Publicado en La caja de herramientas

Exasperar al miedo


Cada día, durante cuatro semanas, reserva media hora de tu tiempo a imaginar las peores consecuencias que pueden derivarse de que se cumplan tus miedos más inconfesables. Para que surta efecto hazlo en relación a un objetivo, como  la angustia de hablar en público, la imposibilidad de coger aviones, el miedo a comprometerte, que los críticos opinen que sencillamente eres una birria etc…

Ponte en lo peor, que no te duelan prendas. Recrea la situación con todo lujo de detalles: te tachan de mediocre por tu exposición, te colocan en la lista de gente poco interesante, haces el ridículo y se ríen de tu ignorancia, te ningunean y no vuelven a contar contigo, piensan que eres completamente idiota, te mueres, se cae el avión, pierdes a toda la familia junta, te ridiculizan delante de todo el mundo, descubren tus secretos inconfesables y te desprecian, descubren que todo en ti es falso, reparan en lo poco que vales, te quedas en blanco, te entra una descomposición y no puedes ir a ninguna parte, te encierran, te quedas sepultado/a y nadie te encuentra, te dejan solo, suspendes el examen, te quitan la beca,  pierdes muchísimo dinero, te arruinas, te echan,  te privan de lo que más te gusta en el mundo, te meten en la cárcel, te violan, te secuestran…

Al cabo de media hora (puedes ayudarte por un despertador) sigues con tu vida como si tal cosa. Ya te has atiborrado de miedo.

¿Qué va a ocurrir?  

La obligación de concentrar tus miedos alrededor de un momento concreto de la jornada se convierte en un ritual cotidiano. A medida que transcurran los días comprobarás que el mejor modo de anular un miedo es exasperarlo. De tanto mirarlo de frente, evocarlo y representarlo (qué pasaría si…), aprendes a manejar tus fantasmas. Y lo que es aún mejor: con el tiempo conseguirás que todo ese miedo se transforme en valor.

¿Por qué sirve esta treta?

Porque el miedo es una sensación primaria  que ni se puede cancelar ni anular, pero sí gestionarse. Lo inteligente es reorientarlo hacia tu beneficio, que sirva para algo positivo .

¿Como se consolida?

Pasando a la acción. También  resulta útil una treta que se conoce en psicología como la ilusión de alternativas que consiste en que cada vez que te veas expuesto/a a la situación tendrás dos alternativas:  contar tu problema anticipadamente para controlar la ansiedad (revelar el secreto perturbador: me da pánico montar en un avión, me siento insegura cuando hablo en público, me gustaría ser clara en mi exposición, entiendo que es una exageración pero eres lo que más quiero: ten cuidado cuando cojas el coche, etc…) o hacer como si nada y tirar para adelante, comprobando que estás perfectamente capacitado/a para realizarlo.

La conversación guiada con un coach también obra milagros cuando aparecen miedos encubiertos como es habitual en el caso de relaciones disfuncionales entre superiores y subordinados o entre miembros de una familia.

Me gusta especialmente una cita de Mark Twain al respecto:

Soy un viejo y he conocido innumerables desdichas, pero la mayoría nunca sucedieron

Y otra de Séneca:

Aparta varios días en los que te contentarás con el mínimo y más sencillo sustento, un solo plato y ropas toscas, mientras te dices:  «¿Es esto lo que tanto temía?»

Publicado en Microhistorias

Estrategia para solucionar problemas en apariencia irresolubles


Se cuenta que Alejandro Magno, durante su epopeya hacia Oriente, se topó con una fortaleza inexpugnable en las montañas de la actual Pakistán. A primera vista, parecía un obstáculo insuperable: la fortaleza, situada a una altura de más de dos mil metros, estaba enclavada entre dos picos aún más elevados de paredes lisas imposibles de escalar. La única vía de acceso era un sendero estrecho e impracticable, que atravesaba el desfiladero entre las montañas hasta la entrada de la fortaleza.

