Publicado en Artículos de blogs que nos interesan

Aprende a contarlo mejor: 6 recomendaciones útiles


He encontrado este artículo de la investigadora Paula Molinari (http://www.ceoforum.com.ar/post.asp?Id=45) en mi paseo por el ciberespacio y hoy lo traigo a Microcambios porque me parece interesante, concreto y muy útil.

En el quinto siglo antes de Cristo, Sócrates iba descalzo por las calles de Atenas trabando combates dialécticos con sus conciudadanos. Este célebre filósofo era hijo de una sociedad que tenía en alta estima al arte de la conversación. No es casual que Platón haya elegido el formato de diálogos para transmitir su obra filosófica.

La oratoria era una competencia clave que se suponía debía poseer un ciudadano ateniense. Tanto para pronunciar discursos en el ágora como para defenderse en un juicio, los griegos libres dedicaban largas horas a perfeccionar sus habilidades discursivas. En El Arte de la Retórica, Aristóteles pretendió dar estatus científico a esta disciplina e identificó tres elementos que determinan la eficacia de un orador: el logos (la lógica del argumento), el pathos (el impacto emocional del discurso) y el ethos (los valores expresados por el orador). Los griegos sabían que las artes de la conversación y la oratoria eran dos elementos clave para influir y lograr cambios.
Veinticinco siglos después, sigue siendo claro para todos que una de las principales herramientas del liderazgo efectivo es la habilidad para comunicar.

Seis son las recomendaciones básicas para un orador que busca ser efectivo.

Cuanto más simple, mejor. Mark Twain dijo una vez: «Te hubiera escrito una carta más corta pero no tuve tiempo». Esta ironía encierra el mensaje de que lo simple es mucho más efectivo, pero también mucho más difícil de lograr. No sólo las ideas deben estar muy claras en la mente del orador sino que éste debe tener mucho poder de síntesis para simplificarlas de acuerdo a la forma en que serán más rápidamente captadas por la audiencia.

Contar historias. De acuerdo a los estudios del Dr. en Psicología de Harvard, George Miller, el 99,7 por ciento de la gente puede recordar siete números y no más que eso. Por el contrario, la capacidad de recordar historias, mitos y símbolos es muy superior.

Conocer a la audiencia. El orador debe escuchar antes de hablar. ¿Qué le preocupa a la audiencia? ¿A qué le teme? ¿Qué cree que cambiará? ¿Qué cree que es difícil de cambiar? El orador efectivo adecúa su mensaje a la audiencia, sus intereses, miedos y preocupaciones.

Repetir lo importante. En la mayoría de los discursos, hay sólo una o dos ideas principales. Es aconsejable repetirlas, en lo posible, utilizando slogans pues éstos permanecen en la mente de la audiencia. En los ’80, para transformar radicalmente GE, Jack Welch repetía sin cesar que todo negocio que no estuviera primero o segundo en su industria, sería «arreglado, cerrado o vendido».

Elegir cuidadosamente las palabras. Las palabras, según la Ontología del Lenguaje, abren mundos de posibilidades. Así, el buen orador revisa cuidadosamente las palabras clave de su discurso. ¿Qué resuena en la mente de la audiencia cuando se nombra determinada palabra? Esto es particularmente importante cuando el auditorio es culturalmente diverso, porque las palabras tienen distintas connotaciones según las culturas. Por ejemplo, «rigor» para los franceses se relaciona con algo muy valorado y apreciado que es la meticulosidad y la profundidad de análisis. Para los argentinos, por el contrario, se vincula con un estilo de management de tipo militar, con la obediencia y el castigo.

Hacer real el mensaje. Para hacer real el mensaje, hay que vivirlo y creerlo. Esto no se transmite con las palabras sino con el cuerpo, los gestos, la voz que son los vehículos de nuestras reales emociones.
* Para profundizar este tema y desarrollar habilidades de Storytelling, consultar el libro de Simmons, Annette, The Story factor: inspiration, influence and persuasion through storytelling, Persues Books, 2002

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Una nueva relación con el dinero


Todos mantenemos una relación con el dinero que viene de antiguo. En algunos casos esta historia es perjudicial en muchos de sus elementos (fundamentalmente en las creencias que impulsan a actuar equivocadamente), de ahí que no sepamos cómo cortar el cordón umbilical y empezar una nueva relación más sana y productiva con lo que representa el dinero en nuestra vida.

