Publicado en Artículos de blogs que nos interesan

15 ideas que valen su peso en oro


microcambios

Ilustración: Rafal Olbinski

¿Inventas excusas?

¿Evitas hacer cosas que te asustan?

¿Te apoltronas en la zona de confort?

¿Pospones todo para mañana?

¿Te define la opinión de los demás?

¿Enjuicias a todo bicho viviente?

¿Te escudas en no tengo, no puedo… para hacer?
¿Te comparas continuamente? 


Las personas con mucha confianza en sí mismas:

1. Se hacen cargo de sus pensamientos y de sus acciones. No le echan la culpa al tráfico si han llegado tarde a  la oficina; simplemente  han llegado tarde.  No camuflan sus defectos con excusas como «No tengo tiempo» o «No soy lo suficientemente bueno»; encuentran el tiempo y se encargan de mejorar hasta que son los suficientemente buenos. No inventan excusas.

2: No permiten que el miedo domine sus vidas. Saben que las cosas que los atemorizan son con frecuencia aquellas cosas que es necesario hacer para convertirse en las personas que están destinadas a ser. No evitan hacer cosas que les asustan.

3. Evitan las zonas de confort, porque saben que es ahí donde los sueños mueren. Buscan activamente la sensación de incomodidad porque saben que desafiar los propios límites es crucial para ser exitosos. No viven en una burbuja de confort.

4. Saben que un buen plan debe ser ejecutado hoy y que eso es mejor que llevarlo a cabo en algún momento. No esperan al «momento apropiado» o  a las «circunstancias apropiadas», ya que saben que esas reacciones están basadas en el miedo al cambio. Actúan aquí, ahora, hoy –porque es ahí donde se da el progreso. No posponen las cosas para la semana que viene.

5 Jamás se ve atrapada por las opiniones negativas. Les interesa el bienestar de los otros y buscan tener un impacto positivo en el mundo. No se ven afectados por las opiniones negativas  sobre las que no pueden hacer absolutamente nada. Saben que sus verdaderos amigos los aceptarán como son y no les interesa lo que el resto piense de ellos  No se obsesionan por las opiniones de otros.

6 No toleran el drama innecesario y auto infligido. No necesitan insultar a sus amigos por detrás, ser parte de los rumores acerca de compañeros de trabajo o vapulear a la gente que opina diferente. Se sienten a gusto con como son y no tienen necesidad de mirar con desprecio a nadie.  No juzgan a la gente.

7. Hacen uso de los recursos a su alcance, no importa si son muchos o pocos. Saben que todo es posible con creatividad y estando dispuestos a no rendirse. No agonizan frente a los contratiempos, sino que se focalizan en obtener una solución. No hacen comparaciones.  No dejan que la falta de recursos los detengan.

8. No tienen que competir con ninguna otra persona. Solo con la persona que ellos mismos fueron ayer. Saben que cada persona vive una historia que es tan única que compararse es simplemente un ejercicio absurdo y simplemente inútil. No compiten con nadie.

9.Carecen de  interés por complacer a otros. Son perfectamente conscientes de que uno no puede llevarse bien con todo el mundo. Se focalizan en la calidad de sus relaciones, en vez de hacerlo en la cantidad. No les produce placer complacer a la gente.

10. No necesitan que les echen una mano. Saben que la vida no es justa y que las cosas no siempre saldrán del modo que ellos quieran. Saben que no pueden controlar todos los eventos de sus vidas, y se focalizan en su poder de reaccionar positivamente  y encontrar en eso un impulso.  No necesitan de respaldo constante.

11. Confrontan los vaivenes de la vida atacando directamente la raíz para evitar que el mal se disemine. Saben que los problemas que no son resueltos se multiplican a medida que el tiempo pasa. Prefieren tener una conversación incómoda con su pareja hoy a barrer una verdad incómoda debajo de la alfombra, poniendo en riesgo la confianza.  No evitan las verdades incómodas.

12. Se levantan después de cada caída. Saben que los errores son inevitablemente parte del proceso de crecimiento. Se comportan como  detectives,  siempre buscando pistas que revelen por qué algo no funcionó. Después de modificar el plan A vuelven al camino, convencidos de que esta vez obtendrán mejores resultados. No renuncian a causa de inconvenientes menores.

