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Objetivo: soñar y atreverse


Porque siempre es el momento, porque se puede dar un paso al frente y cambiar, porque conformarse solo produce más de lo mismo, porque crecer como persona aporta plenitud y dicha, por tantas razones merece la pena explorar el atrevimiento.

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Sobre coaching, un cerdito ingenioso y el bote de cookies


El cerdito es ingenioso pero todas sus estrategias fracasan. Cuando alcanza su objetivo, con él llega la frustración. Aparte de provocarme una sonrisa, este corto animado  me ha llevado a reflexionar: ¿Y si hay ciertas cosas que están fuera de nuestro alcance porque carecemos de una estrategia exitosa (llámese conocimiento, oportunidad, formación, experiencia o deseo dirigido) y tampoco nuestra mentalidad y actitud ayudan? Tal vez al protagonista de esta historia le habría ido mejor si hubiera buscado ayuda para alcanzar el techo de la nevera y conseguir el botín.

Eso hace el coaching: ayudarte a encontrar el medio  que te permitirá alcanzar el techo de la nevera y coger el bote de galletas . Antes, naturalmente, el coach te habrá preguntado para qué quieres el bote de cookies, qué pasará cuando lo hayas conseguido, cómo te sentirás, porque, a lo mejor  descubres que no te interesa lo más mínimo el bote de marras en cuestión. En caso contrario, una vez que sepas en qué berenjenal te metes y para qué lo haces, subir será mucho más fácil.

Aprender de los errores del cerdito es sin duda útil, pero mucho más útil es saber para qué queremos algo, qué recompensa obtenemos al alcanzar nuestro preciado objetivo y qué precio pagaremos.

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Un buen momento para empezar un cambio


No pierdes nada por intentarlo. Concéntrate en estas diez estrategias durante un mes y analiza los resultados. Merece la pena.

1.Empieza poco a poco

Un error muy común consiste en aplicar toda la energía en el inicio del cambio. Administra tu energía como un preciado bien. No es que se vaya a agotar sino que un buen estratega sabe que necesita refuerzos continuamente.

2. Escríbelo

Está demostrado: cuando existe un compromiso escrito somos más constantes. Ojo, escribe tus compromisos y  míralos con frecuencia. Si los escribes y los olvidas, esta estrategia no sirve de nada.

3.Focálizate en hábitos diarios

Más vale focalizarse en algo concreto que hagas a diario que ser muy ambicioso y pretender cambiar todo de golpe. Busca indicadores medibles para saber que lo estás haciendo bien. Rechaza lo genérico, nada de quiero respirar mejor. Si quieres comprobar que respiras mejor, entonces proponte subir un tramo de escaleras sin ahogos. Así sabrás si has conseguido regular tu respiración.

4.No pierdas de vista tus objetivos

Ellos deben ser tus compañeros inseparables. Recuérdalo con asiduidad. La mente es una gran hacedora.

5.Se consistente

No tires la toalla a la menor de cambio. Piensa en los resultados y admite el sacrificio. Vale la pena el esfuerzo. Recuerda que todos los que consiguieron sus metas se esforzaron. Ponte modelos y aspira a ser como ellos. Todos necesitamos ejemplos. Eso ayuda a persistir.

6.No pares nunca de aprender

La curiosidad es tu gran compañera de viaje. Investiga, pregunta, lee, comenta…

7.Sal del aislamiento

Pedir ayuda o solicitar apoyo es la mejor idea que se te puede ocurrir. A todo el mundo le gusta echar una mano. La generosidad es una virtud prodigiosa que produce milagros.  Practícala tú también.

8.Permite los contratiempos

Entre el blanco y el negro media la escala de grises. No seas derrotista ni un autocrítico quisquilloso. Si algo puede salir mal, no te preocupes, probablemente salga. ¿Y qué? Ya estaba previsto en el plan. Échale un poco de humor y achácalo a la ley de Murphy: la tostada siempre cae por el lado de la mantequilla.

9.Confía en tu plan

Aunque aparezcan los nubarrones confía en que tu barco llegará a puerto.  Ten fe en tí mismo/a.  La fe mueve montañas.

10. Diviértete

Si no te lo pasas bien, no funcionará, así que procura buscar el lado apasionante al asunto. Nadie se compromete con un cambio que no va a deparar a corto, medio o largo plazo una gran satisfacción personal.