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3 sitios en la red que me nutren


internet
El post de hoy va sobre los sitios en la red que me ayudan a aprender y ampliar miras. Soy de la teoría de Jim Rohn de que siempre es más interesante invertir en mejorar la persona que en mejorar la disciplina o la destreza que uno posee. Aquí está mi lista:

http://manuelgross.bligoo.com/
http://daringtolivefully.com/
http://www.happiness-project.com/

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Para qué mentimos


anselm kiefer
Escultura: Anselm Kiefer

La mentira es un subterfugio y al igual que no existe la envidia sana tampoco existe la mentira piadosa. Mentimos por diversos motivos y cada cual, con el uso y la experiencia, desarrolla una variante; aunque casi todos los métodos de mentir tienen puntos comunes como:

-la colocación de los ojos (ángulo superior izquierdo)
-Las frases imprecisas
-La postura de ataque
-Signos corporales visibles: nerviosismo, sudoración…
-La retórica
-La prepotencia
-Querer retirar la atención del asunto conduciéndolo a otra parte
-Responder sin dudar
-Indignación
-Falta de detalles, ambigüedades
-El movimiento de las manos Sigue leyendo «Para qué mentimos»

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La magnitud del atrevimiento


Teddy-Roosevelt
He encontrado la cita de Roosevelt mencionada en varios textos de diferentes autores. A ellos, como también a mí, les fascina la claridad con que el político resume la belleza del atrevimiento desde la vulnerabilidad humana. La cita de este discurso, leído en la Sorbona hace más de cien años, es aplicable sobre todo a nuestros retos más personales. Cuando la releo nunca me vienen a la cabeza hazañas laborales, más bien pienso en lo más consustancial a cada ser humano: una vida vivida, auténtica, sin renuncia, sin miedo, valiente, honorable, bondadosa y justa.

«No es crítico el que cuenta; no el hombre que señala al fuerte cuando tropieza o el que hace algo porque podría haberlo hecho mejor. El crédito es para el que está en la palestra; el que tiene la cara curtida por el polvo, el sudor y la sangre; el que se atreve valientemente; el que yerra y no atina una vez tras otra, porque no hay victoria sin yerro ni puntería al primer golpe; el que lucha por conseguir lo que quiere; el que vive movido por grandes entusiasmos y devociones; el que empeña sus fuerzas en una causa justa; el que, si la suerte le sonríe, paladea al final las mieles del máximo triunfo, y si no, si fracasa, por lo menos fracasa por la magnitud de su atrevimiento, para que su lugar nunca esté con los espíritus timoratos que no conocen victoria ni derrota«.

Theodore Roosevelt (1910. Leído en La Sorbona)

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Recárgate


recargateTítulo: Recárgate

Autor: Brendon Burchard

Editorial:
Zenith

Reseña:
Hay libros que llegan en el momento justo, cuando más se necesita. Recárgate es es un libro fácil de leer, bien estructurado que contempla los diez impulsos necesarios para ser una persona recargada, alguien con pila. Parte de una clasificación que a todos nos resulta fácil de asimilar: personas con vidas enjauladas, con vidas cómodas y con vidas recargadas. Nos gustaría estar sin esfuerzo en el tercer grupo, pero cómo puedes imaginar eso no es tan sencillo. Nadie por el simple hecho de decir: quiero una vida recargada la tiene. Y es fácil de comprender: muchos nos perdemos en el camino de hacernos mayores. De pequeños nos soñamos de muchas maneras: futbolista, bombero, enfermera, actriz, reportera, astronauta, pero luego llega el momento de elegir y elegimos el camino que menos nos gusta pero que seguramente nos permitirá una vida cómoda y a lo peor enjaulada. El tiempo pasa y borra todo rastro de identidad genuina. Sólo queda el conformarse que hace de nosotros gente insulsa sin apetitos ni ilusiones, trabada en una realidad de la que tratamos de evadirnos a toda costa. Recárgate habla de todo esto y de mucho más: de cinco impulsos básicos con sus respectivos disparadores que nos obligará a pensar en nuestro grado de control, competencia, congruencia, cariño y conexión. Y en una segunda parte nos enfrenta a otros cinco impulsos necesarios para avanzar hacia el cambio, el reto, la creatividad, la contribución y la conciencia.
Sí, puede que sea otro libro más; pero también puede ser EL LIBRO, si decides tomártelo en serio y trabajar a conciencia en ti mismo. He leído muchísimos libros sobre esta temática y no puedo decir que el tema me haya resultado original. La mayor parte de lo que expone Brendon Burchard ya lo sabía; a pesar de esto he aprendido. Y aprender para mí es «saber cómo se hace» y hacerlo. Así que doy por muy bien invertido el dinero destinado a su compra. Lo que más me ha gustado del libro son los activadores que el autor propone para cada uno de los diez impulsos. Ideas muy sencillas,concretas y retadoras.

