Publicado en Vídeos Inspiradores

Adiós 2014, bienvenido 2015


 

microcambios

Despido el año con la vieja melodía Auld Lang Syne,  poema originalmente escrito por el poeta escocés Robert Burns en 1788 y convertido en una canción del folkore escocés.  Literalmente Auld Lang Syne significa hace mucho tiempo y con ella numerosas naciones despiden el año. ¡Por todos vosotros microcambieros/as!  

¿Deberían olvidarse las viejas amistades
y nunca recordarse?
¿Deberían olvidarse las viejas amistades
y los viejos tiempos?

CORO:
Por los viejos tiempos, amigo mío,
por los viejos tiempos:
tomaremos una copa de cordialidad
por los viejos tiempos.

Los dos hemos correteado por las laderas
y recogido las hermosas margaritas,
pero hemos errado mucho con los pies doloridos
desde los viejos tiempos.

CORO

Los dos hemos vadeado la corriente
desde el mediodía hasta la cena,
pero anchos mares han rugido entre nosotros
desde los viejos tiempos.

CORO

Y he aquí una mano, mi fiel amigo,
y danos una de tus manos,
y ¡echemos un cordial trago de cerveza
por los viejos tiempos!.

CORO
Fuente:wikipedia en español 

 

Publicado en Pensando en voz alta

2014


Monet

Pintura: Monet

Todos los primeros de enero me pregunto qué me deparará el año que estoy a punto de estrenar. Y todos los 31 de diciembre me sorprendo cavilando en los acontecimientos que han ocurrido y no he previsto. Las tragedias y las comedias se suceden en esta vida humana, y hay tantos matices en el dolor y la alegría que clasificarlos llenaría el curso de una existencia completa. Hechos que se presentan como dramas luego se transforman en bendiciones, alegrías que parecen calentar el corazón mutan en gélidos inviernos una vez traspasan el rubicón de lo cotidiano.

Los seres humanos somos sinfonías en preparación y nuestras vidas, pese a la apariencia de normalidad, resultan tan imprevisibles que sólo cuando nos damos un respiro para pensarlo, comprendemos nuestra naturaleza de dioses. Con Dios compartimos la sorpresa de crear y construir cada día de nuestra existencia. Somos hombres y en Dios alcanzamos el grado de sofisticación exigible a una máquina de perfección semejante a la nuestra. De Dios procede la grandeza que nos permite abrir la mente al perdón y al agradecimiento.  Así que, aunque me repita, como todos los finales y principios de años, deseo mantener intacto el asombro, mezcla de expectación y desasosiego, para comprobar lo milagroso que es estar vivo y asistir al espectáculo de esto que llamamos con pobreza de matices, vida.   A esto, uno jamás se acostumbra. Porque amar la vida es, no ocurre como a menudo resumimos queriendo acortar la conversación. Y recordarlo viene  de perlas. Las cosas no ocurren. Las cosas son. Y es perfecto que así sea,  aunque a decir verdad, reconozcámoslo, resulte mucho más sencillo enunciarlo que practicarlo

¡Feliz 2014, microcambieros! Nos espera lo desconocido. ¡Allá vamos!