Publicado en Pensando en voz alta

Tus hijos no son tus hijos


Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.

No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.

Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.

Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.

Kahlil Gibran

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Tan solo si te fijas…


Tan fácil como prestar atención a lo que pasa a nuestro alrededor, tan fácil como querer ser amable, tan fácil como ser agradecido, tan fácil como pensar en los demás, tan fácil como ser empático, tan fácil y tan difícil…

Solo uno mismo puede cambiar las cosas que suceden ahí adentro y se reflejan ahí afuera.

Publicado en Vídeos Inspiradores

¿Dónde se encuentra la felicidad?


Una película que merece la pena ver en ese estilo Bollywood tan original y divertido. La historia de tres amigos unidos por la lealtad y la búsqueda de los sueños. Merece la pena verla. Tiene el punto de ingenuidad de los cuentos de hadas en versión contemporánea. Yo, al menos he pasado un rato delicioso. Gracias a José Daniel Rojas Arias por compartirla y recomendarla.

Tres idiotas

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10 ideas útiles para no estar parado


Cristoph Nieman 1
Ilustración: Christoph Niemann

Llega la fatídica noticia: ¡estás despedido/a! y se nos queda la cara a cuadros. ¿Despedido/a? ¿Después de veinte años de entrega a esta empresa? ¿Con tan sólo cuatro meses de prácticas? ¿después de no querer reinventarme por estar seguro/a? ¿antes de que me haya hecho idea de qué va esto? El cambio siempre se produce y no es negociable. Hay una nueva situación y lo que conviene es enfrentarla cuánto antes. Se debe huir de los por qué: rara vez conducen a buen puerto. Generalmente la respuesta a esos por qué nos empequeñecen: porque ya no soy útil, porque a alguien le tenía que tocar y yo soy el chivo expiatorio, porque no he sabido estar a la altura, porque me tenía que tocar esta injusticia tan inmerecida… Etcétera. Mejor olvidar esa parte y formular preguntas como ¿para qué estoy en esta situación? ¿Será para desafiarme? o ¿para tener oportunidad de encontrar algo mejor? ¿será para desarrollar mi talento abotargado por el conformismo? o ¿será porque estamos en una crisis y mi sector no admite tantos profesionales de mi perfil? Cualquiera que sean tus preguntas y tus respuestas, ya estás haciendo algo y lo mejor es que no te estás culpando de tu situación sino reflexionando sobre ella. A partir de ahí la remontada se producirá en breve porque estar en paro no significa que estés parado. Así que mejor ponerse manos a la obra y tomar decisiones:

1.Buscaré algún curso que me permita aprender algo que me guste y me evite horas de estar en casa mano sobre mano.
Mejoraré destrezas que ya poseo y no he fortalecido lo suficiente como el aprendizaje de un idioma o el desarrollo de una afición que me ayude a recuperar la paz.

2.Utilizaré todas las herramientas a mi alcance para hacer público que estoy buscando trabajo: lo anunciaré en redes sociales, se lo comunicaré a mis relaciones más cercanas y también a los simple conocidos. No desaprovecharé ninguna oportunidad para que se produzca una oportunidad

3.Trabajaré en mi CV y pensaré quién soy y en qué me distingo de los demás. Me comprometeré en esta investigación personal y me propondré ser muy, muy creativo/a. Si tuviera la oportunidad de contratarme ¿cómo sacaría lo mejor de mí mismo?

4.Me fijaré un objetivo y un plazo y me propondré cada día hacer alguna pequeña acción que me acerque más a mi estado deseado. (Haré una llamada, investigaré en qué han hecho los buscadores de empleo como yo, leeré un buen libro, preguntaré a alguien con un gran conocimiento de la situación qué me aconsejaría hacer, participaré en actividades que me mantengan conectado…)

5.Dedicaré tiempo a ayudar a quien necesite de mis habilidades ( crearé un blog, participaré como voluntario en una ONG, me comprometeré con algún familiar o amigo)

6.Buscaré el apoyo de mi equipo a favor (familia, amigos, mentores, compañeros) y les haré saber que estoy dispuesto/a a no darme por vencido/a pero que necesitaré de su aliento en los momentos bajos. Cada día buscaré fortalecer una relación. Y aprovecharé que tengo tiempo para escribir una carta de agradecimiento a todos los que me han ayudado a ser quien soy.

