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18 ideas para crear valor en el trabajo y mejorar la remuneración


Marelisa Fabrega vuelve a acertar con un estupendo artículo enfocado a revisar creencias y actitudes de cara a nuestro trabajo y nuestra remuneración.  Podéis encontrar el artículo original en http://abundance-blog.marelisa-online.com/2011/09/20/prosperity-tips/ Ciertamente estamos inmersos en una recesión, pero ¿hay algo que podamos hacer? Marelisa nos da una respuesta en forma de 18 consejos.

1. En lugar de estar centrado/a en tratar de ganar dinero, dedica tu tiempo y energía en crear valor para los demás. Recuerda que el dinero es simplemente un medio para el intercambio de valor. Deja de centrarte en el efecto (recibir dinero) y empieza a centrarte en la causa (la creación de valor).

2. Inicia un negocio como un modo de compartir tu pasión, tu talento y tus conocimientos con el resto del mundo. Pregúntate a ti mismo cómo puedes expresar tus talentos de  manera que beneficie a otros.

3. Deja de pensar en lo que puedes “obtener” de otros (la cantidad de dinero que puedes ganar) y concéntrate en lo que puedes dar (cómo aumentar la cantidad de valor que le damos a los demás).

4. Haz tu trabajo con amor. No envenenes tu trabajo con el resentimiento. Si lo haces con cariño agregas más valor a ti mismo y a lo que haces. En la novela de la novelista mexicana, Laura Esquivel, títulada “Como Agua para Chocolate” la protagonista, Tita,  es una mujer a la que le encanta cocinar. Cuando ella cocina, sus emociones se adentran en la comida y afectan a todos aquellos que la comen. Piensa en hacer tu trabajo de la misma manera y asegúrate de que infundes amor.

5. Busca la manera de tener un impacto positivo en la sociedad a través de tu negocio.

6. En tiempos de recesión la gente recorta lo accesorio y se vuelve más sensible a la recepción de un verdadero valor. Esto significa que si vendes algo accesorio lo vas a pasar mal en la recesión. Pero si estás proporcionando un verdadero valor, aunque los expertos vociferen y digan que el cielo está cayendo, no te afectará. .

7. Deja de buscar la felicidad fuera de ti mism0, por ejemplo, dejar de pensar en lo siguiente: “Seré feliz cuando tenga ahorradas  seis mensualidades en el banco y cuando me pueda ir de este apartamento mugroso”. En su lugar, aprovecha la felicidad que ya está dentro de ti y deja que fluya a través de tus ocupaciones.

8. Se optimista. Piensa que puede ocurrir algo diferente de lo que en el pasado ha sucedido.

9. Pregúntate: Cuando estoy comprometido con trabajar duro e inmerso/a en el pensamiento de ganar más dinero ¿qué ideas surgen en mi mente y me hacen creer que no voy a tener éxito? Estas son tus creencias limitadoras. Así que tendrás que ocuparte de eliminarlas.

10. Haz una lista de las razones por las que piensas que no estás haciendo tanto dinero como te gustaría. Recuerda: son tus excusas. Dejar de poner excusas.

11. Si sientes que vas a crear valor, pero no estás ganando dinero, es por una de estas  dos razones:

a. Otros no perciben lo que estás ofreciendo como valor. Te están diciendo, “Eso no es lo suficientemente bueno”, o “Eso no es lo que queremos.” Hay que volver a la mesa de planificación, volver a retroalimentarse y mejorar la oferta.

b. No estás haciendo un buen trabajo al entregar el valor. Por ejemplo, si tienes un blog y produces un gran contenido, pero hay poco tráfico, no estás haciendo un buen trabajo al entregar el valor.

12. Si la gente no quiere comprar lo que estás vendiendo, o no quiere comprar al precio que estás vendiendo -no tienes que tomarlo como algo personal-. Se trata del mercado respondiendo a lo que estás entregando: la ley de la oferta y la demanda.  Tu oferta está fuera de juego. En consecuencia, modifícala.

13. Con el fin de hacer más dinero es importante sentir que te lo mereces. Si no te das permiso para hacer más dinero, entonces, independientemente de la cantidad de valor que proporciones, buscarás inconscientemente maneras de sabotearte. Después de todo, las personas hacen todo lo posible para mantener la coherencia con su propia imagen.

Date permiso para dejar de verte a ti mismo como “el tipo de persona que gana 20 euros la hora”, y empieza a verte como “el tipo de persona” que consigue diez veces más.

14. Entrega de forma consistente. Si la gente cree que 20 euros es un precio justo para un libro electrónico que estás vendiendo, hazlo pero añade un extra. Cobra lo que vale la pena, pero a continuación, da un poco más. De esta manera, añades  valor a todo el mundo con cada transacción.

