Publicado en Pensando en voz alta

Elogio de la introversión


No exagero si digo que a todos nos gustan las personas extrovertidas, alegres, animosas, simpáticas, que alegran hasta un entierro. Y es un lujo contar con ellas pululando en nuestras vidas, pero para un rato. Si eres un introvertido/a necesitarás silencio, reflexión, que no te zarandeen, ni te hagan dar saltos ni te increpen por ser un “mustio/a”. La introversión no tiene nada que vez con ser huraño sino con una manera de estar en el mundo. Las personas introvertidas tienen buenos amigos, disfrutan de momentos felices y alegres igual que los extrovertidos, pero se sienten más a gusto en un papel mucho menos protagonista. Se tienen que esforzar más para resultar buenos comunicando pero no más para ser divertidos o hilarantes. El optimismo y la psicología positiva no son sólo para los extrovertidos, ni mucho menos. Las personas aquietadas, que necesitan buscarse dentro de sí, encajan perfectamente dentro de esquema. Para cada uno de nosotros el  bienestar tiene un significado, pero está claro que ser introvertido no resta un ápice para disfrutar de la vida.

Ilustración: Jon McNaught

Anuncios