Desde que escribo sobre coaching y ejerzo de coach he aprendido que los mayores obstáculos que nos impiden llevar la vida que nosotros queremos están dentro y no fuera.A menudo oímos historias espeluznantes que achacamos a las circunstancias, la suerte, el destino… Y no pensamos, en ningún momento, que no son las historias en sí, sino la disposición con la que afrontamos lo que nos ocurre, lo que decidirá, en definitiva,  en un sentido o en otro.  Nadie, a ciencia cierta, podía saber que la bolsa iba a desplomarse y que arrastraría a miles de empresas y de ahorros personales, pero una vez ocurrido ¿qué se puede hacer? ¿qué actitud tomar ante el presente? ¿qué decisiones elijo? Es imposible volver al momento en que la bolsa funcionaba a nuestra entera satisfacción, así que…

La elaboración de una relación sana con el dinero exige contemplarlo como lo que es: una construcción mental que se plasma en la realidad que nosotros le otorgamos. El dinero no te exime de ser consciente de ti,  ni de prestar atención a los demás, ni de ser honesto ni de sobre de todo de ser objetivo y mirar afuera con rigor, sin automatismos.

Los coach David Krueger y Jonh David Mann proponen cuatro puntos de partida para crear nueva historia monetaria que nos impulse en lugar de que nos arrastre:

1. ¿Qué deseas conservar de tu antigua relación con el dinero?

Lo más importante en este punto es distinguir lo que funciona de lo que no. No todas tus convicciones sobre el dinero tienen por qué  ser destructivas o  improductivas. Elige tres aspectos de tu historia monetaria actual que te gustaría conservar o incluso realzar.

2.  ¿Qué deseas dejar atrás?

Debes encontrar un modo de liberarte de las cosas que no te sirven. Se infllexible y pregúntate: ¿funciona? si la respuesta es negativa, despídete. Si pudieras eliminar tres cosas de tu vida ¿cuáles afectarían más?

3. ¿Qué deseas evitar?

En este mundo hay cosas de difícil cambio. Por ejemplo, el alcohólico tiene que bregar de por vida con su adicción, pero puede decidir no entrar en bares. Puedes elegir no discutir sobre un tema, no quejarte del trabajo, etc…. Pregúntate cuál de los factores que quieres evitar va a ayudarte a reescribir tu relación con el dinero.

4.¿Qué deseas cambiar?

Ciertos comportamientos y creencias no te  hacen ningún bien, sí, cierto, pero quizás no te has parado a pensar que puesto que los ha construido tú, están ahí por algo  y  que si los has creado en algún momento de tu vida  ¿por qué no vas a poder a crear algo distinto en su lugar?   Si te intimida el miedo a invertir, tienes la posibilidad de informarte mejor y comprometerte a actuar según la información obtenida.  Examina qué conductas puedes cambiar, invertir o modificar para propiciar tu prosperidad económica.

Cambia tu relación con el dinero. Te aconsejo dos excelentes libros: El código del dinero de Raimon Samsó, comentado en la sección Libros recomendados https://microcambios.com/2011/04/23/el-codigo-del-dinero/ y El lenguaje secreto del dinero de David Krueger y John David Mann

Publicado en Pensando en voz alta

¿Plato sorpresa o tortilla de patatas?


Imagina esta situación: te has apuntado a un concurso de cocina donde todo es secreto, incluidas las normas del certamen. Llegas con una curiosidad exacerbada y el organizador te dice: «puede elegir dos posiblidades: la primera cocinar el plato que usted quiera, con la condición de que sea comestible (eso lo comenta mientras te guiña el ojo) , la segunda, hacer el plato que yo le sugiera. Si elige la primera opción, aclara,  se tendrá que buscar los ingredientes y si se decanta por la segunda se los proporcionaremos nosotros. Cuando cotejemos los resultados  decidiremos quién ha ganado el concurso».

La vida se parece algo a este concurso de cocina y las dos opciones tienen sus ventajas y sus inconvenientes.  Te animo a ser creativo/a y compartir tus  cavilaciones.

Publicado en Microhistorias

¿Esperas a algo?