A quién lo recomiendo: a todo el mundo que tenga interés por buscar una salida a la apatía vital y quiera de verdad esforzarse, porque sin esfuerzo y un buen plan no ocurrirá absolutamente nada.

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La vulnerabilidad de los escritores


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Pintura: Vermeer

Todas las personas que escribimos, y nos exponemos al juicio ajeno, somos carne de cañón de la vulnerabilidad. Admitir que no podemos gustar a todo el mundo, que los temas que elegimos para lanzarlos al mundo, o la forma en que lo contamos, puede no complacer al destinatario desconocido forma parte de la propia naturaleza de la exposición, pero no resulta fácil de asimilar. Sigue leyendo «La vulnerabilidad de los escritores»

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Todo llega


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¿Dónde comienza el templo, dónde acaba?

Hay cosas que no llegas a alcanzar. Pero
puedes tender la mano hacia ellas, tenderla el día entero.

El viento, el pájaro que se aleja. La noción de Dios.

Y puede mantenerte tan ocupado como cualquier otra,
y más feliz.

La serpiente se escabulle; brinca el pez, como un pequeño lirio,
en el agua para volver a zambullirse; los jilgueros cantan desde
la copa inalcanzable del árbol.

Miro; de la mañana a la noche nunca dejo de mirar
Por mirar me refiero no sólo a ir por ahí, sino a ir por ahí
como si fuera con los brazos abiertos.

Y pensando: igual llega algo, un reluciente rizo del viento,
o unas cuantas hojas de algún viejo árbol;
todo eso también forma parte de ello.

Y ahora voy a decirte la verdad.
Todo en este mundo
llega.

Se acerca, al menos.

Y con cordialidad.

Como el pez con ojos de oropel que boquea; la serpiente que
no se enrosca.
Cual jilgueros, muñequitos de oro
que revolotean por el rincón del cielo.

Y Dios, el aire añil.

Mary Oliver (del libro Why I wake early) Traducción al castellano: Eduardo Iriarte

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Del revés y por el cambio


cruz roja

SOMOS muchos los que pensamos que dando la vuelta a las cosas podemos cambiar el mundo. Y tú lo sabes, porque ya formas parte de este cambio.

Gracias a tu colaboración y a la de millones de personas que también colaboran con otras ONG como ésta, trabajamos para dar la vuelta a las situaciones más injustas.

