Publicado en Microideas

10 ideas útiles para no estar parado


Cristoph Nieman 1
Ilustración: Christoph Niemann

Llega la fatídica noticia: ¡estás despedido/a! y se nos queda la cara a cuadros. ¿Despedido/a? ¿Después de veinte años de entrega a esta empresa? ¿Con tan sólo cuatro meses de prácticas? ¿después de no querer reinventarme por estar seguro/a? ¿antes de que me haya hecho idea de qué va esto? El cambio siempre se produce y no es negociable. Hay una nueva situación y lo que conviene es enfrentarla cuánto antes. Se debe huir de los por qué: rara vez conducen a buen puerto. Generalmente la respuesta a esos por qué nos empequeñecen: porque ya no soy útil, porque a alguien le tenía que tocar y yo soy el chivo expiatorio, porque no he sabido estar a la altura, porque me tenía que tocar esta injusticia tan inmerecida… Etcétera. Mejor olvidar esa parte y formular preguntas como ¿para qué estoy en esta situación? ¿Será para desafiarme? o ¿para tener oportunidad de encontrar algo mejor? ¿será para desarrollar mi talento abotargado por el conformismo? o ¿será porque estamos en una crisis y mi sector no admite tantos profesionales de mi perfil? Cualquiera que sean tus preguntas y tus respuestas, ya estás haciendo algo y lo mejor es que no te estás culpando de tu situación sino reflexionando sobre ella. A partir de ahí la remontada se producirá en breve porque estar en paro no significa que estés parado. Así que mejor ponerse manos a la obra y tomar decisiones:

1.Buscaré algún curso que me permita aprender algo que me guste y me evite horas de estar en casa mano sobre mano.
Mejoraré destrezas que ya poseo y no he fortalecido lo suficiente como el aprendizaje de un idioma o el desarrollo de una afición que me ayude a recuperar la paz.

2.Utilizaré todas las herramientas a mi alcance para hacer público que estoy buscando trabajo: lo anunciaré en redes sociales, se lo comunicaré a mis relaciones más cercanas y también a los simple conocidos. No desaprovecharé ninguna oportunidad para que se produzca una oportunidad

3.Trabajaré en mi CV y pensaré quién soy y en qué me distingo de los demás. Me comprometeré en esta investigación personal y me propondré ser muy, muy creativo/a. Si tuviera la oportunidad de contratarme ¿cómo sacaría lo mejor de mí mismo?

4.Me fijaré un objetivo y un plazo y me propondré cada día hacer alguna pequeña acción que me acerque más a mi estado deseado. (Haré una llamada, investigaré en qué han hecho los buscadores de empleo como yo, leeré un buen libro, preguntaré a alguien con un gran conocimiento de la situación qué me aconsejaría hacer, participaré en actividades que me mantengan conectado…)

5.Dedicaré tiempo a ayudar a quien necesite de mis habilidades ( crearé un blog, participaré como voluntario en una ONG, me comprometeré con algún familiar o amigo)

6.Buscaré el apoyo de mi equipo a favor (familia, amigos, mentores, compañeros) y les haré saber que estoy dispuesto/a a no darme por vencido/a pero que necesitaré de su aliento en los momentos bajos. Cada día buscaré fortalecer una relación. Y aprovecharé que tengo tiempo para escribir una carta de agradecimiento a todos los que me han ayudado a ser quien soy.

7.Trabajaré incansablemente en adoptar buenos hábitos que sostengan mi fuerza de voluntad (fijaré unas rutinas positivas y le dejaré poco espacio a mi censor interno). Si tengo un día malo, lo daré por bueno y seguiré adelante sin machacarme.

8.Exploraré mi parte creativa a través del pensamiento lateral haciéndome preguntas que cambien mis puntos de vista más habituales: ¿Y si me levantará hoy y todos mis problemas hubieran desaparecido? ¿cómo me sentiría? ¿con quién lo compartiría? ¿que haría si no necesitara ganar dinero para vivir? ¿cómo sería mi día ideal? ¿Qué aspecto positivo hay en que me hayan despedido/a? ¿me gusta algún aspecto de disponer de más tiempo para mí y los míos? Apuntaré todas mis ideas para que no esfumen admitiendo la versión mala de todo cuanto se me ocurre. Los escritores de guiones saben que detrás de una versión mala del guión siempre hay una señal que apunta a una buena dirección.

9. Buscaré empleo infatigablemente y no me importará si llueve o hace sol. Me permitiré aceptar, como primer paso de mi nueva vida de reinsertado laboral, un trabajo que no me satisfaga al cien por cien, pero no perderé de vista dónde quiero estar a medio y largo plazo.

10. Evitaré decisiones que perjudiquen a mis valores y mi consideración sobre mí mismo/a. Y para reforzar mi auto compromiso escribiré un diario de progreso donde anotaré los logros, los pequeños avances, los obstáculos que me salen al paso, las ideas que se me ocurren, las conversaciones que deseo mantener con el mundo, las ideas más brillantes que he cazado al vuelo, las personas que me están ayudando, las personas a las que necesito perdonar para abandonar mi ira.

Nos imponen la circunstancia (quedarnos sin nuestro medio de vida) pero nadie tiene poder para imponernos la actitud que adoptemos hacia ella, así que mejor actuar y evitar que el tren nos pase por encima. Un camino de mil kilómetros empieza por un paso pequeño y luego otro, y luego otro, así hasta que el camino se ha convertido en una verdadera casa.

¡A por ello! Y buena travesía.

Cecilia Monllor

Publicado en Pensando en voz alta

Las verdades generales


Ciertos pescadores sacaron del fondo una botella.

Había en la botella un papel, y en el papel estas palabras:

-¡Socorro!, estoy aquí. El océano me arrojó a una isla desierta. Estoy en la orilla y espero ayuda. ¡Dense prisa. Estoy aquí!

-No tiene fecha. Seguramente ya es demasiado tarde. La botella pudo haber flotado mucho tiempo, dijo el pescador primero.

-Y el lugar no está indicado. Ni siquiera se sabe en qué océano, dijo el pescador segundo.

-Ni demasiado tarde ni demasiado lejos. La isla Aquí está en todos lados, dijo el pescador tercero.

El ambiente se volvió incómodo, cayó el silencio. Las verdades generales tienen ese problema.

Wislawa Szymborska (Parábola)

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Personas que lo cambian todo, los imprescindibles


Cada vez que veo esta escena de El club de los poetas muertos pienso en las personas imprescindibles de nuestra vida, aquellas que nos han hablado de tú  a tú como si el resto del mundo no existiera, esas personas que existen para provocar respuestas, cuya misión única es funcionar como revulsivo, esas personas que nos arrancan del miedo cogiéndonos de la mano y enseñando cómo es eso tan horrible que imaginamos,  aquellas que despiertan en nosotros un bendito deseo de rebeldía. Y todo esto lo veo en esta escena.