En 1924 Walt Disney le escribió una carta a su amigo, el  dibujante Ubbe  Iwerks,  pidiéndole que se fuera a Hollywood a trabajar con él en el estudio que pensaba fundar junto a su hermano Roy.  Iwerks vivía entonces en Kansas City .  Al final de la carta, a modo de postdata, el creador de Mickey Mouse le dice:  «No dudes, hazlo ahora».

Y Ubbe Iwerks se fue a Hollywood con Walt.  

Publicado en Libros recomendados

El código del dinero


Título: El código del dinero

Autor: Raimon Samsó

Editorial: Obelisco 

Reseña:  Un libro con muchas lecturas, para personas interesadas en mejorar su relación con el dinero y entender sus claves financieras, emocionales, sociales y económicas. Lo mejor del trabajo de Raimon Samsó lo encontramos en su redacción: clara, concisa, sin circunloquios ni jergas. Todos los conceptos económicos se siguen con gran facilidad. Cualquier persona, aunque no posea una mínima cultura financiera, entiende cada una de las propuestas del autor: diferenciar en su significado activo y pasivo, inversión y especulación etc… Ahora bien, éste no es tanto un libro de educación económica cuanto un manual de coaching en toda regla. El autor escribe más sobre actitudes, emprendimientos, valor, acción, planificación, talento que de ratios, porcentajes o balances.

Asimismo el libro está lleno de ejemplos prácticos muy ilustrativos de inteligentes emprendedores que han entendido el valor de crear un negocio antes que plantearse una forma de autoempleo.  Lo considero muy recomendable para todo el mundo,  especialmente para quien necesite inquietarse por cómo se relaciona con el dinero.  El autor, incluso, recomienda a los lectores crear un club de lectura con el libro.  Propone desmenuzarlo y comentarlo con detenimiento a fin de sacarle todo su jugo. Una buena idea. Y demuestra que Raimon Samsó pone en práctica lo que continuamente repite en el libro: incrementa tus ingresos pasivos. Un marketing eficaz y sin trampa, a la conquista de la libertad financiera, idea que atraviesa el libro desde la primera página a la última: mentalizar a los lectores de que aún están a tiempo de cambiar el chip.

A quién recomiendo la lectura:  lectores de a pie, trabajadores, parados, coach y toda clase de mentes libres.

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Cien preguntas sobre el dinero


El formato pregunta resulta de sumo interés cuando se quiere provocar una reflexión sobre algún tema. El blog de Marelissa Fabrega nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre la utilización del dinero. No nos ofrece ninguna fórmula mágica sino que emplea la táctica del coaching para que cada uno cavile sobre sus necesidades y sus exigencias. Aquí tenéis la lista con las cien preguntas. Y al final, la dirección del post original en inglés.

1. ¿Cómo puedo agregar valor a la vida de los demás?

2. ¿Cómo puedo hacerle la vida más fácil a los demás?

3. ¿Cómo puedo llenar una necesidad de expansión?

4. ¿Cómo puedo ganar dinero haciendo lo que amo?

5. ¿Qué problemas tienen las otras personas que yo puedo solucionar?

6. ¿Qué problema se ha presentado últimamente en mi vida que sospecho que otras personas también tienen?

7. ¿Qué quejas escuchan constantemente mis seres queridos, vecinos y amigos?

8. ¿Qué cinco oportunidades podría identificar en este momento y aprovechar?

9. ¿Cómo y dónde puedo encontrar  dinero para plasmar lo mejor de estas cinco oportunidades?

10. ¿Cuántas maneras de generar ingresos pueden llegar a?

11. ¿Por qué no hay una. . . ?

12. ¿Existe una deficiencia en el servicio o los bienes suministrados por otros que yo pueda solucionar?

13. ¿Puedo iniciar un negocio como complemento de mi trabajo actual?

14. ¿Cómo puedo convertir mi hobby en un negocio?

15. ¿Qué decisiones financieras tomaría desde una posición de fuerza?

16. Si alguien me pusiera una  pistola en la cabeza y me dijera que tenía que generar250 euros de ingresos suplementarios desde la mañana la medianoche, ¿qué haría?

17. ¿Cómo puedo reducir gastos para poder invertir la diferencia en activos generadores de renta?

18. ¿Qué habilidades tengo para poder empezar a aplicar de inmediato y generar ingresos?

19. ¿Qué información sobre los productos puedo crear?

20. ¿Qué talento tengo que puede convertirse en una práctica de coaching?

