Publicado en Pensando en voz alta

El dominio de la mente


Todas las cosas están precedidas por la mente. Si se conoce la mente se conocen todas las cosas. La mente titubea como una llama oscilante de una tea; la mente va y viene como una ola; la mente arde como un incendio forestal; la mente cece como una gran inundación. Si se considera esto adecuadamente se vivirá con la atención bien dirigida a la mente. Uno no se someterá al dominio de la mente. Si se domina la mente se dominan todas las cosas.(…) Con la pérdida de la clara comprensión y la falta de atención, la mente se vuelve inestable porque se permite a sí misma desviarse de la meta. Pero si se evita la preocupación excesiva por las actividades externas, con la ayuda de la atención y la clara comprensión, entonces, gracias a ella, la mente puede, de forma estable, mantener un solo objeto tanto tiempo como lo desee.

Ratnamegha Sutra