La red sirve, entre otras cosas, para compartir buenas creaciones, propias y ajenas. Este vídeo corrobora la tesis de que la amabilidad incita a la amabilidad y que practicarla a diario cuesta poco y encima incrementa el grado de felicidad personal instantáneamente. Esto me ha ocurrido con solo verlo. La empatía consigue milagros. Gracias a Ana Galarza que lo subió a su facebook y me hizo este regalo, tan amablemente. No te pierdas el blog http://lifevestinside.com/
Autor: microcambios
Un libro curioso sobre el sentido de la vida
«En el pasado los estudios psicológicos se centraban sobre todo en intentar transformar el insoportable sufrimiento de los seres humanos en un sufrimiento tolerable, como alguno de los primeros psicólogos lo expresaron. Pero la época actual tendría que ser mejor. Ahora ya no queremos padecer un sufrimiento tolerable. Queremos ser felices y terminar nuestra aventura en la Tierra sintiéndonos satisfechos y llenos; por eso los mejores psicólogos se han arremangado y se disponen a ayudarnos.
Hoy día conocemos muchas cosas que mejoran la calidad de nuestra vida: los que tienen pensamientos positivos son más longevos; los matrimonios son más felices; el dinero hace milagros en los pobres y no aporta nada adicional a los ricos; los creyentes son más felices; la educación no es un factor en la felicidad; las relaciones sociales y las amistades, por el contrario, nos ayudan enormemente a ser felices; lo más asombroso es que las evidencias revelan que, salvo los cuarentones y cincuentones, la mayoría somos más felices con el paso de los años. También las mujeres son más felices e infelices que los hombres, porque son más mudables, sea lo que sea lo que esto signifique…
¿Qué vas a hacer ahora con esta avalancha de información basada sobre todo en análisis estadísticos? La estadística, como todo el mundo sabe, es una ciencia que nos indica la frecuencia con que una cara saldrá al lanzar una moneda al aire mil veces, pero no nos es útil cuando la lanzamos una sola vez. Los estudios son válidos para grandes grupos de personas, pero en el ámbito personal casi no nos aportan nada.
Recordar estos descubrimientos y tenerlos presentes es agradable y conveniente, pero si lo que buscas es dar sentido a la vida y tener sabiduría, deberás emprender tu propio viaje para lograrlo. Cómo máximo, estos descubrimientos científicos pueden ser como señales de tráfico a lo largo del camino».
Lo que de verdad importa (pág 183) Haim Shapira (editorial Urano)
Sobre la ira
El poder de las historias bien contadas

Ilustración: Dr Seuss
La mejor manera de vincular una idea a una emoción es contar una historia atractiva. En un cuento, no sólo entretejes mucha información en su narración, sino que excitas las emociones y la energía de quien la escucha. Convencer con un cuento es difícil. Cualquier persona inteligente es capaz de sentarse y hacer listas. Hace falta racionalidad aunque poca creatividad para diseñar un argumento mediante la retórica convencional. Pero representar una idea que tenga el suficiente poder emocional para ser memorable exige un conocimiento vívido y una gran destreza narrativa. Si puedes aprovechar la imaginación y los principios de una historia bien contada, conseguirás que la gente se levante en medio de una gran ovación en vez de bostezar e ignorarte.
Robert McKee
Impresionante
A menudo se nos olvida que la vida está llena de pequeñas satisfacciones. Puede que no sean gran cosa, pero una sumada a otra constituyen lo más grato de nuestra existencia. Por ejemplo, unas sábanas limpias, el olor del pan, el contacto del agua del mar cuando hace calor, conseguir un buen sitio en el cine para ver una película… Neil Pasricha desde su blog http://1000awesomethings.com/ celebra cada día lo impresionante de la vida. Y en esta charla en Ted habla sobre las las 3 A que a su juicio mantienen viva la sorpresa por la belleza de la vida: actitud, atención y autenticidad. Con sentido del humor, lirismo y autenticidad Neil Parischa nos regala un buen rato y encima nos recuerda algo que a menudo olvidamos: esto se acaba, no desperdiciemos ni un segundo de disfrute.