21. ¿Para qué me piden ayuda siempre mis amigos y cómo puedo convertir esto en un producto o servicio?

22. ¿Hay algo que yo haga que mis amigos consideren que debería cobrar por hacerlo como por ejemplo, una tarta de manzana?

23. ¿Qué tarea externaliza la gente que yo puedo realizar?

24. Si tuviera un billete de 100 euros cómo lo aprovecharía para crear 300 ?

25. ¿Cómo puedo aumentar las ventas a mis clientes actuales?

26. ¿Hay un producto que complemente lo que ya estoy vendiendo (como patatas fritas complemento de una hamburguesa)?

27. ¿Puedo añadir vídeo o audio en mi producto y venderlo un precio más alto?

28. ¿Puedo convertir mi información sobre el producto en un seminario web?

29. ¿Puedo aumentar el número de veces que mis clientes regresen y compren otra vez?

30. ¿Puedo aumentar mis precios sin perder demasiados clientes?

31. ¿Compraría  más gente mis productos si bajara el precio?

32. ¿Cómo puedo conseguir más clientes?

33. ¿Qué puedo hacer para que los clientes me publiciten?

34. ¿Qué barreras psicológicas me impiden hacer más dinero?

35. ¿Cuáles son mis creencias actuales acerca del dinero?

36. ¿Cómo empleo el lenguaje respecto a las limitaciones de la cantidad de dinero que puedo hacer?

37. ¿Puedo pedir un aumento en el trabajo?

38. ¿Puedo obtener un ascenso?

39. ¿Puedo cambiar la forma en que me pagan para que yo gane comisiones en lugar de un salario fijo?

40. ¿Puedo conseguir otro trabajo mejor remunerado?

41. ¿Qué razones me doy para no ganar más dinero?

42. Respecto a las excusas ¿Qué tengo que dejar de hacer para permitirme  ganar más?

43. ¿Cómo puedo tener más tiempo para crear un flujo de ingresos adicionales?

44. ¿He sido capaz de aumentar ingresos durante el último año? ¿en qué?  ¿a quién puedo preguntar sobre cómo hizo para aumentar sus ingresos?

45. ¿Qué podría hacer para ganar más dinero sin el miedo al fracaso?

46. ¿Cómo puedo mejorar un producto que ya  estoy vendiendo para que lo compren más clientes?

47. ¿Cómo puedo mejorar mi página de ventas para atraer a  más clientes potenciales?

48. ¿Cómo puedo aumentar mis conocimientos de retórica y redacción para  convencer a más gente?

49. Si tuviera 5000 dólares para gastar en mejora personal, ¿cómo los gastaría? (Esta pregunta la utiliza Ramit de «Yo te enseñaré a ser rico»)

50. ¿Estoy ganando intereses en mi fondo de emergencia de seis meses?

51. ¿Estoy consiguiendo rentabilidad de mis inversiones actuales, o podría estar ganando un interés más alto si pudiera cambiarlas?

52. ¿Estoy pagando costos innecesarios (como las comisiones bancarias de mantenimiento, o los honorarios de asistencia en carretera, cuando estoy cubierto por mi póliza de seguro)? ¿en podría estar invirtiendo ese dinero en su lugar?

53. ¿Hay libros de dominio público que puedan agregar valor y se puedan vender?

54. ¿Tengo un producto que ya utilizo y que por ser fan podría llegar a ser una filial de?

55. ¿Qué servicios freelance podría ofrecer (escritor, diseñador de páginas web, consultor de blogs, y así sucesivamente)?

56. ¿Qué libros puedo leer para mejorar mi educación financiera y aprender a hacer un mejor uso de mi dinero?

57. ¿A qué blogs puedo suscribirme que me enseñen cómo crear flujos de ingresos adicionales?

58. ¿Qué habilidades debería adquirir para obtener ingresos más altos?

59. ¿Qué certificación podría conseguir que me ayudara a ganar más dinero?

60. ¿Podría hacer algo de trabajo en b?

61. ¿Cómo puedo mejorar mi campaña de marketing para atraer más clientes?

62. ¿Cómo puedo mejorar mi técnica de ventas para vender más?

63. ¿Cómo puedo inspirar más confianza en los demás?

64. ¿Cómo puedo eliminar distracciones que me impiden centrarme  en las tareas que aportan más dinero?

