Publicado en Microhistorias

El otro caminante


La experiencia de Shackleton  impresionó tanto al poeta T. S. Eliot, que se inspiró en ella para escribir los siguientes versos de su gran obra La Tierra Baldía:

¿Quién es el tercero que camina siempre a tu lado?

Si cuento, sólo estamos tú y yo juntos

 pero si miro hacia delante por el blanco camino

 siempre hay otro caminando junto a ti.

Shackleton y sus hombres iban a bordo del Endurance cuando el barco se quedó encallado entre grandes bloques de hielo. Después de ponerse a salvo, el capitán y  cinco hombres atravesaron el peligroso estrecho de Drake en un pequeño bote y cruzaron una cordillera helada, jamás cartografiada en busca de ayuda. A pesar de superar tantos obstáculos hubo un momento en que Shackleton creyó que ya no podían más y fue entonces cuando sintió que un desconocido les acompañaba y les enseñaba el camino. ¿Qué más da que esta presencia fuera real o irreal? Lo hermoso de verdad es la imagen protectora.

Fuente: El libro de las posibilidades de Albert Liebermann