5 libros que me encantan
Cada 23 de abril, día del libro, celebro la renovación de votos matrimoniales con mi gran amor: la lectura. Os regalo cinco propuestas diferentes y curiosas, cada una en su género. ¡Feliz día del libro!
El arte de lo posible
Rosamund Stone Zander y Benjamin Zander
Editorial Paidós
¡Amo este libro! El director de orquesta Ben Zander es mi héroe, en su libro El arte de lo posible logra por completo que el lector se crea el título. Para pasar gratos momentos entre músicos y orquestas, aprendiendo a cambiar pequeñas cosas de la vida.
La liebre con ojos de ámbar
Edmund de Waal
Editorial Acantilado
Este libro es una rareza muy indicada para los incansables buscadores de tesoros literarios. De especial interés para los lectores que no temen cruzar los géneros y para los coleccionistas. ¡Delicioso!
El camino del artista
Julia Cameron
Editorial Aguilar
Para aquellos lectores artistas que han perdido la confianza en sí mismos y se encuentran en punto muerto. Julia Cameron, desde su comprensión sobre la naturaleza del artista, ayuda a recobrar las ganas de escribir, pintar, componer…
84, Charing Cross Road
Helene Hanff
Editiorial Anagrama
Cartas cruzadas desde Norte América a Londres envueltas en un aroma de amor por la lectura y los libros. ¡Y llenas de humor! Los dos protagonistas enamoran.
El festín de Babette
Isak Dinesen
Editorial Nórdica
De la autora de «Memorias de África» un cuento sobre el poder de los sentidos en una atmósfera extraña y religiosa donde la gente no se atreve a salirse de la norma. Me gusta especialmente esta edición ilustrada por Noemí Villamuza.

Sobre la bondad
Hay algo hipnótico en las personas bondadosas, una especie de necesidad de estar en su compañía, de frecuentarlas y penetrar en su esencia. La bondad tiene algo de inaprensible, de fuerza experiencial. Es difícil que case con la razón porque su lenguaje choca una y otra vez contra la lógica del «dar para recibir». Pocas veces se manifiesta con palabras porque su esencia es «el hecho», la demostración. Surge de la profunda penetración en el otro, de comprender sus necesidades y actuar. La bondad está en las antípodas de la mentira y la impostura; en tanto a genuína expresión de amor, casa muy mal con el fingimiento. La bondad es la cualidad que más valoro en un ser humano.
Cuando me tropiezo con ella, encajada en uno de estos seres especiales que la poseen y hacen de su práctica una misión de vida, yo misma me siento más humana, más cercana al concepto de amor. Porque nos mejora, porque nos contagia, porque es una lección silenciosa, manifiesto mi rendida admiración a todos los bondadosos/as del orbe. Gracias a ellos jamás pierdo la confianza en la naturaleza humana.
Circunstancias versus actitud
No niego el impacto que la famosa frase orteguiana: «yo soy yo y mis circunstancias» ha dejado en la impronta colectiva. La repetimos hasta la saciedad, como una justificación de cómo somos: yo y además las circunstancias que me tocan. Pero reflexionando sobre lo que quiere decir en verdad la frase y, al margen de la lectura atenta a «La rebelión de las masas», la obra más divulgada de Ortega y Gasset, he llegado a la conclusión que lo que más pesa en la naturaleza humana, sometida a las circunstancias, es la actitud elegida. En mi anterior post hacía referencia al pensamiento de F. Bacon: «Existen dos grandes categorías de espíritu: una que es, sobre todo, sensible a las diferencias y otra que es, sobre todo, sensible a las semejanzas». Y cuando el yo se enfrenta con sus circunstancias puede interpretar blanco o negro. En cualquier caso lo que transformará el sentido de lo percibido no será la propia circunstancia (el hecho en sí) sino la actitud (lo que estoy dispuesto a hacer con todo lo que me pasa y lo que en realidad hago y decido).
Quizás sea interesante recordar las palabras de Hugh Downs que no es un eminente filósofo sino un periodista de una cadena de noticias:»Una persona feliz no es una persona en determinadas circunstancias sino una persona con determinadas actitudes».









