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Un presente totalmente nuestro


Hay un pasado que se fue para siempre, pero hay un futuro que todavía es nuestro
F. William Robertson

No quiero corregir a Robertson pero cambiaría de la cita la palabra futuro por presente. Es lo único que tenemos y sería una pena desaprovecharlo enredados con las expectativas del futuro. ¿Y tú qué opinas?

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Quién fue antes el huevo o la gallina: nuestros hábitos


En primer lugar nosotros forjamos  nuestros  hábitos y después nuestros hábitos nos hacen a nosotros

John Dryden

Afortunadamente los malos hábitos pueden cambiarse, como casi todo. Eso sí, según los expertos para que un nuevo hábito ocupe el lugar del antiguo serán necesarias 4 o 5 semanas de práctica y fuerza de voluntad.

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Elegir equivale a cambiar


arbol
El Premio Nobel Daniel Kahneman sostiene que no somos tan racionales como nos creemos. Según su teoría nos gusta, más de lo debido, suponer que una decisión importante para nuestra vida es fruto de sesudas valoraciones, pero sus investigaciones revelan algo perturbador: en la mayoría de los casos seguimos la inclinación natural a rellenar huecos de información para suplir lo que nos falta. Lo hacemos por pereza. Y sabemos muy bien que esta actitud indolente nos perjudica. Entonces ¿por qué lo hacemos?
Fundamentalmente porque el ser humano odia la complejidad y para evitarse líos echa mano de lo que ya tiene en mente, que no siempre es fiable ni preciso. Atesoramos cientos de archivos en la recámara de la memoria y nos apoyamos chapuceramente en alguno levemente parecido antes de esforzarnos en preguntar, reflexionar y averiguar.

Pero, para que una elección sea de verdad útil, y sirva a nuestros intereses, necesitamos tomar el control de nuestra vida, dejar de ser víctimas del pasado y empezar a movernos hacia algo nuevo. Tenemos que hacer una elección, pero de verdad, aunque el cambio de modelo infunda inseguridad y miedo. La recompensa es una grata sensación de crecimiento y madurez.

Gary Smalley, autor de «El adn de las relaciones» dice:

«El error que muchos cometemos es pensar que si dejamos las cosas como están, si postergamos una elección o un cambio, seremos capaces de superar una decisión difícil. No nos damos cuenta de que, al no tomar una decisión, de todos modos estamos haciéndolo. Cuando no hacemos algo forzamos a que el cambio se produzca sin nuestra intervención.
Pensémoslo: no elegir es también una forma de elegir y sufrir las consecuencias».

Ilutración:

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La Navidad también es una actitud


Se acerca la Navidad y en todos los corrillos de amigos, compañeros de trabajo y familias aparece la cuestión de todos los años: ¿por qué obligatoriamente debemos estar felices, a cuento de qué? ¿Es necesario demostrar entusiasmo cuando vamos a estar en compañía de personas que no siempre son de nuestro agrado? Tú, como yo, habrás oído comentarios jocosos como: «lo mejor de las navidades es que, afortunadamente, pasan». Incluso los chistes hacen referencia a la peliaguda cuestión: ¿cómo pasarás las navidades, bien o en familia?
Me gusta la escena de Qué bello es vivir, donde George Bailey, el protagonista, se arrepiente de haber nacido y tiene la ocasión de contemplar qué habría ocurrido si él no hubiera existido. Todo se aclara para George cuando ve que su existencia sí ha marcado una diferencia en las personas con las que ha mantenido una relación, tanto estrecha como casual. Y este descubrimiento sorprendente le cambia de forma radical. Frank Capra dirigió Qué bello es vivir para demostrar a una sociedad deprimida de posguerra que toda vida es preciosa y única, que nadie es prescindible si entiende que está aquí por y para algo.
Esa Navidad que nos preocupa y nos abruma sería mucho menos pesarosa si la viviéramos como si fuese la última, como si ya no hubiera más oportunidad de besar a nuestros hijos, de bromear con hermanos, primos y fastidiar a nuestros padres con nuestros toles toles habituales. Aun cuando al menor indicio de disputa familiar los buenos propósitos desaparezcan, es importante entender que lo primordial no es que tú seas feliz o estés contento sino de que los que son importantes para ti sientan que estás ahí, que no les diriges la palabra por obligación ni por aburrimiento, que estás ahí porque quieres. Estas fiestas se hacen tristes para muchas personas por las rencillas, los rencores, el recuerdo de que algo valioso: una relación estrecha, por ejemplo, se ha perdido.
La Navidad en sí es una simple creencia personal, de modo que cabe la posibilidad de elegir entre vivirla como la pesada obligación que creemos que es, o como una magnífica oportunidad para estar con los que amamos, para recordar juntos a los que nos faltan y añoramos todos los días de nuestra vida. La elección es bien sencilla: o te mantienes en tus trece y eliges pasarlas todo lo mal que te sea posible o te das la oportunidad de probar con otra creencia menos habitual en tu sistema: ¿y si lo veo desde otra perspectiva, con otra luz? Decidas lo que decidas, ¡feliz Navidad!