65. ¿Cómo puedo dejar de dilatar en tomar las medidas necesarias para aumentar mis ingresos?

66. ¿Cómo puedo aumentar mi productividad con la finalidad de hacer más cosas para mi empresa?

67. ¿Cómo puedo aumentar mi autoestima para sentirme merecedor de obtener un ingreso mayor?

68. ¿En qué actividades gasto mucho tiempo, que no aportan ningún ingreso?

69. ¿Qué actividades de negocio puedo automatizar para tener más tiempo de buscar clientes?

70. ¿Cómo puedo externalizar tareas rutinarias que hay que hacer, pero que quitan tiempo a actividades generadoras de ingresos?

71. ¿Cómo puedo aumentar mis horas facturables?

72. ¿Qué actividades puedo realizar que aportan más ingresos?

73. ¿Cómo puedo aumentar el tiempo dedicado a las actividades que generan más ingresos?

74. ¿Quiénes son el 20% de mis clientes que aportan más dinero, y cómo puedo enfocar más tiempo y atención en ellos?

75. Si he encontrado un sistema que funciona y está rentabilizándose ¿cómo puedo hacer  para que sea aún más eficiente?

76. ¿Hay algún proyecto que debo dejar porque no me aporta el dinero suficiente para justificar la inversión de tiempo y otros recursos que estoy haciendo?

77. ¿No sería mejor cobrar por hora o por proyecto?

78. ¿Puedo ofrecer una versión más básica de mi producto o servicio, a un precio menor?

79. ¿Puedo ofrecer una versión más específica de mi producto o servicio a un precio más alto?

80. ¿Puedo alquilar una habitación en mi casa o algún espacio de oficina en mi oficina?

81. ¿Hay algún  servicio que pueda ofrecer a mis vecinos, tales como impresión o fotocopiado, cuidado de niños, cocina y/o entrega de alimentos?

82. ¿Soy dueña de un equipo costoso que podría alquilar a otros cuando yo no lo estoy usando?

83. ¿Podría generar  una buena idea para un diseño que pudiera trasladarse a camisetas y tazas de café y venderlas en CafePress?

84. ¿Sé diseñar joyería, papelería, o un producto manufacturado de cualquier tipo que pueda vender en Etsy?

85. ¿Estoy dispuesto a hacer cosas que otras personas no quieren hacer (obviamente, estamos hablando de cosas legales)?

86. ¿Hay algo que me gusta hacer que otros encuentran pesado (como cortar el césped)?

87. ¿Domingo algún tema sobre el que otros estarían dispuestos a pagarme por dar una conferencia?

88. ¿Hay un elemento que podría comprar en grandes cantidades y luego revender aplicando  un beneficio individual?

89. ¿Cuándo fue la última vez que vi algo y pensé: «Yo podría hacer un trabajo mucho mejor»?

90. ¿Cuál es la manera más creativa que se me ocurre para hacer más dinero?

91. ¿De qué tendencias actuales puedo sacar provecho de (un ejemplo sería que ofrece clases de Inglés, si una gran cantidad de extranjeros  se trasladasen a su ciudad?

92. ¿Estoy utilizando un software de dominio determinado, como InDesign o Photoshop, que mucha gente necesita usar pero que no dominan?

93. ¿Podría dar clases en colegios?

94. ¿Existen concursos en los que podrían participar (concursos de cocina, concursos locales, y así sucesivamente)?

95. ¿En quién me puedo apoyar que me ayude a responsabilizarme en mi objetivo de aumentar mis ingresos?

96. ¿Con quién podría intercambiar ideas sobre cómo aumentar mis ingresos?

97. ¿A quién podría contratar para que me ayudara a crear un plan sobre cómo aumentar mis ingresos?

98. ¿Con quién me puedo asociarse con el fin de aumentar mis ingresos?

99. ¿Quién es el mejor pagado en mi ámbito y qué está haciendo diferente a mí?

100. ¿Cómo puedo aprovechar un servicio que esté ofreciendo con el fin de llegar a un público más amplio (como la creación de un dvd de gimnasia si eres entrenador)?

Consultar el original el post original:

http://abundance-blog.marelisa-online.com/2011/04/18/100-questions-to-help-you-generate-more-income/

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Un buen momento para empezar un cambio


No pierdes nada por intentarlo. Concéntrate en estas diez estrategias durante un mes y analiza los resultados. Merece la pena.