15. Empieza a pensar en términos de “costo de oportunidad” de dinero. El dinero que gastas en la  compra de unos zapatos nuevos o un bolso maravilloso es dinero que podrías haber utilizado para que trabajara para ti.

16. Si aumentan tus ingresos,  no ajustes tus gastos hacia el alza. En su lugar, invierte  el dinero adicional para el  futuro.

17. Identifica las cosas que más te importan. ¿Qué te apasiona realmente? ¿Qué te hace sentir vivo? ¿Con qué personas te encanta pasar tu tiempo? ¿Qué te proporciona placer y sentido? ¿Cuáles son los imprescindibles de tu vida?  ¿Qué necesitas para prosperar?

18. Elizabeth Warren, profesora de derecho de Harvard y defensora de los consumidores-y su hija Amelia Warren Tyagi escribieron un libro fantástico llamado All Your Worth: The Ultimate Lifetime Money Plan. Las autoras recomiendan un presupuesto 50-30-20. Es decir, hacer lo siguiente:

No gastar más del 50% de los ingresos, con independencia de los compromisos que tengas como:  alquiler, hipoteca, facturas de servicios públicos, seguros de salud, impuestos etc…

  • No gastar más del 50% de los ingresos, con independencia de los compromisos que tengas como:  alquiler, hipoteca, facturas de servicios públicos, seguros de salud, impuestos etc…
  • Puedes dedicar el 30% de sus ingresos  en tus “deseos”, tales como: internet, televisión de pago, viajes, ropa nueva, salir a cenar, y así sucesivamente.
  • El restante 20% de tus ingresos deberían ser usados ​​para la construcción de tu futuro financiero.
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Dieciocho consejos para abandonar el hábito de aplazar


Marelisa está a punto de publicar un nuevo libro sobre el tema del que escribía en mi última entrada https://microcambios.com/2011/09/09/demasiada-preparacion/  las trampas de buscar todo tipo de excusas para no hacer las cosas. Será un libro muy interesante y útil para muchos/as “aplazadores/as” entre los que me cuento. De su post he extraído los 18 consejos para aplazadores.   El post completo, en inglés, lo podéis encontrar en http://abundance-blog.marelisa-online.com/2011/09/09/tips-overcome-procrastination/

Ahora, sin más preámbulos, aquí están los 18 consejos:

1. No saques las tareas fuera de su contexto y proporción: Deja de decirte a ti mismo que tu carrera, el futuro de tu negocio, e incluso tu éxito en la vida depende del resultado de esta acción. Si lo haces metes demasiada presión sobre ti y por tanto cualquier excusa te sirve para no hacerlo.

2.Abandona el pensamiento de todo o nada . No digas eso de: “ si no puedo hacerlo perfectamente, mejor no lo hago”. Cualquier acción imperfecta es mejor que la inacción perfecta.

3. Cambia tu pensamiento de “tener que” a “elegir”. Puedes postergar porque te sientes forzado por otra persona para realizar una tarea que no deseas hacer. Por ejemplo, puedes pensar que tu cónyuge te trata de manipular para que arregles la valla rota. Y como no te gusta sentirte manipulado eliges aplazar y en su lugar:

  • Ver la tele
  • Jugar con la vídeoconsola.
  • Pasear al perro.

En lugar de decirte a ti mismo que no tienes por qué  arreglarla escoge el mensaje de que eliges hacerlo para hacer feliz a tu cónyuge, la persona a la que quieres.

4. Divide las tareas en partes más pequeñas. Una de las principales razones por las que postergamos es porque el proyecto, al que tenemos que hacer frente, es tan grande que no sabemos por dónde empezar. Esto nos abruma. Los estudios demuestran que cuando los niños están viendo la televisión y no entienden lo que ven, miran hacia otro lado.

Los adultos hacen lo mismo cuando se siente confundidos: si no sabes cómo empezar un proyecto, “miras hacia otro lado” y empiezas a buscar una distracción o algo más que hacer. Lo útil, sin embargo, es  dividir el proyecto en pequeñas partes  más manejables.

5. Recompénsate. Prómetete a ti mismo que si te sientas en el escritorio y trabajas en tu declaración de impuestos durante 45 minutos sin interrupciones, te recompensarás con los deliciosos brownies que aguardan en la nevera.

6. Hazte tres preguntas. Antes de empezar a trabajar en cualquier tarea, dispara estas tres preguntas:

  • ¿Estoy dando el mejor uso a mi tiempo en este momento?
  • ¿Soy la persona más adecuada para realizar esta tarea?
  • ¿Estoy usando esta tarea como una excusa para no tener que trabajar en otra cosa que es más importante?

