Publicado en Pensando en voz alta

Elección


 

murado

Pintura: Antonio Murado

Un año más se va y con él pequeños y grandes acontecimientos que nos han afectado de forma personal. Para empezar el nuevo ciclo nada mejor que sentarse frente a una taza de té o de café y saborear lentamente los versos del poeta. Que no se nos escape la vida como granos de arena entre los dedos.

 

«Pues el amor se me ofreció, y me acorbardaron sus desengaños;

los pesares llamaron a mi puerta, pero tuve miedo;

la ambición me reclamó, y me asustaron los riesgos.

Continuamente anhelaba, sin embargo, darle un sentido a mi vida.

Y ahora sé que debemos desplegar las velas

y coger los vientos del destino

adondequiera que lleven al barco».

Edgard Lee Master (Antología de Spoon River)

Anuncios
Publicado en Microhistorias

Coaching para incrédulos


No me resisto a contar esta historia porque es digna de un libro de Paul Auster, está hecha con esos retazos mágicos que nos hacen creer en que la vida es  increíble.

Conocí a C, en un curso de coaching. Enseguida simpatizamos porque era una mujer animosa, inteligente y con una gran motivación por aprender.  Estudiábamos y practicábamos juntas y pronto supe que su talón de Aquiles estaba en su vida personal. Medio broma, medio en serio decidimos que su objetivo de coaching sería encontrar la persona idónea para compartir su vida. Llegó el momento de hacer prácticas y busqué entre mis amigos a alguien que quisiera hacer prácticas con ella. Y aquí empieza el milagro. Una de mis amigas que estaba en ese momento haciendo un máster para directivos me habló de uno de sus compañeros. Le vendría estupendamente hacer coaching para salir del embrollo en que se encontraba. Yo tenía varios candidatos pero algo hizo que eligiera a ese chico, P, para mi compañera C.  Se conocieron y se gustaron. Empezaron su proceso de coaching y su enamoramiento. Viví ese idilio semana a semana y lo supe antes incluso que ellos lo supieran. Los vi juntos en el futuro, los sentí descubriéndose el uno al otro mucho antes de que esto ocurriera y antes de acabar el curso le mandé a C, una romántica imagen de una pareja de novios. Le dije: estos sois vosotros muy pronto. Nos reímos de lo lindo con mis visiones.

La pasada semana C, me llamó y quedamos a tomar una cerveza. Después de anunciarme su boda con P, sacó de su bolso la invitación de con la imagen de los novios que yo le había enviado, antes incluso de que ellos supieran que estaban enamorados. Pero así funciona la intuición. Cuando miras al rostro del otro y sabes leerlo, descubres una inmensa cantidad de información oculta. El alma de los escritores alberga esta necesidad de crear el mundo a cada paso, actuando como dioses con los personajes.

PD: P, consiguió el objetivo que había trabajado con C, cuando se conocieron.

¿Quién dice que el coaching no es útil?