Por eso hemos puesto en marcha la segunda edición de SOMOS y, como el año pasado, te pedimos que te unas a la celebración del próximo Día SOMOS el 24 de mayo saliendo a la calle con una prenda del revés. Así podrás contagiar tu deseo de cambio al resto de la sociedad.
juntos

Soy miembro de Cruz Roja

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10 ideas útiles para no estar parado


Cristoph Nieman 1
Ilustración: Christoph Niemann

Llega la fatídica noticia: ¡estás despedido/a! y se nos queda la cara a cuadros. ¿Despedido/a? ¿Después de veinte años de entrega a esta empresa? ¿Con tan sólo cuatro meses de prácticas? ¿después de no querer reinventarme por estar seguro/a? ¿antes de que me haya hecho idea de qué va esto? El cambio siempre se produce y no es negociable. Hay una nueva situación y lo que conviene es enfrentarla cuánto antes. Se debe huir de los por qué: rara vez conducen a buen puerto. Generalmente la respuesta a esos por qué nos empequeñecen: porque ya no soy útil, porque a alguien le tenía que tocar y yo soy el chivo expiatorio, porque no he sabido estar a la altura, porque me tenía que tocar esta injusticia tan inmerecida… Etcétera. Mejor olvidar esa parte y formular preguntas como ¿para qué estoy en esta situación? ¿Será para desafiarme? o ¿para tener oportunidad de encontrar algo mejor? ¿será para desarrollar mi talento abotargado por el conformismo? o ¿será porque estamos en una crisis y mi sector no admite tantos profesionales de mi perfil? Cualquiera que sean tus preguntas y tus respuestas, ya estás haciendo algo y lo mejor es que no te estás culpando de tu situación sino reflexionando sobre ella. A partir de ahí la remontada se producirá en breve porque estar en paro no significa que estés parado. Así que mejor ponerse manos a la obra y tomar decisiones:

1.Buscaré algún curso que me permita aprender algo que me guste y me evite horas de estar en casa mano sobre mano.
Mejoraré destrezas que ya poseo y no he fortalecido lo suficiente como el aprendizaje de un idioma o el desarrollo de una afición que me ayude a recuperar la paz.

2.Utilizaré todas las herramientas a mi alcance para hacer público que estoy buscando trabajo: lo anunciaré en redes sociales, se lo comunicaré a mis relaciones más cercanas y también a los simple conocidos. No desaprovecharé ninguna oportunidad para que se produzca una oportunidad

3.Trabajaré en mi CV y pensaré quién soy y en qué me distingo de los demás. Me comprometeré en esta investigación personal y me propondré ser muy, muy creativo/a. Si tuviera la oportunidad de contratarme ¿cómo sacaría lo mejor de mí mismo?

4.Me fijaré un objetivo y un plazo y me propondré cada día hacer alguna pequeña acción que me acerque más a mi estado deseado. (Haré una llamada, investigaré en qué han hecho los buscadores de empleo como yo, leeré un buen libro, preguntaré a alguien con un gran conocimiento de la situación qué me aconsejaría hacer, participaré en actividades que me mantengan conectado…)

5.Dedicaré tiempo a ayudar a quien necesite de mis habilidades ( crearé un blog, participaré como voluntario en una ONG, me comprometeré con algún familiar o amigo)

6.Buscaré el apoyo de mi equipo a favor (familia, amigos, mentores, compañeros) y les haré saber que estoy dispuesto/a a no darme por vencido/a pero que necesitaré de su aliento en los momentos bajos. Cada día buscaré fortalecer una relación. Y aprovecharé que tengo tiempo para escribir una carta de agradecimiento a todos los que me han ayudado a ser quien soy.

7.Trabajaré incansablemente en adoptar buenos hábitos que sostengan mi fuerza de voluntad (fijaré unas rutinas positivas y le dejaré poco espacio a mi censor interno). Si tengo un día malo, lo daré por bueno y seguiré adelante sin machacarme.

8.Exploraré mi parte creativa a través del pensamiento lateral haciéndome preguntas que cambien mis puntos de vista más habituales: ¿Y si me levantará hoy y todos mis problemas hubieran desaparecido? ¿cómo me sentiría? ¿con quién lo compartiría? ¿que haría si no necesitara ganar dinero para vivir? ¿cómo sería mi día ideal? ¿Qué aspecto positivo hay en que me hayan despedido/a? ¿me gusta algún aspecto de disponer de más tiempo para mí y los míos? Apuntaré todas mis ideas para que no esfumen admitiendo la versión mala de todo cuanto se me ocurre. Los escritores de guiones saben que detrás de una versión mala del guión siempre hay una señal que apunta a una buena dirección.