Alejandro se percató de la extrema dificultad de la empresa y, en vez de lanzar un ataque u organizar un asedio, acampó con su ejército y convocó una reunión con sus generales y sus numerosos consejeros. El lector ha de saber que el gran caudillo llevaba en su séquito no sólo a militares sino también a sabios, ingenieros, científicos y a su maestro de retórica. Juntos analizaron el problema en busca de la mejor solución. Muy pronto, el que hoy llamaríamos el team del Problem Solving Estratégico llegó a la conclusión de que el único modo de tomar la ciudadela era atacarla desde arriba, ya que cualquier ataque desde abajo suponía una derrota de antemano. Tras esta reflexión, ya no se centró en cómo asaltar la fortificación sino en cómo alcanzar las cimas que sobresalían por encima de ella. El problema radicaba en cómo escalar unas paredes verticales, lisas como el hielo. Se cuenta que, mientras imaginaba la forma de llevar a cabo la empresa, el equipo llegó a la conclusión de que sería necesario construir una serie de asideros progresivos que permitieran escalar. Alejandro tuvo la genial idea de coger las estacas que se utilizaban para plantar y fijar las tiendas y clavarlas en la pared de manera sucesiva, construyendo así una serie de asideros para la escalada. Y no sólo eso, sino que como las estacas llevaban una anilla, se podría hacer pasar por ella una cuerda para facilitar y asegurar la escalada. Los primeros en subir fijarían cuerdas para elevarse y quedar luego sólidamente sujetos a las estacas clavadas en la roca. En suma, Alejando y su team estratégico inventaron la escalada en cordada, que todavía utilizan los alpinistas para escalar las paredes aparentemente imposibles.

Gracias a este invento, Alejandro consiguió que un grupo de sus mejores soldados alcanzara una de las cimas sobre la fortaleza. Después llamó al gobernador y le invitó a darse la vuelta y mirar hacia arriba, mientras sus hombres lanzaban flechas y mataban a los guardianes.

El gobernador, estupefacto, se rindió y entregó las llaves de la fortaleza a Alejandro, declarando que sólo un ser superior habría podido conducir a sus soldados hasta allá arriba y que él nunca lucharía contra un dios. De modo que una vez más, Alejandro logró ganar una batalla sin haberla disputado, obligando a su adversario a rendirse gracias a su mágica demostración de incomparable poder.

Acabamos de ver un ejemplo extraordinario del Problem Solving Estratégico, o arte de hallar soluciones a problemas irresolubles mediante una lógica ordinaria, utilizando recursos que van en contra del sentido común y que ofrecen posibilidades antes inaccesibles porque estaban encerrados en rígidos esquemas. 

Fuente: Problem Solving Estratégico

Giorgio Nardone

Publicado en Microideas

Un secreto muy bien guardado: ser, tener y hacer


Os propongo un juego: Coged lápiz y papel, anotad estas tres preguntas, pensadlas y luego, dedicad un rato a contestarlas.

 ¿quién soy?

¿qué tengo?

 ¿qué hago?

Ahora transformadlas en:

¿quien debo ser para?

¿qué debo tener para?

 ¿qué debo hacer para?

La simple introducción de un objetivo (para)  ha cambiado la esencia de las 3 preguntas iniciales. El coaching es la disciplina del objetivo. Sin objetivo la persona no se puede mover, porque no tiene dirección, desperdicia su energía y le falta el propósito para no rendirse.

Tres sencillas preguntas que encierran el secreto del coaching y pueden cambiar el rumbo de cualquier vida. Vale la pena coger lápiz y papel y contestar también las tres últimas. Las sorpresas llegarán cuando cotejéis las primeras con las segundas. Y quien sabe…

Publicado en Pensando en voz alta

Complementar no es lo mismo que completar


El lenguaje es una de nuestras posesiones más valiosas, por eso merece la pena invertir tiempo para utilizarlo en toda su riqueza y precisión. Por ejemplo, dos verbos como complementar y completar, que casi parecen iguales en su formulación escrita difieren bastante de su significado, pues aunque una persona pueda complementar a otra no puede completarla. Sólo uno mismo puede completarse, la acción recae en ti, nadie más puede hacerlo.

Publicado en Pensando en voz alta

Conocimiento versus aprendizaje


Por el mero hecho de conocer algo,  ¿se puede afirmar que lo hemos aprendido? Nada más lejos de la verdad. El aprendizaje requiere acción (ya lo sé hacer) . Si ese nuevo conocimiento no se usa para algo, no se le puede llamar aprendizaje.  Tampoco el conocimiento de algo nuevo implica cambio, pues hasta que no se usa, lo aprendido no sirve para nada.

Publicado en Microideas

¿Quién se ha llevado mi idea?


Tu idea no se la ha llevado nadie, entre otras cosas porque no era tuya. Estaba en el aire. Pertenecía a cualquiera que quisiera darle forma. Si no te gusta que te plagien, una de dos: o te callas y no cuentas nada hasta que tengas orquestrado y controlado el proyecto o cambias el punto de vista sobre el  plagio.

Los creadores de raza no son originales por la idea primigenia (que suele ser básica y estar al alcance de cualquiera) sino por la capacidad de leer entre líneas. Estas personas investigan y enriquecen hasta el asombro la idea básica. Es en el proceso de desarrollo y no en la inspiración de arranque donde está el valor añadido de una idea. Y la práctica deliberada, la persistencia, la curiosidad y el afán de dar lo mejor de uno mismo tiene bastante responsabilidad en la originalidad del resultado..