Publicado en Microideas

Empezar el día


cupula

Pintura: Miquel Barceló
«Que la tierra se vaya haciendo camino ante tus pasos, que el viento sople siempre a tus espaldas, que el sol brille cálido sobre tu cara, que la lluvia caiga suavemente sobre tus campos y, hasta tanto volvamos a encontrarnos, que Dios te lleve en la palma de su mano».
Bendición irlandesa
Publicado en Libros recomendados

Libros que dejan huella


microcambios, me mudo de sistema

Akbar es uno de esos personajes que se queda en la memoria cuando ha pasado ya cierto tiempo de la lectura del libro. Es sordomudo y padre de cuatro hijos, un chico, Ismail, y tres chicas. También es el marido de Tine y el sobrino de Kazem Kan. Durante toda su vida escribe en un cuaderno historias que salen de su cabeza en unos signos extraños inspirados por la escritura cuneiforme. Y no voy a contar el argumento ni la trama de «El Reflejo de las palabras» porque no es ese mi objetivo.  Solo mencionar un apunte: desde su publicación en español lo he leído muchas veces; pero  ha sido durante una reciente lectura cuando he entendido de golpe y porrazo que no he estado leyendo el mismo libro cada vez que me zambullía en sus páginas. Porque aunque el libro sea el mismo yo no lo soy. Durante esta última visita a la deliciosa historia de Kader Abdolah me he tropezado con el capítulo “Un nuevo camino” que se inicia con las palabras del poeta persa Mohamede Mojtari: «La pérdida es una experiencia que conduce hacia un nuevo camino. Una nueva oportunidad para empezar a pensar de otro modo. La pérdida no es el final de las cosas, sino el final de una manera determinada de pensar. Quien cae en un sitio se levanta en otro. Ésa es la ley de la vida».

No te pierdas la lectura de El reflejo de las palabras. Es una delicia.

Publicado en Pensando en voz alta

Perspectiva falsificada


munch
Ilustración: Edvard Munch

Sigmund Freud escribe: Sabemos que el primer paso hacia el dominio intelectual del mundo en que vivimos es el descubrimiento de principios, reglas y leyes generales que ponen orden en el caos. Mediante esas operaciones mentales simplificamos el mundo de los fenómenos, pero no podemos evitar su falsificación al hacerlo, especialmente cuando estamos frente a procesos de desarrollo y cambio.
Hasta aquí las palabras de Freud, que se pueden suscribir o no. Y ahora las preguntas: ¿para qué lo hacemos? ¿con qué objetivo? ¿nos aporta algo esa supuesta falsificación?

En mi opinión siempre acomodamos el pensamiento y la reacción emocional a nuestra medida. Lo hacemos porque somos seres humanos e intentamos que nuestros pensamientos y emociones no nos perjudiquen. Si algo nos duele profundamente o por el contrario, nos aporta una gran satisfacción, buscamos la forma de adecuarlo a nuestra visión del mundo. Cuando estamos sumergidos en un proceso de cambio queremos ir más allá de lo conocido, nos abrimos a otras perspectivas y tratamos de encajar una nueva realidad en la que ya teníamos para que la sustituya.

En definitiva, un cambio requiere un nuevo orden: dirección clara (un pensamiento no dañino que apunte constantemente hacia el objetivo), una motivación continua ( hábitos que favorezcan la misión) y un entorno facilitador (allanar el camino de posibles obstáculos).

Publicado en Artículos de blogs que nos interesan

Pragmático e inteligente, el cambio a tu medida


La propuesta de hoy es  autoría de Randy Taran, la fundadora del   Proyecto Happiness, una organización sin ánimo de  lucro orientada a los jóvenes. Randy es  co-autora, con María Lineger, del Manual de Proyecto Felicidad, que permite , mediante el uso de la psicología positiva y  la  inteligencia emocional, la alfabetización de estudiantes en seis países.

Ya conocemos de sobra la afición de nuestro jinete (cerebro racional según la terminología de Haidt) por la conjetura, el análisis exhaustivo  y la divagacion, así que concretar un plan de acción para alcanzar nuestra felicidad nunca viene mal.

Quieres  que este año sea más feliz? Tener metas  puede acercarte a este propósito. A veces la vida te sale al encuentro y los viejos patrones pueden dar al traste con las buenas intenciones. ¿Qué hacer entonces? Te proponemos 10 maneras fáciles de elaborar caminos neurálgicos ,  de modo que, tus nuevos objetivos despeguen en su viaje a la felicidad.

  1. Tener una razón lo suficientemente importante:

El “por qué” quieres llevar a cabo un objetivo tiene que ser importante. No es suficiente decir “tengo que perder algo de peso.” Si dices: “estoy en el proceso de mejorar mi nivel de colesterol y acercarme  con esta decisión a la gente que me importa” resulta mucho más potente. Piensa en los beneficios de lo que quieres, y  acostúmbrate al tiempo presente (estoy en el proceso de …).

