolor, carencias, pruebas de resistencia y privaciones.En este sentido seguimos poco evolucionados como nuestro primer antepasado cuyo cerebro tenía muy limitadas sus capacidades.
Pero hoy puede ser distinto ¿por qué no dar un primer paso hacia el cambio leyendo con calma la lista de mitos y pensando en qué sencilla verdad esconden sus contrarios?

1. Las cosas son como son
2. Hay que ser realistas y conformarse con lo que hay
3. El talento viene de serie
4. Nadie hace nada por otro sin pedir algo a cambio
5. La libertad personal es un término abstracto poco concretable
7.La sabiduría es inalcanzable
8. La pasión es una engañifa
9.El perdón no arregla nada
10. La perseverancia solo trae más de lo mismo


Cecilia Monlllor