Tu prioridad son las cosas que haces no las cosas que dices que haces
Lisa Barone
Recuerda que no hay ninguna distinción entre la persona que dice: voy a hacer y la que no lo dice ni lo piensa. En la práctica es exactamente igual, salvo por la diferencia de que el primero se miente y el segundo no se molesta porque ya da por descontado que no hará nada. La acción es lo único que marca la diferencia entre estas dos clases de personas: las que actúan y las que no actúan. Recuérdalo.
Autor: microcambios
Si no coincidimos…
Mi hermana Mabel colgó en su facebook esta foto impagable, vía La Selva. ¿Quién tiene tanto sentido del humor como para escribir algo así? A menudo me deslumbra el talento de los humoristas. Los hay por doquier, muchos de ellos son anónimos y sólo sus amigos y familia tienen la suerte de disfrutarlos. 
El compromiso
Para todas las mujeres
¡Gracias Maria Noel por enviarme el vídeo!
Feliz día de la mujer a todas vosotras
La letra de la canción traducida. Fuente: http://from-spirit-to-artesero.blogspot.com.es/2012/08/in-my-mind-amanda-palmer.html
En mi mente
Dentro de 5 años
Peso 120 libras
Y nunca tengo resaca
Porque yo
Seré la imagen de la disciplina
Sin importar en qué condiciones me encuentre
Y seré alguien a quien admiro
Y es gracioso cómo imaginé
Que yo sería esa persona ahora
Pero no parece que haya ocurrido
A lo mejor es que he olvidado cómo entender
Que no soy exactamente la persona que pensé que sería
Y en mi mente
Muy lejos, aquí y ahora
Me controlo de algún modo
Y nunca pierdo mi cartera
Porque yo
seré la imagen de la disciplina,
nunca la cagaré,
y seré una buena conductora defensiva
Y es gracioso cómo imaginé
Que yo sería esa persona ahora
Pero no parece que haya ocurrido
A lo mejor es que he olvidado cómo entender
Que nunca seré la persona que pensé que sería
Y en mi mente
Cuando soy vieja soy hermosa
Plantando tulipanes y verduras
Que cuidaré responsablemente
No como ahora
Estoy tan ocupada con todo
Que no cuido de nada
Pero estoy segura de que lo cuidaré cuando sea mayor
Y es gracioso cómo imaginé
Que yo sería esa persona ahora,
que eso no es lo que quiero
pero sí que es lo que yo quería
que, de alguna manera, me estoy rindiendo
Es extraño entender
que no quiero ser la persona que quiero ser
Y en mi mente
Imagino tantas cosas
Cosas que no pasan de verdad
Y cuando me ponen en tierra firme
Empiezo a perder la olla
Diciendo «todavía no he terminado,
Aún tengo que hacerme un tatuaje
Que diga vivo el momento´´
Y es gracioso cómo imaginé
Que podría Ganar esta carrera sin meta
A lo mejor no es tan gracioso
Que haya estado luchando toda mi vida
Pero a lo mejor tengo que pensar que es gracioso
Si quiero vivir antes de que muera
Y a lo mejor lo más gracioso de todo
Es que moriré antes de darme cuenta
De que soy exactamente la persona que quiero ser
Joder, si
Soy exactamente la persona que quiero ser
Aquí, en este instante
La supervivencia radica en la cordura, y ésta se encuentra en prestar atención… Sea éxito o un fracaso, la verdad de una vida poco tiene que ver con la calidad. La calidad de una vida se encuentra siempre en la proporción que guarde con la capacidad para el disfrute, y ésta es igual al don de prestar atención. La recompensa de prestar atención siempre es la cura. Puede empezar con la sanación de un dolor concreto. Pero lo que se cura finalmente es la herida que subyace a todo dolor por sentirnos, como dice Rilke «indeciblemente solos». Más que cualquiera otra cosa la atención es el acto de entrar en contacto. En el aquí y ahora exacto todos estamos siempre bien. No hay momento que no tenga su propia belleza.
Julia Cameron
El camino del artista
Dos excesos

Fuente: Giacometti Font Family
Frente a un dilema podemos hacer dos cosas: excluir la razón o no admitir más que la razón. La pregunta es: ¿me beneficia posicionarme en cualquiera de los dos polos? El pensamiento lateral es posibilista y se sitúa más allá de la lógica.No es que haga caso omiso a la razón o a la emoción sino que no aferra como un clavo ardiendo a experiencias anteriores del pasado. Prefiere pensar mediante la experimentación, la prueba, las variables en juego… Es provocativo porque se atreve a ir más allá del punto de vista que solemos adoptar habitualmente (ya sea racional o emocional). Además, no sabe lo que busca hasta que lo encuentra. Por eso los «y si…» constituyen su centro de gravedad.
Evita ambos excesos y permítete ser creativo. Esta forma de pensar (hacia los lados, como barriendo un amplio espectro de posibilidades) es la que propicia el cambio y lo impulsa.
Una luz al final del tunel
Una vida sin tensiones es una falacia. En momentos difíciles tendemos a pensar que sería perfecto ser más equilibrados, lo cual no deja de ser una paradoja pues como apunta Emerson: cuando está oscuro, vemos las estrellas. Las estrellas requieren la oscuridad de la noche y ésta es la razón de que Jung reflexione: Los conflictos más graves, si se superan, dejan tras de sí una sensación de seguridad y tranquilidad que no es fácil de destruir. Lo que el ser humano necesita de verdad para salir adelante es esforzarse y luchar por algo que valga la pena. Este es el verdadero sentido de la luz al final del túnel: comprender esa llamada de la vida, lo que está en espera de que se cumpla: el por qué del célebre aserto de Nietzsche: «quién tiene un por qué encuentra el cómo». La mentalidad de crecimiento, a la que me he referido en otras ocasiones, ayuda a desarrollar la inteligencia y el potencial de la persona y en consecuencia a no hundirse cuándo el viento no sopla a nuestro favor. Un fracaso siempre es un suceso, no una característica de la persona. La lucecita al otro lado nos advierte que tenemos recursos suficientes para arreglar el desaguisado. Podemos seguir adelante porque en la carrera de obstáculos lo importante no es el obstáculo en sí sino nuestra actitud al enfrentarnos a él.
Secretos del cambio
Que siga la función: la enseñanza de Jennifer Lawrence

En la ceremonia de los Oscar, cuando la actriz Jennifer Lawrence, nominada mejor actriz por la película «El lado bueno de las cosas» fue a recibir su premio, tropezó y se cayó. Enseguida se puso en pie, mantuvo la calma y subió el resto de las escaleras hasta el escenario. Los asistentes se pusieron en pie y aplaudieron, ella acercándose al micrófono dijo: «sé porque me aplaudís, porque he tropezado con el vestido y me he ha caído». Me gustó instantáneamente. A pesar de su juventud y de su inexperiencia esta joven actriz hizo algo que todos deberíamos practicar a diario: «no eres tan importante, demonios, no te tomes tanto en serio a ti mismo». Y así se comportó: restando importancia al incidente y recomponiéndose con naturalidad. Que cunda el ejemplo de Jennifer Lawrence. El incidente de la escalera pasará pero su buen trabajo no.




