Sigue leyendo «23 cosas que toda mujer debería dejar de hacer»
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Claves para expandir la conciencia

Dale mayor importancia a estar despierto, consciente, alerta
Resístete a la conformidad. No pienses y actúes como todos los demás
Valórate a ti mismo/a. No esperes a obtener la aprobación de los demás para valorarte. En lugar de desear el reconocimiento ajeno, esfuérzate por ayudar a otros
Sírvete del arte, la poesía y la música para exponer tu mente a una visión más elevada. Estudia las escrituras y textos sagrados de todo el mundo
Cuestiónate tus propias creencias
Esfuérzate por disminuir las exigencias del ego. Ve más allá de los límite del yo, mi, mío
Apunta hacia el propósito más elevado que tu vida pueda alcanzar
Ten la certeza de que el desarrollo interior es un proceso interminable
Sigue un sendero espiritual, como quiera que lo definas, con sinceridad y esperanza
Fuente: Supercerebro (Deepak Chopra y Rudolph E. Tanzi)
¿Cuántas cosas necesitas?
Ilustración: Sébastien Thibault
Siempre merece la pena volver a Samuel Johnson y escuchar su voz. El fragmento de abajo pertenece al libro Sobre la virtud, la felicidad y la templanza y la elección corresponde a Luis Daniel González a quien sigo en su blog bienvenidos a la fiesta
«Los deseos desordenados, sean de la clase que sean, deben estudiarse con sumo cuidado, porque muy bien pueden no solamente ser enemigos de la felicidad sino también de la virtud. Hay hombres, a los que generalmente se les admira por su erudición y sabiduría, que no se pararían en barras a la hora de eliminar a un competidor en la subasta de cualquier obra de arte, y a los que no sería muy recomendable dejar solos en una biblioteca o ante una vitrina de objetos artísticos. A este tipo de faltas no suele concedérseles importancia en aras de una supuesta fraternidad, excusándolas como simples bromas. Pero yo siempre he creído que quien se habitúa a cometer fraudes en las pequeñas cosas sólo espera la oportunidad para poder cometerlas en otras más importantes. Decía Pitágoras que “quien se acostumbra a matar corderos, no tendrá muchos escrúpulos a la hora de derramar la sangre de un hombre”. Sigue leyendo «¿Cuántas cosas necesitas?»
Ignora a todos
Los disparos belicosos de Hugh McLeod proceden de su libro: Ignora a todos. Algunos me gustan más que otros, pero sobre todo me atrae su título irreverente: ¿no es tu vida lo que está en juego, entonces porque le haces tanto caso a los demás? El propio juego llevaría a ignorar a MCLeod y sus razonamientos pero, puesto que mi idea es iniciar una colección de «buenas sugerencias» he decido compartir unas cuantas (con las que más me identifico) para esparcir el mensaje y provocar otras reflexiones.
Ignora a todos
La idea no tiene que ser genial. Sólo tiene que ser tuya
Dedica las horas que haga falta
Las buenas ideas tienen una infancia solitaria
Eres responsable de tu propia experiencia
Todos nacemos creativos: a todos nos dan una caja de colores en la guardería
Conserva tu trabajo fijo
Todos tenemos nuestro Monte Everest, propio y particular, que escalar en esta tierra
Cuanto más talento tiene alguien, menos accesorios necesita
No intentes destacar entre la multitud, evita las multitudes por completo
Si aceptas el dolor, no puede hacerte daño
No compares nunca tu interior con el exterior de otros
Lo más importante que una persona creativa puede aprender profesionalmente es dónde trazar la raya que separa lo que estás dispuesto a hacer de lo que no estás dispuesto a hacer
El mundo está cambiando
El mérito se puede comprar. La pasión no
Canta con tu propia voz
La elección de los medios no tiene importancia
Venderse es más difícil de lo que parece
A nadie le importa. Hazlo por ti mismo
Preocuparse por lo comercial frente a artístico es una absoluta pérdida de tiempo
No te preocupes por encontrar inspiración. Al final, llega
Tienes que encontrar tu propia voz
Escribe con el corazón
La mejor manera de conseguir la aprobación es no necesitarla
El poder no te lo dan. El poder se toma
No importa lo que elijas, a la larga el diablo se cobra lo que le pertenece
La parte más difícil de ser creativo es acostumbrarse a serlo
Sigue siendo austero
Permite que tu trabajo envejezca contigo
Ser pobre es una mierda
Guárdate de convertir tu afición en trabajo
Disfruta del anonimato mientras puedas
Empieza a bloguear
Cuando tus sueños se hacen realidad, ya no son tus sueños
Nada es original: abriendo boca con Austin Kleon
Un libro sensacional: Roba como un artista de Austin Kleon, fácil de leer, brillante y retador. Para abrir boca algunas de sus reflexiones iniciales:
A todos los artistas les hacen la pregunta: “¿De dónde sacas tus ideas?”
