Nos pasamos la vida envidiando a personas que no nos gustaría ser
Jean Rostand
Nos pasamos la vida envidiando a personas que no nos gustaría ser
Jean Rostand
Tienes derecho a elegir tu propia vida. Puedes empezar de nuevo. Si quieres un gato, todo lo que tienes que hacer es elegir una vida en la cual puedas tener un gato. Es tu derecho.
You have the right to choose your own life. You can start again. If you want a cat, all you have to do is choose a life in which you can have a cat. It’s your rightHaruki Murakami, The wind-up bird chronicle
Dentro y fuera
Esta es una de las decisiones más importantes que debemos tomar hoy.
¿Cuánto tiempo y esfuerzo gastaremos en consumir, en mensajes entrantes, en absorber datos …?
¿Y cuánto tiempo y esfuerzo invertiremos en producir, en crear algo nuevo?
Solía haber un límite para asimilar lo disponible. Una vez que se leían todos los libros de la biblioteca de la Universidad referidos al tema, ya era hora de empezar a escribir.
Ahora que la disponibilidad de opiniones, conocimientos y el correo electrónico es infinito, creo que la última parte de esa frase es la más importante:
Es hora de empezar a escribir.
O lo que sea que no estamos haciendo, simplemente pensando en hacer
El control es ilusorio y la vida consiste en arriesgarse. Ésos son hechos innegociables. Y cuando pueda aceptar esa realidad por sí mismo, podrá también empezar a prestar atención a las maneras en que ha intentado conseguir lo imposible, y a buscar nuevas formas de aceptar compromisos que sustituyan las viejas formas de rehuirlos.
Allison Price
Ennio Marchetto es un perfecto ejemplo de cómo reinventarse. Cuando creíamos que ya estaba todo visto, llega él con su mínimo vestuario de papel y su gestualidad y nos conquista.
A pesar de lo que la gente cree la intención no tiene ningún tipo de poder. Suena bien, pero nadie, por el solo hecho de querer, hace nada. No se distinguen las personas que hablan de hacer de las que no han hecho nunca. Dicho de otro modo, la intención sin acción es papel mojado, no vale absolutamente para nada (aunque parezca que sí).
Allison Price comenta en su libro Reinventate, una sugerencia muy valiosa sobre la envidia. Dice la autora que la envidia se basa en dos pilares totalmente falaces: el primero se fundamenta en que si esa persona posee algo (que yo envidio y querría para mí misma), es porque esa persona, en cierta medida, me lo ha arrebatado. El segundo nace de la creencia de que la vida es una competición que sólo una persona puede ganar. Es lo que los psicólogos denominan: «actuar desde una premisa de escasez». ¡Qué interesante esta microidea!