Publicado en Pensando en voz alta

Gestos


La vida está llena de pequeños gestos de atención y amabilidad. Sólo basta poner el foco en ellos para aumentar el caudal de felicidad. Es algo tan nimio, y al mismo tiempo tan satisfactorio, que se puede llenar toda una existencia con estos humildes gestos del prójimo. Esta noche, cuando una persona atenta (y desconocida) me ha pasado un abrigo para que no pasara frío en la intemperie mientras fumaba con un amigo en el jardín de su casa, he pensado cómo marca la diferencia pensar en las necesidades de los que te rodean. Esta persona me ha enseñado una lección de aprecio sin necesidad de palabras. Hoy he aprendido algo importante que me gustaría practicar más a menudo.
Maleta
Ilustración: Fideli Sundqvist

Anuncios

Autor:

Vivo en una ciudad del Norte de España, entregada a la pasión por aprender y transformar mi vida y la de los que me rodean en una aventura única. Creo en la gente y en las oportunidades que nos ofrecen las adversidades. He aprendido que el único pecado imperdonable es no arriesgarse.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s