9. Buscaré empleo infatigablemente y no me importará si llueve o hace sol. Me permitiré aceptar, como primer paso de mi nueva vida de reinsertado laboral, un trabajo que no me satisfaga al cien por cien, pero no perderé de vista dónde quiero estar a medio y largo plazo.

10. Evitaré decisiones que perjudiquen a mis valores y mi consideración sobre mí mismo/a. Y para reforzar mi auto compromiso escribiré un diario de progreso donde anotaré los logros, los pequeños avances, los obstáculos que me salen al paso, las ideas que se me ocurren, las conversaciones que deseo mantener con el mundo, las ideas más brillantes que he cazado al vuelo, las personas que me están ayudando, las personas a las que necesito perdonar para abandonar mi ira.

Nos imponen la circunstancia (quedarnos sin nuestro medio de vida) pero nadie tiene poder para imponernos la actitud que adoptemos hacia ella, así que mejor actuar y evitar que el tren nos pase por encima. Un camino de mil kilómetros empieza por un paso pequeño y luego otro, y luego otro, así hasta que el camino se ha convertido en una verdadera casa.

¡A por ello! Y buena travesía.

Cecilia Monllor

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La inercia de no ver


venda-de-los-ojos
¿Qué sucede cuando la impresora te deja tirado en el momento más inoportuno? Por mucho que te enfades y maldigas al cacharro reconoces que tienes un problema y buscas la forma de resolverlo: o mandas por el mail el texto para que alguien te lo imprima o creas un pdf o intentas arreglar el dichoso cachivache.
En la vida emocional este sencillo rito: tomar conciencia del problema- búsqueda de solución, no tiene correlación. La respuesta natural al malestar suele consistir en malgastar un tiempo precioso en no querer ver que existe el problema. No es un comportamiento muy inteligente pero es lo que hacemos. Y no precisamente por falta de señales y de luces de alarma.
Sin conciencia de la existencia del problema no es necesario hacer nada por arreglarlo. Fin de la historia.
En nuestra vida emocional el texto que tendría que imprimir la impresora averiada nos salta a la cara cuando menos lo esperamos.
Tienes que arreglar esto resulta sencillo cuando se trata de un cachivache pero no cuando el que no funciona es uno mismo. No se me ocurre mejor compromiso con nosotros mismos que cambiar la inercia del hábito de no ver por el de ver.

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La inquietud de perder por Elisabeth Bishop


dali
Pintura: Salvador Dalí


Un arte

El arte de perder no es difícil de dominar;
tantas cosas parecen colmadas por el deseo
de ser perdidas que perderlas no es un desastre.

Pierde algo cada día. Acepta la confusión de perder
la llave de la puerta, la hora malgastada.
El arte de perder no es difícil de dominar.

Práctica luego perder más y más rápido:
lugares, y nombres, y adonde para ti se fue lo que significara viajar.
Ninguna te traerá el desastre.

Perdí el reloj de mi madre. ¡Y mira!
la última, o la penúltima, de tres amadas casas se fue.
El arte de perder no es difícil de dominar.

Perdí dos ciudades entrañables. Y un inmenso
reino que era mío, dos ríos y un continente.
Los extraño, pero no fue un desastre.

Ni aun perdiéndote a ti (la risueña voz, el gesto
que amo) me podré engañar. Es evidente
que el arte de perder no es difícil de dominar,
aunque pueda parecer (¡escríbelo!) como un desastre.

Poema Orginal

ONE ART

The art of losing isn’t hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn’t hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother’s watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn’t hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn’t a disaster.

Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan’t have lied. It’s evident
the art of losing’s not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.