13. Actúan sin dudarlo. Cada día se recuerdan a sí mismos: «si no lo hago yo, ¿quién?».  No necesitan el permiso de nadie para actuar.

14. No se limitan   a tener un plan A. Hacen uso de todas las herramientas a su disposición testeando implacablemente en cada intento su efectividad hasta que identifican las estrategias que tienen los mejores resultados al menor costo en tiempo y esfuerzo.  No se limitan a usar un conjunto pequeño de herramientas.

15. No aceptan los artículos publicados en Internet como algo verdadero solamente porque su autor “así lo dice. Estudian el artículo bajo la lente de su perspectiva única. Mantienen un escepticismo saludable haciendo uso de cualquier material que les sea relevante en su vida y olvidándose del resto. A pesar de que estos artículos son entretenidos y una forma interesante de ejercitar nuestras ideas, las personas con mucha confianza en sí mismas son las únicas con el poder para decidir el significado de la palabra “confianza”.  No aceptan ciegamente lo que leen sin antes pensarlo y analizarlo.

Fuente: http://www.lifehack.org/articles/communication/15-things-highly-confident-people-dont.html Sigue leyendo “15 ideas que valen su peso en oro”

Publicado en La caja de herramientas

Cosas importantes que he aprendido (de otros)


 


Microcambios, Me mudo de sistema

 

 

1. Pérdidas de tiempo.Tratar de impresionar a gente no te cae bien. (Timothy Ferris)

Y una aplicación: dedicar el posible estrés a impresionar a alguien que  admires y valga la pena.

2.¡Procrastinadores, atentos!  Mientras aplazamos las decisiones, la vida transcurre (Séneca)

Y una aplicación: no digas que “ya verás” a un acontecimiento que te acaban de proponer y no te apetece. No pospongas la decisión a sabiendas de que será no. Mejor informa que “desgraciadamente”  casi seguro  no estarás disponible, pide a quien te ha invitado que no esté pendiente de ti y si eres de los “queda bien” comenta que si cambia la situación se lo harás saber. ¡Listo!

3. Fugas de energía y tiempo.Buscar la validación en los lugares equivocados  (Seth Godin)

Y una aplicación:  huye como de la peste de las críticas destructivas y los celos de alguien que no desea que te vaya bien, pues que le vayan dando…

4. ¡Cree!  La esperanza consiste en mantener la alegría en situaciones que sabemos desesperadas (Chesterton)

Y una aplicación: la experiencia nos dice que las cosas buenas y malas acaban diluyéndose en nuevas circunstancias. Eso, sea lo que sea, también pasará.

5.Herramienta anti perfeccionismo. Todos los buenos escritores escriben primeros borradores de mierda (Anne Lamott)

Y una aplicación: ¡relájate! Ni es tan importante ni tan urgente. Solo es un primer ensayo y nadie está juzgando tus tanteos (da igual el ámbito en el que te muevas).

6.¡Cierto! Si vives pensando que la gente es, en general, buena e interesante, descubrirás los aspectos buenos e interesantes de aquellas personas con las que te relaciones (Brendon Burchard)

Y una aplicación: en lugar de ver a los demás como competidores intenta verlos como  dignos adversarios. Si insistes en  el matiz negativo los etiquetas como  obstáculos, pero si lo haces de forma admirativa, reconoces sus virtudes y admites que pueden sacar lo mejor de ti mismo.

7. Predisposición hacia la generosidad. El resultado final de la bondad es que atrae a la gente hacia ti (Annita Roddick)

Y una aplicación: a todos nos gusta recibir, ya sea colaboración, aprecio, regalos, ayuda inesperada, comprensión, consuelo, compasión, empatía…

8. ¡Observa! La falta de motivación a menudo está relacionada con sentimientos ambivalentes (Joe Vitale)

Y una aplicación: piensa en el miedo cuando haya falta de claridad a la hora de hacer o tomar decisiones. Es el obstáculo habitual. Para superar el bloqueo  determina en qué nivel te encuentras: aterrado, inquieto, con pocas ganas, confundido y/o necesitado de ayuda externa. Luego obra en consecuencia porque cada nivel requiere de una acción diferente.