La respuesta honesta del artista es:
“Las robo.”
¿Cómo ve el mundo un artista?
Primero, tienes que descifrar qué vale la pena robar.
Después, pasas a lo siguiente.
No hay mucho más que hacer.
Cuando ves el mundo de esta forma, te dejas de preocupar de
qué está “bien” y qué está “mal”: sólo hay cosas que vale la pena
robar y cosas que no.
Todo está a la mano. Si hoy no encuentras algo que valga la
pena robar, puede que mañana, o en un mes, o en un año le
veas algún potencial.
El escritor Jonathan Lethem dice que cuando la gente llama
a algo “original”, nueve de diez veces no tiene idea de las
referencias involucradas en la fuente original.
Lo que un buen artista debe entender es que nada viene de
la nada. Todo el trabajo creativo surge de lo que ha existido
antes. Nada es completamente original.
Hasta está en la Biblia: “No hay nada nuevo bajo el sol.”
(Eclesiastés 1:9)
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Empujados al momento presente
Pintura: Rothko
Un hecho empírico de nuestras vidas es que no sabemos, y no podemos saber lo que sucederá con un día o un momento de anticipación. Lo inesperado nos aguarda en cada curva y en cada respiración. El futuro es un misterio vasto, perpetuamente regenerado, y cuanto más vivimos y sabemos, mayor es el misterio. Cuando dejamos caer los velos de nuestras pre concepciones somos virtualmente empujados por todas las circunstancias al momento presente y la mente presente: el momento, el momento completo, y sólo el momento. Éste es el estado mental que enseña y fortalece la improvisación, un estado mental en que el aquí y el ahora no son una idea de moda, sino una cuestión de vida o muerte, de la que podemos aprender a depender con confianza.Podemos confiar en que el mundo será una sorpresa perpetua en perpetuo movimiento. Y una perpetua invitación a crear.
Fuente: Free Play La improvisación en la vida y en el arte
Stephen Nachmanovitch
¡No lo vuelvo a hacer!
Ni una palabra más que añadir sobre lo que tan frecuentemente nos hacemos a nosotros mismos. Cámbiese la botella de la imagen por cualquier adicción o propósito no cumplido. Menos mal que la flecha es de doble dirección, así que cabe la esperanza.
No se puede jugar al ping pong con uno mismo

Con este breve post, Seth Godin vuelve a dar en la diana. Me gusta especialmente su título: ocurrente, divertido, creativo… Para leerlo en inglés: http://sethgodin.typepad.com/seths_blog/2013/06/tit-for-tat.html
Quid pro quo (No se puede jugar al ping pong con uno mismo)
«La ironía de «conseguir a cambio de dar» es que no funciona tan bien como una simple donación. Dar porque te importa, porque tienes algo que decir y porque te sienta bien.
Bloggers que miden el rendimiento de la inversión de cada palabra, tuiteros que ven la plataforma como una herramienta de auto-promoción en lugar de una herramienta de ayuda a otros, y ésos otros que no contribuirán a la Wikipedia y proyectos semejantes porque no hay retorno…estas personas no saben de qué va el tema.
No es tan difícil averiguar quién forma parte de la comunidad en línea por las razones correctas. Se puede ver en la propia escritura y en las acciones. Y esas son las personas a las que escuchamos y en las que confiamos. Lo cual, paradójicamente, por supuesto, quiere decir que éstas son las personas que elegiremos para hacer negocios.
