Publicado en Microideas

El optimista: cientos de sugerencias para trabajos


El ingenio y el gracejo, gracias a Dios, que no falten. Me he divertido de lo lindo oyendo las cántigas de este optimista recalcitrante que se inventa cien y una solución para salir de la situación de desempleado.  Entre las sugerencias del optimista mis favoritas son: asolear bebés, hacer de perro y ladrar por la noche, inflar botellas, ensayar novias para el matrimonio, entrenar tortugas y ofrecerse de sapo para un experimento. ¡Qué no falte jamás la risa en Colombia, en España y en el resto del orbe! ¡Ah y por supuesto que los pueblos y los gobiernos que resultan de las votaciones democráticas tomen nota de que la gente quiere ganarse su pan con un trabajo digno! Y ya.

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La importancia de los churros y el café en España


Dos leones huyeron de un zoológico
En la huída cada uno partió con rumbo diferente.
Uno fue para el monte y el otro para el centro de la ciudad.
Los buscaron por todos lados y nadie los encontró.
Después de una semana y para sorpresa de todos, volvió el león que había huido al monte.
Regresó flaco, famélico y con fiebre.
Fue reconducido a la jaula.
Pasaron tres meses y nadie se acordó del león que se había ido para el centro de la ciudad hasta que un día el león fue recapturado y llevado al zoo.
Estaba gooooordo, sano, desbordante de salud.
Al ponerlos juntos, el león que huyó para al monte le pregunta a su colega:
–¿Cómo estuviste en la ciudad tanto tiempo y regresás tan bien de salud?. Yo que fui al monte y pese a la época de veda, no hay un solo bicho para comer. Muerto de hambre, decidí entregarme.
El otro león le explicó:
–A mí me pasó todo lo contrario. Estoy en España, me dije, voy a un lugar donde difícilmente me busquen y me escondí en los Ministerios.  Cada día me manducaba a un funcionario y nadie advertía su ausencia.
–¿Y por qué te pescaron?… ¿Se acabaron los funcionarios?
— Nada de eso… Los funcionarios públicos nunca se acaban. Sucede que cometí un error gravísimo. Ya había comido a 20 asesores, 8 directores, 5 coordinadores, 22 secretarias privadas, 20 sindicalistas, 15 jefes de Zona, y nadie notó que habían desaparecido.  Pero el día que me comí al ordenanza que se encarga de servir los churros y el café… se jodió todo!!!..