
Incapacidad para hacer y actuar; sensación de falta de recursos y medios para influir en una situación concreta; variaciones de inerme, sin influencia o impotente que experimentamos a diario, ya sea a través de nuestro sufrimiento o el de otro ser humano; cuando presenciamos el odio feroz que actúa de forma indiscriminada saltándose todas las medidas cautelares, cuando se derrumban en el mar las pateras, cuando en un país asediado por el fanatismo circulan los sicarios de casa en casa apuntando nombres y arrancando de ellas a sus habitantes, cuando te aniquila la fuerza de la naturaleza, cuando el horizonte no ampara términos que impulsan acción como: seguridad, libertad, educación, amor, paz o colaboración.
Entonces llega la impotencia y con ella el dolor. De ser humano.