El único propósito en la vida es ser lo que somos y convertirnos en lo que somos capaces de llegar a ser.
Baruch Spinoza
El lenguaje es una de nuestras posesiones más valiosas, por eso merece la pena invertir tiempo para utilizarlo en toda su riqueza y precisión. Por ejemplo, dos verbos como complementar y completar, que casi parecen iguales en su formulación escrita difieren bastante de su significado, pues aunque una persona pueda complementar a otra no puede completarla. Sólo uno mismo puede completarse, la acción recae en ti, nadie más puede hacerlo.
Por el mero hecho de conocer algo, ¿se puede afirmar que lo hemos aprendido? Nada más lejos de la verdad. El aprendizaje requiere acción (ya lo sé hacer) . Si ese nuevo conocimiento no se usa para algo, no se le puede llamar aprendizaje. Tampoco el conocimiento de algo nuevo implica cambio, pues hasta que no se usa, lo aprendido no sirve para nada.