7. Mantén un registro de cómo gastas tu tiempo. Toma un cuaderno y un bolígrafo y durante toda la semana anota todo lo que haces y la cantidad de tiempo que pasas en cada cosa. Te sorprenderá descubrir  la  enorme cantidad de tiempo sin rumbo navegando por la web, leyendo blogs (que en realidad no ayudan a mejorar su calidad de vida), “chateando” en Twitter, y así sucesivamente. Pregúntate cómo mejoraría tu vida si utilizaras ese tiempo de manera productiva.

8. Usa un cronómetro. Cuando empieces a trabajar en una tarea que has estado evitando, establece un temporizador para un período de tiempo específico, por ejemplo, cuarenta minutos. Y no apartes tu foco de la tarea hasta que no suene la alarma. Cuando suene el reloj, toma un breve descanso y luego, ajusta el temporizador para trabajar otros cuarenta minutos. Hazlo de nuevo.

9. Deshazte  de las visitas que se eternizan. Si la visita se alarga,  sigue este proceso para deshacerte de él o ella con cortesía:

  • Hazte con el control de la conversación.
  • En un momento dado interrumpe tu  propia charla
  • Mira tu reloj y di con énfasis: “¡Oh no! Ya son las tres y cuarto”

Este truco funciona siempre, y  no es grosero, porque tú no estás interrumpiendo a tu interlocutor sino a ti mismo. (Este es uno de los consejos recomendados por Mark Woods, autor del libro Attack Your Day! Before It Attacks You: Activities Rule. Not the Clock!).

10. Bloquea. Bloquea un día de la semana, o una hora de cada día, en el que no programes citas, aceptes invitaciones, o permitas interrupciones. Ese día u hora bloqueada es sagrado. Estás trabajando en un proyecto que es importante para ti.

11. Deja de decirte que tienes que esperar hasta que estés “en el estado de ánimo oportuno”, para ponerte a hacerlo. A modo de ejemplo, si quieres ser escritor, tienes que fijar una hora a la que vas a escribir, por lo menos cada semana. En dicho tiempo, te sientas y comienzas a escribir. Incluso si no te sientes inspirado, y no tienes ganas de escribir.  De la misma manera, conviene actuar con coherencia en el logro de tus objetivos, te apetezca o no.

12. Ocúpate de preguntarte: “¿Qué debo hacer ahora?”  No tienes  que esperar hasta llegue el  plan perfecto y detallado de cómo vas a lograr tu objetivo. Actúa ya y céntrate en el momento. Puedes preguntarte: “¿Qué tengo delante?” Y “¿Qué puedo hacer ahora mismo para seguir adelante, aunque sea sólo  un poco?” Siempre seguir adelante, incluso si es sólo un centímetro cada vez.

13 . Hacer la tarea más agradable. Si la tarea que debes hacer es aburrida, es muy probable que no quieras empezar. Si este es el caso, encuentra maneras de hacerla más agradable.

14. Deshazte de las distracciones. Una gran parte del tiempo se pierde a causa de las distracciones, incluyendo correo electrónico, redes sociales, móvil, y así sucesivamente. Cuando vayas  a trabajar en algo importante, es necesario desconectarse de todas las distracciones. De esta manera, dedicas toda tu atención a  la tarea en cuestión.

15. Establece una penalización. Así como te premias cada vez que terminas una de las tareas que has establecido, debes imponerte una sanción si no completas tu tarea. A modo de ejemplo, por cada día que no te has sentado a trabajar en tu novela en el momento preestablecido,  tienes que poner diez euros en un fondo. Al final del mes,  tienes que donar el dinero a una organización no lucrativa que no te guste, como la Fundación Bush si no te gusta Bush, o la ANR si no les gustan las armas.

16. Pídele a alguien que te controle. Rendir cuentas es uno de los mejores métodos para protegerse de la dilación. Es más probable hacer el trabajo si tienes que rendir cuentas a alguien. Si  tienes problemas para empezar algo, encuentra quien te controle.

17. Asegúrate de dejar espacio en el calendario para el ocio. Puede parecer contradictorio, pero la programación de tiempo para el ocio es una inteligente manera de dejar de aplazar. Todos tenemos que dedicar tiempo a dejarnos ir,  relajarnos y disfrutar. Si sabes  que a las tres que estarás jugando al golf con tu  mejor amigo y el golf es una de tus actividades favoritas, es mucho más probable que te sientes y te pongas a trabajar que si te sientas y ante ti sólo tienes un duro día de trabajo.

18. Establece plazos para cada subtarea. Supongamos que tu jefe te asigna un proyecto para entregar en tres meses. En lugar de centrarte en el plazo de tres meses, rompe el proyecto en subtareas  y fija un plazo para cada una. De esta forma te aseguras de que el trabajo fluya en lugar de dejarlo todo para última hora.