7.Trabajaré incansablemente en adoptar buenos hábitos que sostengan mi fuerza de voluntad (fijaré unas rutinas positivas y le dejaré poco espacio a mi censor interno). Si tengo un día malo, lo daré por bueno y seguiré adelante sin machacarme.

8.Exploraré mi parte creativa a través del pensamiento lateral haciéndome preguntas que cambien mis puntos de vista más habituales: ¿Y si me levantará hoy y todos mis problemas hubieran desaparecido? ¿cómo me sentiría? ¿con quién lo compartiría? ¿que haría si no necesitara ganar dinero para vivir? ¿cómo sería mi día ideal? ¿Qué aspecto positivo hay en que me hayan despedido/a? ¿me gusta algún aspecto de disponer de más tiempo para mí y los míos? Apuntaré todas mis ideas para que no esfumen admitiendo la versión mala de todo cuanto se me ocurre. Los escritores de guiones saben que detrás de una versión mala del guión siempre hay una señal que apunta a una buena dirección.

9. Buscaré empleo infatigablemente y no me importará si llueve o hace sol. Me permitiré aceptar, como primer paso de mi nueva vida de reinsertado laboral, un trabajo que no me satisfaga al cien por cien, pero no perderé de vista dónde quiero estar a medio y largo plazo.

10. Evitaré decisiones que perjudiquen a mis valores y mi consideración sobre mí mismo/a. Y para reforzar mi auto compromiso escribiré un diario de progreso donde anotaré los logros, los pequeños avances, los obstáculos que me salen al paso, las ideas que se me ocurren, las conversaciones que deseo mantener con el mundo, las ideas más brillantes que he cazado al vuelo, las personas que me están ayudando, las personas a las que necesito perdonar para abandonar mi ira.

Nos imponen la circunstancia (quedarnos sin nuestro medio de vida) pero nadie tiene poder para imponernos la actitud que adoptemos hacia ella, así que mejor actuar y evitar que el tren nos pase por encima. Un camino de mil kilómetros empieza por un paso pequeño y luego otro, y luego otro, así hasta que el camino se ha convertido en una verdadera casa.

¡A por ello! Y buena travesía.

Cecilia Monllor

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La inercia de no ver


venda-de-los-ojos
¿Qué sucede cuando la impresora te deja tirado en el momento más inoportuno? Por mucho que te enfades y maldigas al cacharro reconoces que tienes un problema y buscas la forma de resolverlo: o mandas por el mail el texto para que alguien te lo imprima o creas un pdf o intentas arreglar el dichoso cachivache.
En la vida emocional este sencillo rito: tomar conciencia del problema- búsqueda de solución, no tiene correlación. La respuesta natural al malestar suele consistir en malgastar un tiempo precioso en no querer ver que existe el problema. No es un comportamiento muy inteligente pero es lo que hacemos. Y no precisamente por falta de señales y de luces de alarma.
Sin conciencia de la existencia del problema no es necesario hacer nada por arreglarlo. Fin de la historia.
En nuestra vida emocional el texto que tendría que imprimir la impresora averiada nos salta a la cara cuando menos lo esperamos.
Tienes que arreglar esto resulta sencillo cuando se trata de un cachivache pero no cuando el que no funciona es uno mismo. No se me ocurre mejor compromiso con nosotros mismos que cambiar la inercia del hábito de no ver por el de ver.

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¿Cuál es tu prioridad?


Tu prioridad son las cosas que haces no las cosas que dices que haces
Lisa Barone
Recuerda que no hay ninguna distinción entre la persona que dice: voy a hacer y la que no lo dice ni lo piensa. En la práctica es exactamente igual, salvo por la diferencia de que el primero se miente y el segundo no se molesta porque ya da por descontado que no hará nada. La acción es lo único que marca la diferencia entre estas dos clases de personas: las que actúan y las que no actúan. Recuérdalo.

margarita