La motivación es el nuevo grial de la sociedad contemporánea. Es fácil trabajar, mejorar una relación, establecer una comunicación eficaz con otras personas cuando uno se encuentra motivado pero ¿qué ocurre cuando las ganas se han evaporado, cuando acometer cualquier acción se convierte en algo tan difícil como escalar el Everest? La mayoría de las personas pasamos por estos baches de desgana, de ausencia de motivación, de apatía y abulia. En estos períodos infértiles nos sentimos bloqueados, sin energía para tomar decisiones. ¿Por qué nos ocurre? ¿Cómo explicar estos bajones energéticos? Sigue leyendo «¿Cómo soluciono mi falta de motivación?»
Autor: microcambios
Empujados al momento presente
Pintura: Rothko
Un hecho empírico de nuestras vidas es que no sabemos, y no podemos saber lo que sucederá con un día o un momento de anticipación. Lo inesperado nos aguarda en cada curva y en cada respiración. El futuro es un misterio vasto, perpetuamente regenerado, y cuanto más vivimos y sabemos, mayor es el misterio. Cuando dejamos caer los velos de nuestras pre concepciones somos virtualmente empujados por todas las circunstancias al momento presente y la mente presente: el momento, el momento completo, y sólo el momento. Éste es el estado mental que enseña y fortalece la improvisación, un estado mental en que el aquí y el ahora no son una idea de moda, sino una cuestión de vida o muerte, de la que podemos aprender a depender con confianza.Podemos confiar en que el mundo será una sorpresa perpetua en perpetuo movimiento. Y una perpetua invitación a crear.
Fuente: Free Play La improvisación en la vida y en el arte
Stephen Nachmanovitch
El tren que no llegó
No hay manera de esquivar el dolor; Forma parte tan inseparable de la vida que es imposible protegerse de él. La vida cambia en un segundo y ya nada es igual. Ayer aguardaba la llegada de mi hija, de regreso de un viaje de trabajo, y al pasar por Santiago de Compostela, observa atónita un tráfico inusual: decenas de ambulancias ululando, coches de bomberos, patrullas de Policía y Guardia Civil y por último el espectáculo terrible de los vagones de tren ardiendo levantando columnas de humo… Y me envía un what´s app para avisarme. Yo no sé nada del accidente de tren. La vida de muchos padres, hijos, hermanos, abuelos, maridos, mujeres y amigos se altera para siempre en el instante en que la locomotora toma la curva y descarrila.
No lejos de mi casa, donde aguardo la llegada de mi hija, unos amigos están disfrutando de la tarde veraniega con otros amigos, entre ellos unos padres cuyo hijo viaja en ese tren. Cuando se sientan a la mesa y se saludan no saben que ese hijo se les irá para siempre. En el tiempo detenido de antes, nadie lo sabe. En ese tiempo la vida es hermosa, los que amamos están bien y esa rutina maravillosa nos protege como un manto benéfico. En ese tiempo de letargo la vida es para siempre.
De pronto se acaba la ilusión del para siempre con la noticia terrible; entonces el mundo se para en un imposible presente. Emerge la amarga realidad, la incredulidad, la desesperación, el llanto, la locura… ¿Cómo no albergar esperanza? ¿Cómo resignarte a que ya no abrazarás, besarás, mirarás, oirás a quien tanto quieres?
Nacemos para ser derrotados por la muerte, es una verdad tan simple y esencial que duele hasta el tuétano admitirla.Yo quisiera que todos los que han perdido la vida en el tren que no llegó tuvieran muchos años de prórroga para disfrutar de este maravilloso regalo que es existir.
Hoy no encuentro consuelo a la tristeza que tantas personas albergan y me llega como una flecha disparada. Quizás hoy besemos más a nuestros seres queridos mostrándonos agradecidos sólo porque existen, sin más.
¡No lo vuelvo a hacer!
Ni una palabra más que añadir sobre lo que tan frecuentemente nos hacemos a nosotros mismos. Cámbiese la botella de la imagen por cualquier adicción o propósito no cumplido. Menos mal que la flecha es de doble dirección, así que cabe la esperanza.