1.Empieza poco a poco

Un error muy común consiste en aplicar toda la energía en el inicio del cambio. Administra tu energía como un preciado bien. No es que se vaya a agotar sino que un buen estratega sabe que necesita refuerzos continuamente.

2. Escríbelo

Está demostrado: cuando existe un compromiso escrito somos más constantes. Ojo, escribe tus compromisos y  míralos con frecuencia. Si los escribes y los olvidas, esta estrategia no sirve de nada.

3.Focálizate en hábitos diarios

Más vale focalizarse en algo concreto que hagas a diario que ser muy ambicioso y pretender cambiar todo de golpe. Busca indicadores medibles para saber que lo estás haciendo bien. Rechaza lo genérico, nada de quiero respirar mejor. Si quieres comprobar que respiras mejor, entonces proponte subir un tramo de escaleras sin ahogos. Así sabrás si has conseguido regular tu respiración.

4.No pierdas de vista tus objetivos

Ellos deben ser tus compañeros inseparables. Recuérdalo con asiduidad. La mente es una gran hacedora.

5.Se consistente

No tires la toalla a la menor de cambio. Piensa en los resultados y admite el sacrificio. Vale la pena el esfuerzo. Recuerda que todos los que consiguieron sus metas se esforzaron. Ponte modelos y aspira a ser como ellos. Todos necesitamos ejemplos. Eso ayuda a persistir.

6.No pares nunca de aprender

La curiosidad es tu gran compañera de viaje. Investiga, pregunta, lee, comenta…

7.Sal del aislamiento

Pedir ayuda o solicitar apoyo es la mejor idea que se te puede ocurrir. A todo el mundo le gusta echar una mano. La generosidad es una virtud prodigiosa que produce milagros.  Practícala tú también.

8.Permite los contratiempos

Entre el blanco y el negro media la escala de grises. No seas derrotista ni un autocrítico quisquilloso. Si algo puede salir mal, no te preocupes, probablemente salga. ¿Y qué? Ya estaba previsto en el plan. Échale un poco de humor y achácalo a la ley de Murphy: la tostada siempre cae por el lado de la mantequilla.

9.Confía en tu plan

Aunque aparezcan los nubarrones confía en que tu barco llegará a puerto.  Ten fe en tí mismo/a.  La fe mueve montañas.

10. Diviértete

Si no te lo pasas bien, no funcionará, así que procura buscar el lado apasionante al asunto. Nadie se compromete con un cambio que no va a deparar a corto, medio o largo plazo una gran satisfacción personal.

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¿Pétalos o espinas?


El célebre aserto: «un pesimista  es un optimista bien informado» confirma la teoría de que el pesimismo goza de  mejor consideración social que el optimismo. El propio hecho de la muerte ya llena de pesimismo la existencia: si nacemos para morir, ¿en qué momento encaja el optimismo? Los defensores de «la vida es atroz, injusta, impredecible, aleatoria, dolorosa…» y cuantos adjetivos más queramos añadir no necesitan indagar  demasiado para encontrar argumentos de peso. Una película o un libro son buenos si se enfocan en la tragedia. Si por el contrario dirigen la mirada hacia el lado bueno de la vida, resultan obras entrañables y ligeras (pero con una cierta superficialidad: recordemos que la vida no es ninguna comedia y el alegre es  un iluso). La profundidad está ligada a la oscuridad y el drama. Los alegres desentonan en las negruras de las guerras, las hambrunas y las plagas endémicas. No tienen lugar. Y es curioso que muy pocos se atreven a investigar y resaltar los valores humanos, de optimismo y esperanza, en la vorágine de la tragedia. Yo creo que esto ocurre porque confiamos ciegamente en la rigidez de las categorías que en cierto modo automatizamos para que nos sirvan una y otra vez, sin necesidad de pensar.  Rara vez tenemos en cuenta el contexto y por lo tanto, rara vez aceptamos que la vida no es ningún valle de lágrimas sino un don que recibimos y que hemos de explorar a conciencia con suma atención.

Me identifico con la cita de Kahlil Gibran:  el optimista ve la rosa y no sus espinas; el pesimista mira las espinas, sin percibir la rosa.

¿Tú qué prefieres: pétalos o espinas? Yo, pétalos