Publicado en Microhistorias

El arte de ser ligero


Decía Chesterton que es fácil ser pesado y difícil ser ligero o luminoso. Esta cita referida a la literatura la podemos aplicar a todo. Cada mañana me levanto leo el periódico y caen sobre mí decenas de oscuridades. Parece que el mundo se ha vuelto loco y que las catástrofes se ciernen sobre nosotros de una manera implacable. Recuerdo un documental sobre el nacimiento de la Bossa Nova en Brasil y  a uno de sus protagonistas decir algo parecido a: “puesto que la vida es una invención, vale la pena inventarse desde la alegría y el buen humor, inventarse una vida feliz antes que una vida sombría y desgraciada. Ser un pelmazo sólo sirve para que te den el Premio Nobel”. Me eché a reír. En realidad, seas escritor o no, está mucho más al alcance de tu mano inventarte una vida llena de luz que ganar el Premio Nobel y si encima lo recibes por haber inundado el mundo de ligereza, entonces ya mereces un sillón en el Olimpo por semejante hazaña.