2. Una meta cada vez:

Elige  sólo una cosa para centrarte en ella y consigue que sea específica y alcanzable. Piensa que el resultado depende de que sea  medible y controlable. Por ejemplo si te propones ganar la lotería, olvídalo, no está en tu mano  controlar el sorteo, así que tú verás…

Prestar atención a algo factible también asegura que  mantienes tu deseo constantemente en mente.

3. Rómpelo :

Al romper un gran objetivo factible en mini-objetivos, aprendes a confiar más en ti mismo y a sentir que puedes controlarlo.  Si deseas escribir esa novela para la que  nunca has encontrado el momento tendrás que escribir durante un periodo determinado de tiempo  una página al día. Así este nuevo hábito  se convierte en parte  de tu rutina diaria. ¿Te vas a entrenar para una carrera? Establece un programa de entrenamiento realista con objetivos intermedios. Pasión + dar pasos  es igual a Resultados.

4.Conecta el objetivo con una acción:

¿Cuáles son las acciones y hábitos que apoyan tu objetivo? Si  quieres perder el michelín que te sobra tendrás que incluir verduras en la dieta y no comer después de las  20:00 ¿Qué no suena muy divertido? Prueba a participar en algo que te encante  o reunirte  con amigos todos los viernes. Dicho esto, ¿cuáles son algunas de las acciones o  hábitos  a los que podrías recurrir? Piensa en la obsesión por el chocolate de muchas personas ¿Y si compras chocolatinas individuales y te conformas con comer una después de cenar cuando te sientas relajado?.

5. El placer está de tu parte:

Cuando alcances cada mini objetivo  disfruta de la sensación.  Tómate el tiempo necesario para conocerte a ti mismo y disfrutar de los pequeños placeres que se presentan  a lo largo del camino. ¿Sabías que es muy poderosa la experiencia de visualizar la consecución de un objetivo? Al igual que  los atletas visualizan el éxito del evento  para mejorar sus resultados, tú puedes visualizar  cómo te sentirás una vez cumplido tu objetivo.  Si se trata de tocar un instrumento, imagina lo feliz que te sentirás cuando veas  cómo disfrutan y sienten los espectadores tu música. El cerebro se conecta con los mensajes de placer,  esto ayuda a cambiar las vías neuronales para adoptar nuevos hábitos.

6.La vida pasa:

Imagina los obstáculos que pueden aparecer antes siquiera que estos se presenten.  Si admites que las cosas siempre no son perfectas y tienes un un plan  B  para los tiempos difíciles, entonces será más fácil volver a la meta. No elabores arduas justificaciones,  sólo vuelve a tu objetivo usando algunas de las estrategias que había pre-planificado.  Recuerda dejar de lado el auto machaque. La culpa no te lleva a ninguna parte.

7.En alza los amigos:

Disfrutar de la felicidad /fijar metas que tengan presentes la amistad. Si un amigo  te espera en el gimnasio o se ofrece para ayudarte a revisar lo que has hecho durante la semana,  es mucho más fácil rendir cuentas. Un amigo también puede inspirar y animarnos a que sigamos adelante incluso en momentos difíciles.

8. Crear un éxito / Diario Gratitud:

Anotar las pequeñas tareas que necesitamos  cumplir  para alcanzar nuestros objetivos, ayuda ¿y por qué no acostumbrarse a a expresar la gratitud sobre lo que se está experimentando en el camino? Podría ser tan simple como completar una parte de lo que  se había previsto. Concéntrate  en lo positivo y escribe tres cosas  por las que estás  agradecido cada día. Notarás que es un poderoso combustible para seguir avanzando.  Esta es una manera eficaz de tener en mente tus éxitos.

9. La práctica hace al maestro:

La repetición consiste en una reprogramación. Nuevas prácticas generan nuevos hábitos, que conducen a nuevos patrones de comportamiento. Con el tiempo (normalmente ocho  semanas) el cerebro se adapta a sus nuevos patrones. Las neuronas que trabajan en equipo  se conectan. Si practicas cualquier cosa desde  música a deporte, da por hecho que mejorarás con la práctica continuada.

10. El viaje es más importante que el destino:

Fijar metas supone  volver a calibrar lo que  se ha convertido importante en tu vida. Eso es algo digno de celebrar.   Honrar lo que quieres en el vida es mucho más que  alcanzar un objetivo porque supone estar en sintonía contigo mismo . Ten en cuenta que el susurro  del cambio viene de dentro. Es un proceso que lleva algún tiempo, así que  date respiro para permitir  resultados a largo plazo. Por último, es  tu viaje -hazlo con alegría –estás tomando las riendas de tu vida, un pequeño paso cada vez.