Y sí, tú vas a aportar mucho. Pero en el largo plazo, es posible que obtengas más de lo que contribuyes».
El mejor libro infantil sobre el cambio
Dr Seuss era un genio. Sus libros infantiles son referencia en todo el mundo y muchos de sus títulos adornan las mentes y las estanterías infantiles de niños y ya no tan niños. ¡Oh cuan lejos llegarás! es mi favorito. Es un auténtico manifiesto del atrevimiento, del deseo de vivir con plenitud aún a sabiendas de que te confundirás, tendrás miedo, encontrarás gente dubitativa que sembrará dudas en tu confianza, ganarás muchísimos trofeos pero también perderás y en estos casos el adversario serás tú mismo. ¡Es el libro más positivo que conozco! Leer el verso cantarín y divertido que imprime Dr Seuss a sus libros me llena de energía.
Y lo hago con frecuencia, pese a que tuve la mala pata de prestar el libro y olvidar a quién. Lo he tenido que recomprar. Aunque no me importa, sea quien sea le hice un gran favor. Ojalá hubiera leído en mis días de niña cada noche Oh cuan lejos llegarás. También me habría encantado acurrucarme con mi prole y recitarlo en voz alta, pasando páginas mientras todos nos oíamos decir:
Con cerebro en la cabeza y dos pies en los zapatos, puedes descubrir el mundo donde quieras, de inmediato. Tú sabes lo que sabes. Emprende el camino. Tú sólo eligirás tu destino.
Este libro es como una receta mágica o como una poción milagrosa: descubrir de golpe y porrazo que ya contamos de serie con todo lo que necesitamos: dos pies en los zapatos y cerebro en la cabeza. ¿Se puede tener más con menos?
Atención coach: aquí tenéis una herramienta espléndida. Y vosotros padres, no dejéis de ver el vídeo para ir abriendo boca.
El secreto de cambiar un hábito
Ilustración: http://pixabay.com/
Cualquier hábito consta de tres elementos que se reproducen inconscientemente una y otra vez:
1.La señal o desencadenante
2.La rutina
3.La recompensa
El primer elemento del hábito obedece a un impulso inconsciente.
El segundo elemento se refiere a la conducta que desarrollamos frente a la señal.
El tercer elemento es lo que obtenemos de ese comportamiento rutinario.
Pensemos en el hábito de posponer. Primero aparece la señal: puedes hacerlo mañana, luego la rutina: olvidar la obligación mediante la distracción o la elección de alguna acción mucho más placentera y luego la recompensa: he conseguido alargar en el tiempo o suprimir algo que me aburre y me fastidia.
El primer paso para el cambio será averiguar qué recompensa obtengo de zafarme de cuanto me produce fastidio o aburrimiento.
¿El temor a hacerlo no tan bien como desaría? ¡Señales de alarma: tropiezo con el perfeccionismo! ¿Puede ser mala gestión del tiempo? Oh, oh, aquí pita la desorganización. ¿Podría ser, en todo caso, porque creo que en el último momento lo haré y será suficiente? Me apoyo en mi confianza sobre acciones del pasado. A pesar del estrés innecesario, de una u otra manera lo he acabado resolviendo siempre.
El bucle del hábito nos advierte que el cambio no se producirá si no se altera la conducta repetitiva del mal hábito. Mal que nos pese, la señal y la recompensa son inconscientes y van a aparecer una y otra vez; o sea siempre. Poco podemos hacer por suprimirlas.
Para cambiar la rutina de este mal hábito tendré que experimentar mediante el método de prueba y error. Si es por perfeccionismo tengo un problema con mi confianza, no creo estar a la altura de mis expectativas. Si es por desorganización, necesito sacar cosas de mi vida y aligerar el peso de mis obligaciones. Y si es porque sospecho que finalmente lo resolveré, necesitaré eliminar el estrés.
En consecuencia, una vez reconocida la recompensa, sólo queda actuar en el plano de la conducta y hacer cosas diferentes. Las soluciones intentadas en el pasado sólo perpetúan las malas rutinas y nos perjudican.




