Publicado en Pensando en voz alta

Devorados por las desilusiones


Cecilia Monllor, Middlemarch, George Elliot, Microcambios
Enfrascada en la lectura de un libro encuentro de repente pensamientos escritos que chocan como un iceberg contra el casco de un barco en plena navegación y retienen la mirada sobre las palabras diseminadas por la hoja blanca. Como éste de la narradora de Middlemarch:

“Nosotros los mortales, hombres y mujeres, devoramos muchas desilusiones entre el desayuno y la hora de la cena; contenemos las lágrimas, palidecemos un poco, y al contestar a las preguntas decimos: “No, no me ha pasado nada!” Nos ayuda el orgullo; y el orgullo no es una cosa mala cuando nos impulsa a ocultar nuestras heridas… en lugar de a hacer daño a otros”.

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