9. La actitud es todo. La mayor parte de nuestra felicidad o miseria depende de nuestra disposición y no de nuestras circunstancias (Martha Washington)

Y una aplicación: cuando algo te salga mal, rematadamente mal, piensa que esta vez ha sido así, pero no te tomes endiabladamente en serio a ti mismo/a. Reserva el tiempo necesario para lamerte las heridas y luego, en pie. La diferencia entre el éxito y el fracaso radica en la perseverancia. Persevera en tener un buen carácter.

10. Insiste en la simplicidad. Bueno es mejor que perfecto (Regina Spektor)

Y una aplicación: No pierdas el tiempo tratando de decidir cuál será la mejor mermelada entre veinte botes. Elige una y si no aciertas, la próxima vez elige otra. (Esto también vale para las vacaciones, el trabajo, la indumentaria… Vamos para cualquier cosa).

11.Sabiduría vital:  “Antes de hablar, escucha. Antes de escribir, piensa. Antes de gastar, gana. Antes de invertir, investiga. Antes de criticar, espera. Antes de orar, perdona. Antes de abandonar un hábito, haz. Antes de la jubilación, guarda. Antes de morir, da  (William A. Ward)

Y una aplicación: el hábito de la sensatez se adquiere practicando todos los días el sentido común. Y este aconseja dejar la tarjeta de crédito en casa cuando los gastos superan a los ingresos o esperar que alguien te explique qué ha pasado con un malentendido antes de saltarle  a la yugular.

12.Revisa la escasez.  La falta de dinero no es un obstáculo. La falta de una idea es un obstáculo  (Ken Hakuta)

Y una aplicación: Imagina que el dinero es la gasolina que necesitas para que el coche circule . Si te pasas la vida con el indicador de combustible en reserva  buscando con desesperación una gasolinera para no quedarte tirado es hora de hacer acopio de ideas: ¿comparto coche? ¿me consigo una bici? ¿me traslado a un lugar donde pueda ir a todos lados a pie?  Metáforas todas para salir del atolladero con el auxilio de la  inteligencia.

 

 

Publicado en Libros recomendados

Por qué dejamos para mañana lo que podemos hacer hoy


Procrastinación

Autor: Piers Steel

Editorial: Grijalbo

Reseña: Eddie, Tom y Valerie  son tres procrastinadores diferentes. Igual que un coche se queda tirado porque no tiene gasolina, se le ha pinchado un neumático o la batería se ha agotado, hay multitud de casusas de la procrastinación incluso aunque el comportamiento sea el mismo. Eddie, Tom y Valerie representa una faceta de la ecuación de la procrastinación, la fórmula matemática diseñada para cuantificar las dilaciones irracionales.

                                    Expectativa x valoración


Impulsividad x demora de la satisfacción

Estos factores: expectativas, valoración, impulsividad y demora de la satisfacción nos dan la clave de por qué no hacemos lo que tenemos que hacer cuando tenemos que hacerlo y en su lugar o posponemos indefinidamente o cargamos nuestra vida de estrés, mediocridad y resultados decepcionantes que nos dejan más tocados aún en una escalada para la que no hay término.

Piers Steele utiliza un lenguaje coloquial, ágil y repleto de sentido del humor para llevarnos de viaje por el apasionante  mundo de “mañana mejor que hoy”.  Pero a diferencia de los eruditos que se lanzan sobre un tema para contarlo todo, Steel avanza sobre los análisis y propone al lector un minucioso y entretenido programa para conseguir cambios definitivos.  E incluso aconseja al lector que no se pase eliminando toda la procrastinación  pues el perfecccionismo sólo trae la infelicidad, la obsesión y la eliminación de cualquier posible disfrute de la vida. Así que todo en su justa medida.

Muy entretenido el capítulo sobre  la historia de la Procrastinación, así como las citas y anécdotas sobre personajes célebres. La amenidad es una de las grandes virtudes del libro y de su contenido. Lo leeré más de una vez para integrarlo y asimilarlo. Como dice Dan Pink sobre él “aprenderás algunos detalles sorprendentes, así como técnicas para saber cortar a tiempo la tentación” . Una lectura que no debe dejarse para pasado mañana, mejor hoy.

A quién recomiendo la lectura: a los procrastinadores de libro