gruinalda-navideña

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Toca leer con atención


¿Te animas a resolverlo? La solución está dentro del propio texto pero hay que utilizar dos herramientas: el enfoque y la atención plena.Que no te distraiga el ruido de la mente.

pensamiento creativo

Vía facebook Mabel Martínez ¡Gracias por el regalito creativo!

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Autoengaños


giorgia
Imagen: Georgia O´Keeffe

Uno de los grandes desafíos de nuestra época es la motivación. La vieja teoría del palo y la zanahoria (obedencia y recompensa) apenas funciona. Motivarse por algo que cuesta esfuerzo: una relación, un trabajo, una forma de vivir consecuente, requiere, como apunta las investigaciones de los psicólogos Deci y Ryan, satisfacer tres necesidades innatas: competencia, autonomía y relaciones.El psiquiatra Carl Alasko afirma que negación, engaño y culpa obstruyen nuestra conducta y que la mejor manera de decidir sobre si algo es esencial para nosotros está en someterlo al test de las tres preguntas: ¿Fomentará lo que es mejor para mí a largo plazo? ¿desarrollará mi carácter y mi integridad personal? ¿permitirá que se realice mi más profundo y auténtico yo?

-Fomentar lo que es bueno para uno/a a largo plazo significa ni más ni menos que manejar con mano de hierro el cortoplacismo, no ignorar las consecuencias a largo plazo de sus decisiones y no dejarse llevar alocadamente por los sentimientos de evitación y de satisfacción inmediata
-Desarrollar el carácter y fomentar la integridad se traduce en no dejarse seducir por el engaño para adaptar la realidad a su gusto.Esto incluye no mentirse a sí mismo y a los demás con vanas justificaciones.
-Buscar la realización del yo más profundo y auténtico se refiere a excavar capas hasta dar con lo que de verdad importa.

El por qué de nuestra irracionalidad tratándose de algo tan valioso lo encontramos en la necesidad de satisfacción inmediata en el corto plazo: ¡quiero esto ya! Nuestro comportamiento se parece al de los adictos. Nos resulta más cómodo y más placentero satisfacer un deseo inmediato que lidiar con las tres preguntas anteriores. Los comportamientos adictivos obvian el posible daño final. Y como apunta Daniel Pink: la grandeza y la miopía resultan incompatibles: los logros importantes requieren levantar la vista y mirar el horizonte. Piénsalo con calma y motívate a actuar.

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Ladrones del libre albedrío


libro montañas
Imagen: Su Blackwell

No es fácil ver a un hombre desdichado por no haberse detenido a pensar qué ocurre en el alma de otro. Pero quienes no siguen con atención los movimientos de su propia alma, fuerza es que sean desgraciados.

No hay ladrón del libre albedrío

Meditaciones de Marco Aurelio

 

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El dominio de la mente


Todas las cosas están precedidas por la mente. Si se conoce la mente se conocen todas las cosas. La mente titubea como una llama oscilante de una tea; la mente va y viene como una ola; la mente arde como un incendio forestal; la mente cece como una gran inundación. Si se considera esto adecuadamente se vivirá con la atención bien dirigida a la mente. Uno no se someterá al dominio de la mente. Si se domina la mente se dominan todas las cosas.(…) Con la pérdida de la clara comprensión y la falta de atención, la mente se vuelve inestable porque se permite a sí misma desviarse de la meta. Pero si se evita la preocupación excesiva por las actividades externas, con la ayuda de la atención y la clara comprensión, entonces, gracias a ella, la mente puede, de forma estable, mantener un solo objeto tanto tiempo como lo desee.

Ratnamegha Sutra

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La provincia del hombre


Aunque tus fuerzas parezcan insuficientes para la tarea que tienes ante ti, no asumas que está fuera del alcance de los poderes humanos. Si algo está dentro de los poderes de la provincia del hombre, créelo: también está dentro de tus posibilidades.

Marco Aurelio