De oveja a tigre
Fredy Kofman explica en esta interesante charla lo que diferencia a una oveja (un pusilánime) de un tigre (un responsable)
¿Qué hace la oveja?
Se quita de encima cualquier responsabilidad
Está convencida de que las circunstancias son las causantes de todo y predeterminan su elección
Se siente ansiosa por tener que elegir
Se queja
Reacciona a los estímulos, no elige su respuesta
Cree que toda acción que emprenda debe tener un resultado previsto. Cuando no ocurre así, la frustración y el miedo le arruinan la vida y se siente impotente
No reflexiona sobre sus valores ni actúa teniéndolos en cuenta, prefiere que otros decidan por ella
¿Qué hace el tigre?
Acepta ser plenamente responsable responsable de su vida
Elige cómo reaccionar, qué hacer con su existencia, sus recursos, su tiempo…
Se siente protagonista
Asume la ansiedad de las elecciones porque elige ser mediante su hacer cuando le vida le presenta unas determinadas circunstancias
Comprende que el resultado de sus acciones no depende de él en exclusiva; admite que puede dirigir su acción hacia una dirección concreta, pero sólo eso. Así que sabe que el fracaso y la frustración forman parte del proceso
Cuando toma una decisión se apoya en sus valores y, pase lo que pase, experimenta la satisfacción de haber actuado conforme a sus valores. Se enorgullece de su comportamiento no del resultado
Construye una vida en libertad y empieza a crear un cielo en la tierra.
(El final de la conferencia de Kofman es muy provocativo, vaya la advertencia por delante).
Derrochadores de tiempo

La vida es lo bastante larga y, si todo ella se invierte bien, se concede con la amplitud necesaria para la consecución de la mayor parte de las cosas. Pero si transcurre entre exceso y negligencia,y no se emplea en nada bueno, sólo cuando nos oprime la última hora sentimos que se nos va lo que no comprendimos que pasaba. Lo que significa que no recibimos una vida breve, sino que la abreviamos; y que no somos indigentes de vida sino derrochadores. Así como riquezas abundantes y propias de un rey, si caen en mal dueño, al momento se disipan, y una fortuna módica, si la lleva un buen gestor, crece al usarla, así nuestro tiempo de vida rinde mucho más a quien lo administra bien.
Séneca
Del libro: Sobre la brevedad de la vida, el ocio y la felicidad (Editorial Acantilado)
La doble vida
La frecuencia con que las personas que llevan una doble vida utilizan la expresión «mi vida» resulta, curiosamente, elevada. Desde el punto de vista psicológico, el origen de este compromiso consciente con un «desdoblamiento de existencias» no resulta fácil de exponer con brevedad. Y cada casuística requiere su explicación. Pero, a modo general, sí se puede afirmar que responden a los juegos de la mente entre el consciente e el inconsciente.
Aun cuando las personas con doble vida son plenamente conscientes de ambas, y por tanto de las complejidades que conlleva no mezclarlas para no ser descubiertas, siempre hay una fisura: un detalle nimio, un olvido descuidado, un exceso de confianza que da al traste con todo el constructo. Sigue leyendo «La doble vida»
La diferencia entre ganar y tener éxito
Para mí la idea de éxito va inseparablemente unida a disfrute, experimentación y crecimiento.Todos lo asociamos a la recompensa económica pero si no hay valor el dinero no es más que dinero y lo más seguro es que nos mantenga en la categoría de pobres de espíritu o en la de pobre gente con dinero. John Wooden hace una serena y lúcida reflexión sobre estas cuestiones en esta charla de TED. Merece la pena verla, de verdad.
El hilo que une las cosas

Imagen: Anna López
Hay un hilo invisible que liga todo cuanto nos ocurre en la vida. El cómo se ensartan los acontecimientos, las relaciones y las decisiones en ese hilo es un enigma relativo. Ese hilo se parece a un estanque anegado de nenúfares. En la imagen nosotros somos la rana saltarina que elige uno u otro nenúfar sin aparente criterio. ¿A qué impulso obedece la decisión de la rana? Sigue leyendo «El hilo que une las cosas»





