Publicado en Pensando en voz alta

Circunstancias versus actitud


viola
Pintura: Viola

No niego el impacto que la famosa frase orteguiana: “yo soy yo y mis circunstancias” ha dejado en la impronta colectiva. La repetimos hasta la saciedad, como una justificación de cómo somos: yo y además las circunstancias que me tocan. Pero reflexionando sobre lo que quiere decir en verdad la frase y, al margen de la lectura atenta a “La rebelión de las masas”, la obra más divulgada de Ortega y Gasset, he llegado a la conclusión que lo que más pesa en la naturaleza humana, sometida a las circunstancias, es la actitud elegida. En mi anterior post hacía referencia al pensamiento de F. Bacon: “Existen dos grandes categorías de espíritu: una que es, sobre todo, sensible a las diferencias y otra que es, sobre todo, sensible a las semejanzas”. Y cuando el yo se enfrenta con sus circunstancias puede interpretar blanco o negro. En cualquier caso lo que transformará el sentido de lo percibido no será la propia circunstancia (el hecho en sí) sino la actitud (lo que estoy dispuesto a hacer con todo lo que me pasa y lo que en realidad hago y decido).
Quizás sea interesante recordar las palabras de Hugh Downs que no es un eminente filósofo sino un periodista de una cadena de noticias:”Una persona feliz no es una persona en determinadas circunstancias sino una persona con determinadas actitudes”.

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