Publicado en La caja de herramientas

Dentro de unos años


 David Lynch, Una historia verdadera, Microcambios

Imagen: Una historia verdadera

La falta de ganas es uno de los mayores obstáculos de la no acción. A todos nos pasa. Y a los aplazadores o procrastinadores mucho más. Pero ¿qué sucederá dentro de unos años cuando veas que no ha ocurrido nada de lo que deseabas porque la pereza (casi siempre falta de claridad de tus intenciones y/o proyectos) o tus miedos te han impedido avanzar? Piénsalo. Imagínate con veinte o treinta años más, frustrado porque cuando pudiste hacer, no quisiste o no te atreviste a explorar.

Sí, en efecto, la imagen de tu yo, con más años, no parece  satisfecha con el balance. Has seguido cargando con los anhelos que, al no cumplirse, solo han añadido a tu cuenta de resultados una gran frustración. Recuerda que el tiempo es un poderoso  medidor de expectativas no cumplidas, así que no pierdas la oportunidad de trasladarte al futuro. Desde allí, contémplate en el momento presente, en  este espacio en que sí puedes remediar  la situación. Mírate con calma, estás en el instante en que aún es posible no quedarse de brazos cruzados y hacer, aunque no  tengas ganas y el miedo te aguijonee. Esta es tu oportunidad de cambiar creencias, actitudes y mentalidades. Como sugiere Susan Jeffers, a pesar del miedo, para tu vida siempre resulta más beneficioso  hacer que no hacer.

Postdata: Echa mano de tu viejo frustrado cuantas veces lo necesites. Y acostúmbrate a dialogar con él/ella. ¡Es poderoso!