Publicado en Vídeos Inspiradores

Para encenderse y no apagarse ¡jamás!


Este es un regalo que he recibido de una persona muy querida, mi cuñada Bea. Se acordó de mí viendo el vídeo y me lo envió.

Y este  es el efecto del que escribo en Microcambios cada día. Pequeñas cosas, pequeños cambios, pequeñas victorias… Victor es una bombilla de muchísima luz. Ya había visto antes otras charlas suyas  y también supe que había publicado un libro, lo cual es fantástico. Realmente es una persona tan motivadora  que, con sus argumentos,  te lanza directamente  a la acción. No os lo perdáis.

Anuncios
Publicado en Microideas

La magnitud del atrevimiento


Teddy-Roosevelt
He encontrado la cita de Roosevelt mencionada en varios textos de diferentes autores. A ellos, como también a mí, les fascina la claridad con que el político resume la belleza del atrevimiento desde la vulnerabilidad humana. La cita de este discurso, leído en la Sorbona hace más de cien años, es aplicable sobre todo a nuestros retos más personales. Cuando la releo nunca me vienen a la cabeza hazañas laborales, más bien pienso en lo más consustancial a cada ser humano: una vida vivida, auténtica, sin renuncia, sin miedo, valiente, honorable, bondadosa y justa.

No es crítico el que cuenta; no el hombre que señala al fuerte cuando tropieza o el que hace algo porque podría haberlo hecho mejor. El crédito es para el que está en la palestra; el que tiene la cara curtida por el polvo, el sudor y la sangre; el que se atreve valientemente; el que yerra y no atina una vez tras otra, porque no hay victoria sin yerro ni puntería al primer golpe; el que lucha por conseguir lo que quiere; el que vive movido por grandes entusiasmos y devociones; el que empeña sus fuerzas en una causa justa; el que, si la suerte le sonríe, paladea al final las mieles del máximo triunfo, y si no, si fracasa, por lo menos fracasa por la magnitud de su atrevimiento, para que su lugar nunca esté con los espíritus timoratos que no conocen victoria ni derrota“.

Theodore Roosevelt (1910. Leído en La Sorbona)

Publicado en Pensando en voz alta

Elogio del intento: la batalla de Djokovic


Hábitos de siempre o forzado autocontrol es el título del artículo que el periodista de La Voz de Galicia, Paulo Alonso, escribe sobre el encuentro Nadal-Djokovic del 21 de mayo en Roma.

Dice el periodista: ” Aparte de las mejoras de Rafa en agresividad, la clave estuvo en el aspecto mental. En el 2011, Djokovic encontró en su entorno el punto para controlar su carácter (hasta entonces irascible y con altibajos) y trabajar en positivo para desarrollar todo su talento. Una mejora en una personalidad ya formada, que exigió un gran autocontrol. En Roma, ante Mónaco, rompió una raqueta en un gesto de rabia tras un error, y reconocía: «Es que yo soy así. Espero que no me haya visto ningún niño».

Esa es la gran diferencia con Rafa, educado desde su inicio de forma inflexible: nada de gestos negativos, respeto al contrario y humildad sin que eso suponga ninguna merma en su lucha. Si no alcanza con ello, felicitar al rival y trabajar más duro luego para conseguir la victoria”.

Hasta aquí el extracto del artículo.  Ahora empieza mi reflexión sobre lo escrito por Paulo Alonso. No soy una entendida de este deporte, no suelo verlo y tampoco entiendo sus reglas pero me mantengo informada y admiro a ambos tenistas. La lectura de este artículo me ha suscitado una reflexión: Rafa es un deportista modélico porque ha sido educado desde pequeño en manejar sus emociones para que jueguen a su favor, algo realmente inteligente y efectivo, pero ¿qué pasa cuando no cuentas con un tío Tony como el de Rafa y encima eres colérico e impulsivo como  Djokovic?  Pues que no te queda más remedio que aprender.  Y eso ha hecho el tenista serbio: aprender a lidiar con su genética y sus impulsos emocionales naturales. Encuentro que a pesar del gesto de ira de romper la raqueta y de decir “yo soy así” (lo cual es cierto aunque podía haber añadido: a veces, sólo cuando no puedo dominarme y sale mi parte inconsciente, también puedo ser de otra manera) le honra reconocer que no siente orgulloso con su pataleta y le honra reconocer que necesita trabajar en positivo. Esto tiene un nombre: humildad. La mayoría de nosotros somos como Djokovic. Necesitamos intentarlo a diario. No nos sale de forma natural. Tenemos que esforzarnos y por eso necesitamos la comprensión y el aliento de los que son como Rafa. Nadal es la naturalidad, Djokovic la fuerza de voluntad. Ambas cualidades son encomiables.

Publicado en Artículos de blogs que nos interesan

Un buen consejo de Seth Godin


Demostrating Strength

Apologize

Defer to others

Avoid shortcuts

Tell the truth

Offer kindness

Seek alliances

Volunteer to take the short straw

Choose the long-term, sacrificing the short

Demonstrate respect to all, not just the obviously strong

Share credit and be public in your gratitude

Risking the appearance of weakness takes strength. And the market knows it.

Para conocer a Seth Godin: sugiero visitar su página http://sethgodin.typepad.com